#8M - Datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC

Más trabajo, menos remuneración

Según publicó el organismo estadístico, la brecha salarial entre hombres y mujeres alcanzó, en promedio, un 26,3% en el tercer trimestre de 2022, a nivel nacional
miércoles, 8 de marzo de 2023 · 08:30

Más allá de los avances que puedan haberse logrado en pos de la equidad laboral, la brecha salarial entre hombres y mujeres persiste. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los datos relevados en el tercer trimestre de 2022 reflejan que las mujeres ganaron en promedio un 26,3% menos que los hombres.

En ese período, el ingreso de los hombres fue de $92.655, mientras que el de las mujeres fue de $68.310.

En detalle, la provincia con mayor desigualdad remunerativa entre varones y mujeres es Santa Cruz, con una diferencia de 36,5%, mientras que la de menor desigualdad es La Rioja, con un 14,1%, aunque los salarios se encontraron entre los más bajos del país: $57.242 promedio para hombres y $49.170 para mujeres.

Además de Santa Cruz, hay otras cinco provincias en las que la brecha salarial es superior al promedio nacional: Chubut (35,9%), Buenos Aires (29,5%), Santa Fe (29,4%), Córdoba (29,2%) y Entre Ríos (26,5%).

Por el contrario, las de menor desigualdad remunerativa, además de La Rioja, son Santiago del Estero, con una brecha de 15,5%; Chaco, con 16,7%; Corrientes, con 17,7%; Río Negro, con un 18%; y Neuquén, con 20,7%.

No es novedad que las mujeres asalariadas ganan, en promedio, menos que los varones. Este dato lo viene reflejando el INDEC desde hace tiempo, en 2021, la brecha salarial alcanzó el 28%.

De acuerdo al portal ecofeminita.com, “estas diferencias se deben, en parte, a que las mujeres suelen dedicar menos horas que los varones al trabajo remunerado, ya que se ocupan en mayor medida de las tareas de cuidado que permiten garantizar el bienestar y la supervivencia del hogar”.

Los quehaceres domésticos, los cuidados de los más vulnerables y el apoyo escolar son tareas que recaen de manera asimétrica sobre las mujeres. Esta tendencia es constante independientemente de la edad, pese a que la brecha es más acentuada entre los 30 y 64 años.

 

Tres veces más

En Argentina, las mujeres enfrentan mayores niveles de desempleo y de precarización laboral que los varones. En el tercer trimestre de 2022 tuvieron ingresos 26,3% inferiores a los varones y la brecha aumenta cuando se trata de trabajos informales.

Estas diferencias se ven reforzadas por una distribución asimétrica del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado (TDCNR): las mujeres le dedican tres veces más tiempo que los varones, según publicó en febrero pasado la Mesa de Políticas Económicas con Perspectiva de Género y Diversidad del Ministerio de Economía de la Nación.

A su vez, nueve de cada 10 mujeres realiza esas tareas y esa jornada de trabajo no pago se extiende, en promedio, 6,31 horas diarias. Esta segunda jornada, que se realiza en los hogares, es un factor relevante a la hora de explicar por qué las mujeres tienen mayores niveles de precarización laboral y desempleo. El resultado de las desigualdades en el mercado de trabajo y las brechas del trabajo doméstico y de cuidado es la feminización de la pobreza: las mujeres están sobrerrepresentadas en el decil de ingresos más bajos y subrrepresentadas en el de ingresos más altos.

En suma, las mujeres y los varones no cuentan con las mismas oportunidades en el terreno del trabajo y la producción. Esta desigualdad se incrementa aún más al considerar la situación de las personas travestis y trans, sobre las cuales la información oficial disponible es aún escasa. Los resultados del Censo Nacional 2022 otorgarán, por primera vez, información exacta y representativa sobre esta población.

El gráfico refleja la disparidad salarial por provincia

De acuerdo a los únicos datos oficiales disponibles, correspondientes a la Primera Encuesta sobre Población Trans: Travestis, Transexuales, Transgéneros y Hombres Trans (INADI e INDEC, 2012), el 20% encuestado declaró no realizar ninguna actividad, por la que obtuviera dinero y el 80% restante expresó dedicarse a actividades vinculadas a la prostitución y trabajos informales de precaria estabilidad.

El dato de cobertura de salud refuerza un panorama de fragilidad: el 80% no tenía obra social, prepaga o plan estatal.

Según la Mesa de Políticas Económicas con Perspectiva de Género y Diversidad, “todas las políticas públicas, por acción o por omisión, tienen efectos de género. Por este motivo, desde el comienzo de la gestión, el Gobierno nacional asumió el compromiso de trabajar en transversalizar el enfoque de género en todas las políticas públicas. En el ámbito del Ministerio de Economía, la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género se creó para incorporar este enfoque a la programación y a las políticas económicas, y trabaja en articulación con otras áreas del Ministerio y organismos del Estado para elaborar indicadores y diagnósticos sobre las desigualdades de género en la Argentina, a la vez que participa en el diseño de propuestas y políticas económicas que busquen achicar estas brechas”.

 

Tasa histórica

La recuperación de los principales indicadores de actividad económica en 2022 no alcanzaron para reducir la desigualdad salarial en el país.

Así quedó reflejado luego de que, de cara al 8M, se conociera un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que indica que las mujeres alcanzaron una tasa de actividad histórica.

Según dicho informe, el año pasado marcó una recuperación sostenida de la economía, la producción y el empleo, con una expansión interanual a septiembre de 2022 de 4,9%.

“La recuperación económica se refleja en el crecimiento de la tasa de actividad, que se ubica por encima del promedio de los últimos siete años. Las mujeres alcanzaron una tasa de actividad histórica para un tercer trimestre desde 2016, llegando a 51,1%. Sin embargo, la brecha con los varones en el nivel de tasa de actividad se amplió, alcanzando los 19,3 puntos porcentuales”, señaló el CEPA.

Al tercer trimestre de 2022, las mujeres jóvenes presentaron una tasa de desocupación de 16,6% contra 14,3% para varones, con una brecha de 2,3 puntos, por debajo del promedio de los últimos años. En este marco, el informe puntualizó que, en el mercado laboral, al tercer trimestre de 2022, luego de dos años consecutivos de crecimiento económico, productivo y del empleo, las mujeres siguen teniendo menor tasa de actividad, mayor nivel de desocupación, sobre todo si son jóvenes, y cuando acceden al trabajo, lo hacen en empleos de menor calidad y en sectores de menor ingreso.