Uno de los testimonios en la causa “Boy lovers” fue del mismo joven que denunció a Jey Mammón
Conexión entre denuncias de pedofilia y un periodista que trabajó en la Villa
Pablo López Vidal, quien condujo un programa de radio en Villa María, fue uno de los integrantes de la banda de Jorge Corsi, acusados de abuso sexual a menoresEl nombre Lucas Benvenuto se hizo conocido durante la última semana tras su denuncia al conductor de televisión Jey Mammón por abuso sexual cuando era menor de edad.
La historia de Lucas es considerada una de las más aberrantes de pedofilia en la historia argentina.
Años atrás, Lucas fue uno de los valientes jóvenes que denunciaron haber sido víctimas de una red de pederastas liderada por Jorge Corsi, que se conoció como “Boy lovers” (“Amantes de los niños”, según su traducción del inglés).
Esta banda estaba conformada por el psicólogo Corsi, apodado Geo; Marcelo Rocca Clement, Pablo López Vidal, apodado Pachi; Adrián Gustavo Isacovich, conocido en la causa como Adri, y Augusto Correas.
Uno de los integrantes de esta banda, Pablo López Vidal, es periodista y oriundo de Buenos Aires, pero trabajó en nuestra ciudad.
Tras salir de la cárcel, Pablo López Vidal comenzó a darse a conocer como Pablo Vidal, y con ese nombre llegó a Villa María.
Durante los años que trabajó aquí nadie asoció ni supo que el Pablo Vidal que conducía los viernes un programa en Radio Líder era el mismo que estuvo imputado por “corrupción de menores agravada por mediar engaño”.
Tras salir de la cárcel, Pablo López Vidal comenzó a darse a conocer como Pablo Vidal, y con ese nombre llegó a Villa María, donde condujo dos años un programa de radio. Se supo quién era porque siguió acosando por redes a uno de los denunciantes.
Pablo López Vidal fue procesado por el delito de abuso sexual con acceso carnal.
Las detenciones a los cinco acusados se iniciaron a mediados de 2008 y en enero de 2009, Corsi, López Vidal y Correa fueron liberados, porque la Justicia no advirtió “la posibilidad de que su soltura pueda afectar el desarrollo normal del proceso”.
Correa y Vidal López fueron señalados como los presuntos "boy lovers" que salían a reclutar adolescentes para llevarlos ante el psicólogo y Rocca Clement. Pero todos estuvieron acusados de al menos una violación a un chico de 14 años.
Cuando se los juzgó, Correa, López Vidal e Isacovich, obtuvieron el beneficio de una probation a cambio de indemnizar a una de las víctimas con 140 mil dólares, un tratamiento para "manejar sus conductas" y trabajos comunitarios y de utilidad pública durante tres años.
Corsi reconoció su culpa a cambio de obtener una pena menor y fue condenado en 2012 a tres años de prisión en un juicio abreviado.
El Juzgado Nacional en lo Criminal Nº 45 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sobreseyó a Pablo Vidal, Rocca Clement y Correa el 26 de diciembre de 2016.
¿Cómo se supo quién era Vidal?
Pablo Vidal trabajó en Villa María entre 2014 y 2015. Decidió arribar a la ciudad para producir su programa de radio, ya que aquí viven familiares directos.
Pero, a pesar de la causa judicial y de pasar los primeros seis meses de la investigación en prisión, Pablo López Vidal volvió a contactar a Lucas Benvenuto por redes sociales años después.
Fue el propio Benvenuto quien denunció públicamente el acoso que recibía por parte de este hombre. A fines de noviembre de 2020, Lucas contó en sus redes sociales sobre este acoso constante que no le “permitía olvidar” y pidió a sus seguidores tener cuidado con Pablo López Vidal.
López Vidal obtuvo el beneficio de una probation a cambio de indemnizar a una de las víctimas en dólares, un tratamiento para "manejar sus conductas" y trabajos comunitarios.
A raíz de esta publicación, el medio villamariense Radio Ya lo entrevistó y Lucas confirmó que, después de tantos años, Vidal le seguía escribiendo. "Se comunica conmigo por redes sociales como si yo no lo conociera”.
Otra vez, fue la denuncia de Lucas la que permitió conocer quién era Pablo Vidal.
En una nota con Infobae ese mismo año, Lucas contó que a raíz de este hostigamiento constante tuvo un intento de suicidio en el que terminó en terapia.
“Todas estas cosas me causaron muchas cosas en mi vida de ahora. Sufro de trastornos alimenticios. Tengo problemas para salir a la calle, para relacionarme con las personas, le tengo miedo a la gente”, contó en su momento.
Tras la gran repercusión que tuvo a nivel nacional su denuncia a Jey Mammón, que no prosperó porque la Justicia consideró el delito como prescripto, el joven dijo sentir alivio al relatar lo ocurrido y que espera encontrar algo de "justicia social", ya que no encontró respuestas en el Poder Judicial argentino.
