La Calera - Tras un acuerdo en la Municipalidad

Levantaron la toma de tierras

La Municipalidad entrevistará a los y las vecinas que participaron de la toma de tierras en La Calera para determinar si hay urgencias habitacionales. A cambio, levantaron el acampe en el predio del barrio
viernes, 24 de febrero de 2023 · 07:30

Pasado el mediodía, comenzaron a retirar los postes que habían colocado como mojones para dividir los terrenos en el predio tomado ubicado en la esquina de José Castelli y Deán Funes, limitado al fondo por el muro perimetral del cementerio.

Los colchones que habían utilizado para pernoctar en las dos jornadas que duró la medida estaban apilados en un patio ubicado al frente del lugar y las mujeres limpiaban el disco que sirvió para preparar los alimentos a los y las vecinas que reclamaron por tierras.

Más temprano, una delegación había participado de una reunión con Eduardo “Tati”?Rodríguez, secretario de?Gobierno del Municipio. No duró más de 20 minutos ese encuentro.

Luego, volvieron a la toma y, tras recibir la propuesta de hacer un registro con los datos y las necesidades habitacionales del grupo, decidieron levantar la toma.

La Justicia actuó de oficio enviando una consigna policial al lugar desde el martes último hasta ayer, tiempo que duró la medida.

No hubo orden de desalojo ni imputaciones por usurpación a los vecinos, dado que todo se resolvió con el diálogo.

Una de esas mujeres que protagonizó la toma de tierras informó que, en definitiva, estaban contentas, porque lograron un acuerdo con la Municipalidad. “Nosotros queremos que nos escuchen, que sepan las historias de la gente que necesita de un techo, pero les cuesta entender”, dijo.

“No queremos que hagan lo que hacen siempre: prometen y después pasa el tiempo y no hacen nada. Si en diez días no tenemos respuestas, volvemos a tomar el terreno”, apuntó otra de las integrantes del grupo.

“Cuando reclamamos, nos tratan como si fuéramos animales; pero a la hora de las elecciones, somos todos inteligentes”, cuestionó otro de los presentes que, resignado, ayudaba a dejar limpio el terreno que había sido ocupado.

 

El caso más grave

Una de las mujeres, que estaba abrazada a sus tres niños, contó a El Diario su situación. “Hasta que no empiece la escuela, no puedo trabajar y no tengo casa”, dijo. “Actualmente, me prestan un comedor y a la noche pongo las cosas para dormir. A la mañana, cuando empieza el movimiento en el comedor, tengo que guardar todo en el patio. Es muy difícil vivir así”, planteó.

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