El Gobierno nacional firmó acuerdo con el municipio para el desarrollo integral de un amplio sector, con creación de 45 viviendas

Se comprometieron a numerosas obras en un “barrio popular”

La secretaria de Integración Socio Urbana de Nación dijo a El Diario que quieren hacer las obras y paralelamente concretar todo el proceso para el dominio de la tierra de vecinas y vecinos
viernes, 10 de marzo de 2023 · 08:15

El municipio firmó con el Gobierno nacional el compromiso para realizar diversas obras dentro del programa Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), que alcanzará a 223 familias del polígono de calle Paraguay hasta barrio Villa Albertina, y desde la avenida Savio a la prolongación Alvear, que representan cerca de 54 hectáreas.

Fernanda Miño, secretaria de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, llegó ayer a Villa María para la firma del convenio en el Centro Comunitario de Inclusión Integral, el exgabín del barrio Evita.

 

Lo que se hará

El proyecto comprende una inversión de $3.180.900.137. Abarca obras de red vial, red pluvial, red peatonal; redes de agua, cloacas y electricidad, y alumbrado público.

También, la construcción de una cancha de fútbol 11 con baños, vestuarios, cantina, y cuatro tribunas con capacidad para 300 personas. Asimismo, prevé la construcción de una cancha de baby fútbol con tribunas con igual capacidad, baños y vestuarios.

Mediante el ReNaBaP, y como dato central, se crearán 45 viviendas nuevas, de 1 a 5 dormitorios, como indicó el intendente Martín Gill cuando, a comienzo de mes, abrió las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante.

Se decidió además la relocalización de todo el barrio Barrancas del Sur. Ayer adelantaron que se realizarán obras de cicatrización en el terreno original del barrio, que incluyen la construcción de un parque lineal (no mediante este proyecto), mobiliario urbano, arbolado y alumbrado público.

“Qué se pueda hacer lo antes posible”

Horas antes de la firma del convenio en el Evita, El Diario entrevistó a la funcionaria de Nación que encabezó el acto.

En el encuentro en un hotel céntrico, Fernanda Miño dijo que “hay familias que están hace mucho tiempo pasándola muy mal, en condiciones indignas”.

-¿Todo esto comprende diversos llamados a licitación, no? Es un proyecto de largo plazo.

- Sí, y con un 25% de piso de la mano de obra para cooperativas, por lo que también las mismas familias del barrio pueden acceder a tener una fuente de trabajo.

Mi gran deseo es que todo el tiempo de licitación sea corto, hay muchas obras que no pueden empezarse si no se terminan otras. Este proyecto demanda bastantes meses para ejecutarlo y la idea es que se pueda hacer lo antes posible. Hay que hacer obras complementarias y es muy completo, tiene red pluvial, cloacas, electricidad, espacios comunes, soluciones habitacionales, aperturas de calles y tiene que darse un acompañamiento social, porque hay familias que están hace mucho tiempo pasándola muy mal, en condiciones indignas, entonces no podemos abordar solamente la obra. Son familias que  están cansadas.

-¿Todos los barrios populares del país surgen de la ocupación de tierras?

- Por lo general se dieron a partir de las familias que no tienen la posibilidad de acceder a un crédito ni acceder a un espacio en donde vivir, y entonces van ocupando las tierras que están libres, fiscales y privadas. Dentro de nuestro registro hay más de 5.600 barrios populares. En el país hay barrios que tienen 70 años, sectores que están esperando por una obra hace mucho tiempo y no pueden  esperar tanto.

En este momento tenemos obras en más de 950 barrios, la idea es poder llegar a mil barrios con obras este año.

“Acá (en el país) no hay un problema de falta de tierras, hay un problema de acceso. Tendría que ser todo más rápido, de hecho lo estamos haciendo”.

 

-¿Qué es lo que comprende el programa Mi Pieza?

-En la ciudad tiene casi 60 ganadoras, nace de la necesidad propia de las mujeres. Cuando llegábamos a hacer las obras intradomiciliarias, había casas en condiciones muy precarias en las que nos decían: nosotros no podemos acceder a un crédito, no nos dan para arreglar la casa porque tenemos bajos ingresos. Somos familias pobres. Entonces ahí rápidamente empezamos a ver la forma de acompañar.

