Denuncia: a través de una aplicación, taxistas de Villa Nueva prestan el servicio en Villa María
“Esto va a terminar muy mal en las calles si no toman medidas”
El enfrentamiento entre dos trabajadores del volante (uno de cada una de las Villas), en pleno bulevar Vélez Sarsfield, empujó a dos permisionarios locales a llegarse a nuestra Redacción para solicitar la inmediata intervención del área de Transporte de la Municipalidad“Lo que sucede es que el propietario de la central de Mi Taxi Donald de Villa María le vendió la aplicación que usamos en esta ciudad a una empresa de Villa Nueva en la que también tiene participación, de manera tal que los taxistas de allá están trabajando acá, en clara violación a la ordenanza que regula el sistema”, explicaron inicialmente los portavoces de un grupo de permisionarios que dialogaron ayer con un periodista de El Diario.
Indicaron que esa situación “está empezando a provocar serios enfrentamientos en las calles” y sostuvieron que “el área de Transporte de Villa María debe hacer controles más seguidos e intensos”.
“Esto va a terminar muy mal en las calles si no toman medidas”, añadieron.
Uber, de facto
Recordaron que, “tiempo atrás, se prohibió el funcionamiento de Uber y otras aplicaciones en la ciudad para proteger la fuente de trabajo de más de 300 familias, y ahora, ese método está funcionando de prepo, de facto”.
“Notros tenemos que tener una docena de papeles en regla para poder salir a la calle: la ITV, la libreta de sanidad, el matafuegos, el auto pintado, identificado, sin choques, un seguro importante... y resulta que un ciudadano de Villa María llama al teléfono de la empresa para la que trabajamos y le llega un auto de Villa Nueva, de color rojo, de color gris, sin la calco oficial y hasta alguno que ni cumple con la ordenanza de Villa Nueva, o sea, trucho. Todo porque compraron la tablet que da acceso a la aplicación, desde la cual le pasan los viajes”, explicaron.
Y agregaron: “Es como si a Córdoba capital fueran a trabajar los taxis de Unquillo o de Villa Allende; un verdadero desquicio”.
“Los permisionarios estamos cansados de esta situación. La hemos planteado al dueño de la empresa, pero hace uso de su posición de poder, dice que si no nos gusta nos vayamos y alude a que nosotros no alcanzamos a cubrir la demanda, cuando el sistema solamente se satura los días del Festival de Peñas, Navidad, Año Nuevo y algún día de muchísima lluvia, es decir, 10 o 15 días en 365 que tiene el año”, manifestaron.
“Unos 200 viajes menos por día...”
Los portavoces del grupo confiaron, además, que han detectado “entre 12 y 15 automóviles que trabajan de esa manera ilegal, lo que se traduce en unos 200 viajes menos para nosotros cada día, en momento en que la situación está difícil económicamente para todos”.
En otro pasaje de la charla reclamaron que los concejales “tengan mucho cuidado con la adjudicación de las 40 nuevas chapas para prestar el servicio, no vaya a ser cosa que con su decisión avalen e incrementen este tipo de actividades ilegales”.
“Están pasando cosas raras, porque nos obligaban a renovar las unidades y ahora, atendiendo el pedido de algunos interesados, ya no les importa que tengan más de diez años para seguir prestando el servicio, o sea que lo de la seguridad de los pasajeros ya dejó de ser tan importante”, concluyeron.
