Alejandro Larriestra, veterinario
Docente de la UNVM da precisiones sobre los alcances de la gripe aviar
Es muy baja la posibilidad de que el virus de la influenza aviar llegue a los seres humanos. Por ahora, las medidas pasan por el control y por alejarse de los pájarosEl veterinario Alejandro Larriestra, docente de la carrera de Medicina Veterinaria que se dicta en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) aportó precisiones para estar atentos a la circulación de la influenza aviar, tomar las necesarias medidas de precaución, pero sin generar pánico por la trasmisión del virus en seres humanos.
En primer lugar, dijo que la gripe aviar A afecta principalmente a las aves, “lo que no quiere decir que no tenga una connotación zoonótica, es decir, que eventualmente sea trasmisible a los seres humanos”.
Es importante señalar que es una enfermedad que “afecta fundamentalmente a la producción y, secundariamente, hay cepas que pueden ser muy problemáticas para seres humanos”.
Explicó que ingresa al organismo “por vía digestiva o respiratoria y produce un síndrome sistémico en las aves”. La forma más usual de contagio es a través del sistema fecal-oral, aunque no descarta que pueda ser por aire o por los cursos de agua.
Para llevar tranquilidad, precisó que “hay que tener en cuenta que es un virus que está en reservorios silvestres, fundamentalmente en aves migratorias”. Historizó diciendo que la enfermedad “tuvo sus primeras manifestaciones epidémicas en aves de Hong Kong y de otras áreas de la zona asiática”.
Con el correr del tiempo, “se han ido describiendo nuevas cepas que fueron afectando a todos los continentes”, agregó.
¿Qué hacer?
A la hora de responder sobre las acciones posibles para evitar la propagación de la gripe aviar, Larriestra dijo que lo primero es “evitar que ingrese a los gallineros y, fundamentalmente, a los sistemas de producción comercial”, como los que notificaron recientemente en granjas de pollo de la provincia de Río Negro. “En ese caso, no hay otra solución que hacer una interdicción y llegado al caso, eliminar la población de aves. En el caso de Hong Kong, se eliminaron un millón y medio de aves para erradicar la enfermedad”.
Señaló que si bien hay vacunas, en Argentina no contamos con ellas, porque nuestro estatus es “libre de gripe aviar”, lo que seguramente se irá discutiendo a medida que se analice como avanza la enfermedad.
“Lo que está haciendo el Senasa con las notificaciones, es transitar la etapa de detección temprana y de contención de los brotes en los casos en los que se afecte a granjas comerciales”, dijo.
Y agregó que también es importante el “fortalecimiento de la detección en poblaciones silvestres y de todo el sistema de bioseguridad para evitar el contacto con esas aves, como, por ejemplo, con la utilización de trampas para pájaros”.
Valoró que el Gobierno haya convocado a distintos actores de la producción y sugirió que también deberían hacer un llamado al sistema universitario para que la ciencia y la técnica aporten su mirada para el diagnóstico y las soluciones al problema. “Hay que involucrar a ecólogos y geógrafos, para analizar el patrón espacial de las detecciones, porque ese tema es muy complejo, dado que las rutas migratorias son variadas, pueden ser cortas y largas y se dan en distintas estaciones. Le doy un aspecto, en ciertas rutas migratorias hay aves muy jóvenes que son más propensas a generar un brote, porque tienen menos anticuerpos. Esto genera un riesgo de recombinación y variabilidad del virus”, concluyó.
Notificación: en caso de observarse la presencia o sospecha de signos clínicos compatibles con IAAP (influenza aviar de alta patogenicidad) en aves o el hallazgo de aves domésticas y/o silvestres muertas, notificar al Senasa concurriendo a cualquiera de sus oficinas; por medio de la aplicación “Notificaciones Senasa”, enviando un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar; ingresando al apartado “Avisa al Senasa” de la página web del organismo o enviando un WhatsApp al 11-5700-5704.
