Realatos - Entrevista a Carlos Sacchetto, periodista y autor del libro

Historias contadas sin urgencia

El periodista villamariense Carlos Sacchetto acaba de publicar un libro en el que relata hechos que vivió y cubrió como periodista en 54 años de labor. “Realatos” es el título de la obra que ya se puede conseguir en Eduvim
lunes, 20 de febrero de 2023 · 08:34

Desde el regreso de Perón hasta el Cordobazo; pasando por un incendio en la Fábrica Militar de Villa María, la horrible muerte de un excombatiente de Malvinas oriundo de la zona rural, hasta el retrato de “Un tipo inolvidable”, como define a Rodolfo “Rolo” Ghezzi; el libro del periodista villamariense Carlos Sacchetto nos hace recorrer medio siglo de historia con relatos de hechos reales -de allí el título Realatos- contados sin la urgencia de una crónica periodística.

 

En Villa María El libro se puede conseguir en la librería de la editorial universitaria, sita en calle Chile 255, Villa María.

Asegura que usar una palabra que no está incluida en el diccionario, como título de su libro, no es más “que una travesura con el lenguaje”, una licencia que se permitió después de 54 años de oficio.

“No tengo pretensión literaria al escribir un libro, solo cuento algunos hechos reales, que superan la calificación de crónicas y que forman parte de la experiencia profesional. Uno va acumulando coberturas de una serie de hechos que con el paso del tiempo se agigantan o disminuyen en importancia”, dijo Sacchetto a El Diario.

-¿Cuál fue el criterio para elegir, entre tantas coberturas que habrás hecho en 54 años de profesión, los relatos que incluiste en el libro?

-Te podría decir que, en realidad, son los que tenía en la memoria. Después de terminar el libro, me vienen a la memoria otra serie de hechos que no he contado, con los que podría escribir dos o tres libros más.

-¿Hay historias vinculadas a Villa María?

-Sí, varias. El primero de los relatos se llama “Nacido por accidente, el comienzo de todo” y me recuerda mucho a mi madre, Sara Ramos de Sacchetto, que es la protagonista. Tiene que ver con la Villa María de los años 50.

Seguro muchos la recordarán, porque era enfermera y andaba en una motito poniendo inyecciones por toda Villa María.

 

Aquí se detiene. No quiere contar más para no anticipar el final de ese relato, para no “spoilear”, como dicen ahora. Pero podemos agregar un dato más: es una historia atrapante que tiene que ver con un incendio ocurrido en la Fábrica Militar.

Pero seguimos con la entrevista.

 

-¿Cómo empezó en el periodismo?

-Inicié en una revista deportiva que se imprimía en un mimeógrafo. “Impactos deportivos” se llamaba y la dirigía Héctor Cavagliatto. Por ese tiempo, iba al secundario, que empecé en el Rivadavia y terminé en el Nacional. En esta última escuela hicimos también una revista del Club Colegial.

Después me fui a Córdoba a estudiar Psicología en la Universidad Nacional. Como tenía que trabajar para sostenerme, Cavagliatto me había hecho una recomendación para Radio Universidad, donde entré como cronista volante -figura del Estatuto de Prensa que define a los colaboradores de hechos puntuales- en deporte.

Eso fue así hasta que ocurrió el Cordobazo, en mayo de 1969. Había periodistas que no podían llegar a trabajar y como yo vivía en una pensión a una cuadra y media de la radio, me instalé ahí y empecé a colaborar en el servicio informativo. Duró tres días y los que estábamos dormíamos ahí. Al mes, recibí un memorándum de la Dirección de la radio, en la que me nombraban empleado efectivo en el servicio informativo.

Redactaba noticias, hice micrófono, fui movilero y como era una Redacción conjunta con Canal 10, empecé a hacer televisión.

La Córdoba de los 70 había comenzado a tomar otro perfil. Se produjo una toma de Radio Universidad y Canal 10 por parte de organizaciones armadas y pocos años después ocurrió el Golpe de Estado que instauró la dictadura en Argentina. Allí fue cuando Sacchetto decidió volver a Villa María a “la casita de los viejos”.

Dio talleres sobre periodismo en el Rivadavia y también comenzó su labor en el diario Noticias. Además, formó parte del nacimiento de El Diario.

Con la democracia, volvió a Córdoba a los Servicios de Radio y televisión (SRT) de la Universidad Nacional de Córdoba y por concurso, en el que participaron más de 70 periodistas profesionales, ganó la titularidad de la corresponsalía del diario Clarín, en la capital provincial.

Su labor en ese medio motivó que lo convocaran como segundo jefe de Política y allá fue, a seguir la carrera de periodista profesional en Buenos Aires.

 

Sobre el periodismo

Forjado en las redacciones, mira el periodismo actual y en cierto sentido asegura que hubo una involución en el oficio más lindo del mundo. “Técnicamente, lo que entendemos por periodismo ha involucionado, al menos desde una mirada profesional, antigrieta. Digo esto por lo que veo  de lo que se hace en los diarios, en la radio y mucho más en la televisión, donde es puro show que tergiversa el valor de la noticia”.

“Vengo del periodismo que no se formaba en la academia, sino en las redacciones”, agregó.

Al ser consultado sobre la causa de esa involución, menciona tres situaciones: “Primero en las escuelas de periodismo, que por ahí salen egresados que odian a los medios donde tienen que ir a pedir trabajo. Segunda responsabilidad, los medios, que por pagar menos salario contratan a gente recién recibida para pagarles menos, porque son empresas que viven de su lucro. Y los terceros responsables somos nosotros, los periodistas. Hay que capacitarse, presentarse a becas, para hacer un periodismo verdaderamente profesional”.

Finalmente, le pidió a los nuevos periodistas que sean “leales con el oficio, no distorsionar la realidad, no hace falta bajar línea, dejar que el público forme su opinión”.

 

Homenaje a Rolo

En el relato que aborda sus diálogos con Rodolfo “Rolo” Ghezzi, menciona una conversación de bar en la que su amigo definía así a Villa María:

“Esta es la ciudad del absurdo. Hace unos años el presidente de la Sociedad Rural no tenía campo, la presidenta de la Liga de Madres de Familia no tenía hijos y al jefe de la Policía lo metieron preso porque lideraba una banda de ladrones. ¿Adónde encontrás algo igual?”.