También reclaman el cambio de carátula a “tentativa de homicidio”
Familiares de Agustina Cuzcueta piden explicaciones por dos liberaciones
Verónica Vilches, madre de la joven que recibió un golpe en la cabeza en barrio Carlos Pellegrini, aseguró: “Mi hija sigue con dificultades para recuperar su vida normal y los imputados ya están libres y drogándose, ojalá no le arruinen la vida a nadie más”Agustina Cuzcueta es una joven de 17 años que a finales del año pasado recibió un golpe en la cabeza mientras se trasladaba en motocicleta en el barrio Carlos Pellegrini. A partir de la golpiza fue diagnosticada con hueso frontal con quebradura expuesta, hundimiento de cráneo y rotura de membrana protectora del cerebro y pérdida de masa encefálica.
Por el hecho fueron acusados e imputados Lautaro Vallejos Chiozzi, Juan Vallejos Chiozzi y Gonzalo Mir. Sin embargo, dos de los imputados fueron liberados en los últimos días.
Ante este motivo, familiares de Agustina piden explicaciones a la Justicia y denuncian no haber sido notificados de ambas liberaciones.
Verónica Vilches, madre de la joven, dialogó con El Diario y afirmó: “Gonzalo Mir, que estaba internado en el Instituto Esperanza, recibió su libertad el día viernes 10 de marzo, concedido por la jueza de Menores bajo ciertos requisitos que no me fueron notificados. Tampoco fui notificada de su liberación, me enteré por dichos y publicaciones en redes sociales dónde se mostró muy alegre, fumando un porro y con un frasco de cogollos”.
“El último viernes me presenté al Juzgado de Menores para pedir los requisitos a cumplir por Gonzalo Mir”, afirmó.
Vilches también mencionó al otro imputado: “Juan Vallejos Chiozzi (mayor de edad), que estaba en la Unidad Penitenciaria de Villa María, también recibió su libertad bajo ciertas condiciones a cumplir”. “Sin embargo, la causa sigue. El abogado de Agustína y yo, como querellantes de la causa, pedimos cambio de carátula, de lesiones graves dolosas a tentativa de homicidio, porque recibieron amenazas con armas de fuego de parte de estas dos personas”, apuntó.
A su vez, contó: “Ya los tenían junados al grupito en general por una bronca con uno de ellos y pasó Agustina y resultó herida. Ese fierro fue tirado directo a su cabeza, para matar”.
En cuanto a la salud de Agustina, comentó: “A cuatro meses del hecho, ella intenta volver a su vida normal, a sus estudios de último año de secundaria con diversas dificultades y sobre todo con miedos. Ella está bajo tratamiento psicológico por todo el trauma causado, medicada con un psicofármaco porque su carácter está alterado, empezando rehabilitación de todo lo que padece, y sus agresores, volviendo a su vida normal”.
“Como su mamá, no he tenido paz ni descanso, estoy sacando fuerzas para sostenerla, ir y venir de los médicos, tramitando los papeles para que ella enfrente su tercera operación. Esa es la vida de Agustina”, dijo la madre de la joven, y agregó: “No puede realizar actividad física y no quiere realizar actividades que le signifiquen expresarse, leer o razonar porque tiene sus funciones debilitadas, pero si asiste al colegio”.
“En conclusión, mi hija sigue con dificultades para recuperar su vida normal y los imputados ya están libres y drogándose, ojalá no le arruinen la vida a nadie más”, concluyó Vilches.
El hecho
Una golpiza generó que Agustina ingresara al Hospital Pasteur con quebradura expuesta de hueso frontal, hundimiento de cráneo y pérdida de líquido encefálico el pasado 9 de noviembre.
El escenario del hecho fue en el barrio Carlos Pellegrini, donde la adolescente menor de edad se trasladaba en una motocicleta.
Allí, un grupo de jóvenes golpearon a la menor y, tras perder el equilibrio del rodado, Agustina cayó al piso. El objeto con el cual la habrían golpeado sería un hierro de aproximadamente 10 kilos. Dicho objeto impactó sobre la joven, quien fue trasladada de urgencia al nosocomio público local, donde fue operada de urgencia y estuvo internada con pronóstico reservado.
