Por última vez, el intendente Martín Gill abrió el año legislativo
“Ya no hay lugar para discursos del odio”, dijo y le habló a la dirigencia
Destacó que debe atenderse la agenda de la gente y no la de la dirigencia. Dijo que se vienen tiempos difíciles y que la sociedad está degradada(Edición impresa). Por última vez a lo largo de sus dos mandatos, el intendente Martín Gill abrió ayer a la mañana el período anual de sesiones ordinarias legislativas.
Sobre el final de un largo discurso, llamó a construir más y mejor democracia a partir de “la agenda de la gente” y no de la de los dirigentes, y consideró que se vienen tiempos difíciles para el país.
Estos son algunos de los conceptos centrales:
- “Se equivocan quienes se creen dueños de la ciudad. Esta ciudad no es fruto de un grupo de iluminados. Esta ciudad es producto de una construcción colectiva, donde el mayor esfuerzo lo ponen los anónimos, los que están en la primera trinchera (...)”.
- “No venimos a la política a quitar oportunidades. Vinimos a crearlas”.
- “Todo proyecto colectivo se desarrolla siempre en un territorio. No está en el cartel en la vía pública. No está en la página del diario. No está en la televisión. Está en el territorio. Claro, para algunos, esto puede resultar más incómodo. El servicio es escuchar, es dialogar”.
- Este es “un mundo donde sobra todo para pocos, y falta casi todo para muchos. No se puede seguir especulando. No es justo”.
- “Ya no hay lugar para discursos del odio”.
- “Tenemos que tener cuidado de no ser dirigentes que nos miremos a nosotros mismos”.
- “Nadie es un imprescindible. Que no supongamos que nuestros problemas, los nuestros, son los problemas de la gente. Tengamos mayor humildad y criterio”.
- Mencionó “una compleja y cada vez más degradada sociedad”.
- “He tratado de no especular nunca y de estar siempre donde las circunstancias nos necesitaban. Lo hice con aciertos y con errores. Nos tocó un tiempo con viento de frente. Después, nos tocó una pandemia paralizadora. Y la ciudad no dejó de crecer”.
- “Vienen épocas difíciles en el país. Seguimos presos de un largo endeudamiento. Creo que, como dirigentes, queremos ser parte de la solución”.
- “(...) no enfocarnos para dividir y para enfrentar. De verdad, ahí, al menos a mí, no me van a encontrar”.
