#8M - La desigualdad puede observarse con mayor incidencia en el ámbito del empleo informal

“Se está trabajando para reducir la brecha salarial”

Así lo afirmó la licenciada Regina Trevisanato. Además, brindó detalles sobre el rol de las mujeres en la economía
miércoles, 8 de marzo de 2023 · 08:30

En el marco del Día Internacional de la Mujer, El Diario dialogó con la economista local y docente universitaria, Regina Trevisanato, sobre el rol de las mujeres en la economía y la brecha salarial.

Al comenzar, la licenciada en Economía se refirió a la desigualdad de género: “Es la distancia o asimetría social entre hombres y otros géneros. Esta desigualdad se relaciona con factores económicos, sociales, políticos y culturales, cuya evidencia y magnitud puede captarse a través de las brechas de género”.

“La desigualdad de género ha derivado en que las mujeres tengan un limitado acceso a la  riqueza, a los cargos de toma de decisión, a un empleo remunerado en igualdad a los hombres, entre otros aspectos”, indicó Trevisanato y remarcó: “La igualdad de género no solo es un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible”.

En ese marco, mencionó: “Observando el rol de las mujeres en la economía, podemos encontrar un par de puntos interesantes. En primer lugar, las mujeres realizan la mayor parte de los trabajos no remunerados, o mal remunerados, con gran participación en el sector informal, como es el cuidado de los niños y adultos mayores y tareas domésticas, que en muchos casos siguen siendo invisibles y no se contabilizan en el PIB”.

“Además, la participación femenina en la fuerza laboral está por debajo de la participación masculina”, dijo Trevisanato y agregó: “También se suelen ver grandes diferencias salariales frente a colegas varones”.

A su vez, enfatizó: “Si analizamos la dinámica de los mercados laborales en América Latina y el Caribe, podemos encontrar barreras y oportunidades para el empoderamiento económico de las mujeres”. “Dentro de esas barreras se encuentra la desigualdad salarial”, aseveró.

“Al hablar de brecha salarial se hace referencia a la diferencia entre el salario promedio de los varones y el de las mujeres, es importante hacer foco en la palabra ‘promedio’, es decir que no refiere a un caso específico ni a un sector específico”, explicó la docente y continuó: “Estamos contando la totalidad de ingresos laborales percibidos por aquellas mujeres con empleos remunerados y estamos calculando justamente su promedio”.

En ese sentido, precisó: “No hay que confundir con la idea de que una persona por el solo hecho de ser mujer o varón gana menos o más que su par en el mismo trabajo y el mismo sector”.

“Sabemos que las mujeres tienen mayor informalidad, esto hace que accedan a trabajos más precarizados y, por lo tanto, peores pagos. Además, trabajan mayoritariamente en las áreas feminizadas que son justamente las peor remuneradas de todos los sectores”, señaló Trevisanato y agregó: “También, están en los cargos de menor jerarquía, que es donde los sueldos son menores”.

“Estos fenómenos en conjunto explican que en promedio las mujeres tengan menores ingresos laborales que los varones”, puntualizó.

 

La brecha es “mayor” en los trabajos informales

En lo que respecta a nuestro país, la economista aludió a información publicada el 2 de junio de 2021, por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). De acuerdo a una gráfica presentada por la entidad, en lo que refiere a trabajos formales, los varones tienen ingresos un 30% mayor que el de las mujeres al mismo trabajo. En tanto, en empleos informales, la brecha aumenta al 35,6%.

“Con base en estos datos, se observa que la brecha es 5,6 % mayor en los trabajos informales. Además, en trabajos formales, significa que, en promedio, por cada $1.000 que gana un varón, la mujer gana $700; y en trabajos informales, por cada $1.000 que gana un varón la mujer gana $644”, afirmó Trevisanato.

Asimismo, resaltó que la brecha dentro de las organizaciones, es decir, en espacios donde se desarrolla el trabajo formal, “no está invisibilizada”. “Prácticamente, en lo que refiere a los mismos cargos o puestos de trabajo no hay diferenciación de salarios por género”, comentó la docente. Sin embargo, destacó que esta “invisibilización” sí se produce en el ámbito del trabajo informal.

“Hay que distinguir que las empresas empezaron a observar estos fenómenos. Lo que genera la brecha salarial dentro de las organizaciones suele ser la etapa de maternidad de muchas mujeres y que por las licencias suelen perder las condiciones de igualdad o de oportunidad frente a los varones dentro de las organizaciones”, apuntó y concluyó: “Se está trabajando para reducir y/o eliminar la brecha, una de las cuestiones que mejoraría estas condiciones sería aumentar la licencia por paternidad”.

“En promedio, las mujeres tienen menores ingresos laborales que los varones”, dijo la economista

¿Por qué hay que combatir la desigualdad salarial? 

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se debe combatir la brecha salarial por los siguientes motivos:

-Por respeto a los derechos. Frente a otros argumentos, el respeto a los derechos de las mujeres trabajadoras es sin duda el más potente.

-Por productividad. Un mercado competitivo precisa de personas motivadas, con todas las personas desempeñándose a su nivel óptimo, con un salario proporcionado a su aportación de valor.

-Para combatir la pobreza y la desigualdad. Los menores ingresos de las mujeres tienen impacto en ellas mismas, con unas menores pensiones de jubilación, y en sus hijos e hijas, sobre todo en el caso de las madres solas. Mujeres pobres, más pobres, y hombres ricos, más ricos.

-Por armonía social. Una sociedad que otorga el mismo salario por un salario de igual valor es una sociedad que también distribuye equitativamente las labores de cuidado entre hombres y mujeres, que dispone de servicios públicos potentes y desarrollados, en donde las personas, mujeres y hombres, pueden desarrollar su vida personal y laboral de manera plena.