Nuevo Gobierno - Renovación dentro de la continuidad

Accastello vuelve en un marco de muchos desafíos por la crisis

sábado, 9 de diciembre de 2023 · 08:45

Esta tarde se completará la transición entre el intendente saliente, Martín Gill, y el electo, Eduardo Accastello, quien gobernará Villa María por cuarta vez y por los próximos cuatro años.

A la mañana asumirán los nuevos concejales, que vienen a reconfigurar el ámbito legislativo con caras más nuevas en la política. A la tarde, Accastello asumirá su mandato en un acto en la costanera, previsto para las 19.

* Por aquí se puede ver en vivo la asunción de los y las ediles.

 

Accastello recibirá el mando de parte de Gill, a quien se lo dio hace 8 años. Quien fue su sucesor, es su antecesor. Y se iniciará así una nueva etapa en el ciclo peronista en el poder local, que lleva 24 años.

Quien asume hoy la Intendencia es quien justamente inició este proyecto justicialista en 1999. Es la cuarta vez no consecutiva que gobernará la ciudad, haciéndose propietario de un hecho único en la política y en la institucionalidad villamariense.

Sus primeras acciones y medidas permitirán conocer el sello distintivo que le dará a la gestión. Por lo pronto, parece ser una renovación dentro de la continuidad. Accastello cree que la ciudad se apagó en los últimos años, durante los mandatos de Gill, más allá de que valora varias obras o gestiones.

Los datos de la realidad reflejan que las obras nunca se paralizaron durante los 8 años del Gobierno saliente, aunque hay otras cuestiones que el dirigente que asumirá hoy no digiere como posibles para la gestión: considera que se deben dar muchas más respuestas desde el Gobierno local y que se perdieron oportunidades de radicación de empresas.

En las últimas semanas, tras ser electo con un amplio caudal de votos, el hasta ayer ministro de Industria de la provincia se movió en diversos sectores poderosos en busca de consolidar proyectos que tiene en mente.

Se sabe que es un “animal político” y que tiene una capacidad de trabajo y de gestión que elogian propios y extraños.  Tendrá un enorme desafío por delante, ya que conducirá un municipio en una sociedad en crisis, con un país que se asoma a un rumbo desconocido y de incertidumbre.

Ha venido diciendo que gobernó la localidad durante la crisis de la alianza de De la Rúa, que derivó en el estallido de 2001. En plena debacle, acá se hizo el Subnivel, una de sus obras paradigmáticas. No obstante, los retos actuales se multiplican.

Vuelve hoy al Sillón de Viñas - desde el corazón y no desde el ego, según confiesa- con el espaldarazo que le dio un electorado local, que en otras elecciones de este año se inclinó por el antiperonismo.

Ya gobernó entre 1999 y 2003 (dejó seis meses antes para asumir como ministro de José Manuel de la Sota), 2007-2011 y 2011-2015. Cuando se fue, lo acorralaron investigaciones judiciales que terminaron en la nada.

Estuvo cuatro años “en el llano”, alejado de la luz pública y de muchos dirigentes del peronismo a los que dio lugares de poder, y después se convirtió en ministro de Juan Schiaretti.

Hace apenas dos años, en elecciones legislativas nacionales, tuvo solo el 18,1% de los votos en la ciudad, como candidato a senador por el peronismo cordobés.

En su carrera a la Intendencia, el caudal de adhesiones resultó lo contrario. En 1999 llegó con el 53,4% y en 2011 tuvo el récord del 54,3%.

En octubre pasado le sacó 15 puntos y medio al segundo dirigente más votado, Darío Capitani (del PRO), entre diez listas que se presentaron. Llegó al 42,5% de los votos, contra un 27% de Capitani. Orilló los 19 mil votos.

Nunca en 8 años tuvo buen vínculo con Gill, a quien le dejó el sillón de conducción en diciembre de 2015, para recuperarlo hoy. Esa tensión, que pareció quedar atrás cuando sellaron la unidad peronista para las elecciones municipales del pasado 1 de octubre, que se dieron por la jugada de Accastello de colocarse en el centro del partido y en lo electoral, revivió en la etapa de transición, que comprendió hasta una amenaza de judicializar el traspaso por falta de información económica.

Entre hoy y el lunes se conocerá el perfil de su nuevo Gabinete.

Por lo pronto, Alejandra Babero, hasta ahora secretaria de Parques Industriales de la provincia, será la secretaria de Infraestructura y Desarrollo Urbano. Marcos Bovo, secretario de Comunicaciones saliente del Gobierno provincial, será su secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales.

La legisladora provincial Adela Guirardelli pasa a ser la secretaria de Educación e Igualdad, mientras que el secretario de Economía será Guillermo Pieckenstainter, un contador local.

En las últimas horas del viernes trascendió que César Rivera será su secretario de Salud.

 El 16 de noviembre, el  intendente fue sometido a una angiografía coronaria, lo que derivó en una angioplastía coronaria y la colocación de un stent.

Tiene dos hijos, Lucas y Gastón, fruto de su relación con la exintendenta Nora Bedano, y una nieta. Está en pareja con la legisladora provincial Verónica Navarro.