El calor seguirá durante toda la semana que viene y no se esperan, por el momento, lluvias
En busca de alivio en las aguas del Ctalamochita
Los 36º grados de este domingo y una sensación térmica aún mayor, movieron a una buena cantidad de vecinos villamarienses hacia distintos sectores del río Ctalamochita, con el objetivo de refrescarse y aguantar una jornada agobianteA las 2 de la tarde, este domingo, hacía caliente: la temperatura era de 36º grados y la térmica de dos más, la humedad de alrededor del 40% y el viento norte, a unos veintitantos kilómetros, molestaba.
El calor es similar desde hace días, no se esperan lluvias y, en principio, así va a seguir hasta el viernes 10. A poco para que entremos en el otoño, especialistas aseguran que este es el verano más caluroso y el más seco desde que hay registros.
La gente busca el alivio como puede, con lo que hay más a mano. Y acá, en Villa María, la mayoría coincide: con días como los de ayer, cuando todo parece pesar más, irritar más, los vecinos y vecinas se acercan, a pesar de la distancia, a algún tramo del Ctalamochita.



Como se la conoce, la “bajadita Entre Ríos”, uno de los lugares que más se elige con frecuencia, esta vez no fue la excepción y desde temprano empezaron a llegar familias y grupos de jóvenes para conseguir lo que se supone más importante: una mesa a la sombra.



Muchos -entre ellos una mujer con su perro- llegaron con mochilas, riñoneras y conservadoras, bolsas de carbón y parrillas, ocuparon las mesas, colocaron mantel y encendieron el fuego para el asado. Entre los grupos de jóvenes, uno de cuatro chicos se sentó a conversar y tomar cerveza en lata en una de las mesas redondas, bajo un árbol que los cubría por completo.
Otros tantos -que tal vez no encontraron mesas desocupadas al llegar o que tal vez lo decidieron- se recostaron sobre el césped.
Mientras pasaba la tarde y la carne se cocía en los asadores, varios decidieron quedarse quietos en sus reposeras mirando el celular, charlando, haciendo una picadita, tomando mate, agua, gaseosa, vino, haciéndole el aguante al que cocinaba. Los más chicos corrían y jugaban con pelotas de fútbol.
Y por supuesto, una buena parte, con una temperatura cada vez más lesiva, empezó a caminar hacia el río. Varios de los hombres ya estaban listos: habían llegado hasta la “bajadita” en cuero. Las mujeres se quitaban las remeras y shorts, quedaban en bikini, y allá iban todos, descalzos, con gorras y pilusos, hacia el agua, a refrescarse.
Los más grandes entraron al agua y se recostaron sobre la arena boca abajo, el agua cubriéndoles todo el pecho. Otros lo hicieron boca arriba o se sentaron -un hombre, por ejemplo, eligió llevarse la reposera hasta el río-. Y los más pequeños saltaron y corrieron de una parte a otra.
Otra de las zonas que concentró a una gran cantidad de personas, como también suele suceder habitualmente, fue la “playita del Santa Ana”. Como en el caso anterior, familias y amigos se acercaron en motos y autos desde el mediodía -incluso desde antes- para aprovechar una jornada que, para quienes tenían el día libre, exigía visitar el río. En las proximidades, además, una mujer se ubicó con su carro y vendió algodones de azúcar, pochoclos y pelotas.
La escena, por tanto, fue similar a la de la “bajadita”: hombres y mujeres, chicos y grandes, se instalaron a la sombra de los árboles con sus reposeras y prepararon el asado y se metieron en el Ctalamochita -algunos llegaron con sombrillas- porque los 36º se mantuvieron durante horas y no se pudo hacer otra cosa más que quedarse y así transcurrió la tarde sin que la gente abandonara el cauce del río, buscando alivio.
Esta semana es probable que el panorama se reproduzca en la ribera de la costanera villamariense: el Servicio Meteorológico Nacional anuncia temperaturas que, a lo largo de los próximos días, continuarán rondando los 35º, lo que inevitablemente hará que muchos opten por hacer, en el momento libre que tengan, una escapada para renovarse: para, por unos minutos, relajarse en el lecho del Ctalamochita y conseguir energías para afrontar no solo la semana, sino además los calores que aún van a permanecer por varias jornadas.
Perspectiva local
Por su parte, el meteorólogo aficionado Silvio Arnaudo, durante la noche de ayer, también comunicó lo que se prevé para estos días.
En esta dirección, informó: “Siguen las temperaturas elevadas durante toda la próxima semana. Sin frentes fríos a la vista, solo algún descenso temporal de temperatura cuando llueva”.
Y agregó: “Lunes se esperan tormentas fuertes o severas en el oeste de la provincia (sector serrano de Calamuchita, por ejemplo), pero en teoría no llegarían a Villa María”.
De este modo, queda claro que más allá de leves diferencias entre los pronósticos, hay una coincidencia en que el calor no aflojará.