Al programa acceden mujeres mayores de 18 años que viven en barrios populares. Comprende un subsidio de $150 mil para arreglos mínimos o $360 mil para hacer una pieza más o para arreglar el techo, para arreglar el piso, hacer arreglos varios.

No te puedo transmitir con palabras lo que significa que una mujer pueda acceder a un subsidio y arreglar su casa.

-¿El Renabap derivará en que todas las personas que residen tengan su título de propiedad del lote?

-No estamos tan desesperados con el tema del dominio de la tierra. Lo de la titularidad de la tierra tarda un montón. No podemos esperar que se tenga el título para hacer lo que queremos hacer. Eso tiene que ir de la mano con las obras para que las familias puedan tomar agua potable. Queremos empezar con las obras y paralelamente hacer todo el proceso para el dominio de la tierra.

“Hay muchísimas figuras legales por las cuales acceder a la tierra, tenemos el programa Lotear, por el cual compramos las tierras para hacer loteos y que las familias puedan tener ese pedacito de tierra, a veces hacer una autoconstrucción, a veces hacer una articulación con Hábitat de la Nación”, indicó Miño

La imposibilidad de acceder a la tierra

-¿Qué se puede conocer respecto a las viviendas a construir?

-  Queremos que se dé un trabajo social, porque también después hay una disputa propia de la desesperación, de la incertidumbre. Además, en lo que es la relocalización, dejar la casa en la que por ahí viven hace 20 años muchas veces es doloroso.

 -Todo esto pone de relieve la dificultad e imposibilidad de acceso al suelo, o la falta de tierras. Los municipios locales dicen que no tienen tierras. ¿Qué ve desde su rol?

-Hay muchísimas figuras legales por las cuales acceder a la tierra, tenemos el programa Lotear, por el cual compramos las tierras para hacer loteos y que las familias puedan tener ese pedacito de tierra, a veces hacer una autoconstrucción, a veces hacer una articulación con Hábitat de la Nación.

Acá no hay un problema de tierra, hay un problema de acceso. Tendría que ser todo más rápido, de hecho lo estamos haciendo.

-¿Qué siente al escuchar a personas que cuando se realizan proyectos que comprenden a familias en situación de vulnerabilidad o emergencia social cuestionan, los mandan a trabajar, etcétera?

-Soy la del medio de nueve hermanos, viviendo en un barrio popular hace 48 años (La Cava, de San Isidro). Vivo en el mismo barrio donde nací.

Hay una gran ignorancia y mucho fustigamiento mediático de demonizar las organizaciones, a la gente que vive en los barrios populares.

Hay ignorancia y desconocimiento. Los invitaría a que se acerquen a las obras a ver cuántas mujeres y cuántos hombres se ponen al hombro el trabajo de sus propios barrios.

Muchas veces lo hacen ad honorem, por vocación, militancia, porque quieren un mundo mejor. El hecho de que no sea remunerado el trabajo que hacen todos los días, no quiere decir que no sea trabajo.  Hay un desconocimiento muy grande y un corazón muy chiquito para demonizar o para juzgar algo que se desconoce.

 

ReNaBaP

El Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) reúne información sobre las villas y asentamientos de Argentina.

Se da en el marco de “una política nacional y profundamente federal de integración de barrios populares y creación de nuevo suelo para habitar, con el objetivo de revertir la exclusión social y urbana que padecen cerca de un millón de familias”.

“Las obras de urbanización e infraestructura y los masivos mejoramientos habitacionales -estos últimos ejecutados principalmente por las mujeres a través de Mi Pieza- apuntan a resolver la emergencia histórica de los más de 5 mil barrios registrados en el ReNaBaP”, señalan desde la Secretaría nacional conducida por Miño.

Además del barrio en el que se centró la actividad oficial ayer, Villa María tiene incorporado al Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) y con obras al barrio La Calera.

En ese sector se realiza un Salón de Usos Múltiples que oficiará de sede del Centro Vecinal, y se prevén intervenciones en su plaza.

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