Tras dos mandatos, el intendente se apresta a dejar el Ejecutivo municipal - Recibió a El Diario en su oficina del primer piso del Palacio Municipal, en donde hablamos de su administración
“La educación ha sido una marca de la gestión”, dijo Gill
“La ciudad adquirió un rostro humano muy importante”, expresó. Mencionó ejes de gestión, habló de sus sentimientos, su relación con otros sectores y la imputación judicial. Dijo retirarse “tranquilo”Son sus últimas horas en el Ejecutivo municipal, al que llegó para conducirlo el 10 de diciembre de 2015, luego de haber sido rector de la Universidad Nacional de Villa María, presidente del Concejo Deliberante, secretario de Gobierno de la ciudad, viceministro de Educación de Nación y diputado nacional.
Es un momento muy particular de la ciudad, de la sociedad y también de Martín Gill, quien aseguró que desconoce cuál será su futuro político.
Deja la Intendencia tras ocho años, en dos de los cuales tomó licencia para ser secretario de Obras Públicas de Nación, polémica mediante.
Estamos en su oficina privada, ubicada en el primer piso del Palacio Municipal. Hablamos durante más de una hora y media.
- ¿Cuáles son tus sentimientos por estas horas?
- Tengo sensaciones encontradas. Me siento tranquilo y muy deseoso de que lo que venga también pueda garantizar para la ciudad un espacio de desarrollo y de continuidad, aun en un contexto tan difícil.
Lo mejor que podía pasar es que una persona como Eduardo (Accastello) pueda asumir la gestión. Se avizoran tiempos difíciles, estamos en tiempos difíciles, pero estoy seguro que el nuevo equipo apostará al crecimiento de la ciudad, una característica de este proyecto de 25 años, en donde en ningún año se fue para atrás.
- ¿Cuál es la impronta de tus dos mandatos?
- Fueron años muy complejos. Primero, con un Gobierno de signo diferente (en alusión a la Presidencia de Mauricio Macri) cuando veníamos de una gimnasia de mucho trabajo articulado con Nación. Luego, vino una pandemia y después, una crisis económica sostenida y cada vez más profunda. Aun así, honramos el compromiso asumido.
Se llevaron adelante obras importantes, un ícono es la autopista de circunvalación (que hace Nación), que unida a la obra de circunvalación que Provincia hace en rutas provinciales permite que el nodo logístico tenga una perspectiva muy importante en los tiempos que vienen.
Pudimos avanzar en infraestructura deportiva, como la renovación del Polideportivo, el nuevo Salón de los Deportes, playones deportivos en cada barrio; en infraestructura social, como jardines maternales nuevos, la mejora de todos los centros de salud o el exgabín, con espacio multicultural y de acceso al conocimiento. El tema ambiental, obras viales estratégicas como el bulevar España nuevo, el núcleo de avenidas del sector norte, la Alem nueva, la extensión del Alvear, obras que cambian un eje estratégico. Dejamos en marcha la remodelación de los cuatro bulevares centrales.
Creo que la ciudad adquirió un rostro humano muy importante. Con la política de salud, con el centro de salud mental fortalecido.
Educación ha sido una marca de la gestión. En educación inicial, pasamos de 30 salas, aproximadamente, a 80 con los dos nuevos jardines a habilitar, salas en condiciones muy activas y valiosas. La política de jardines maternales ha permitido que garanticemos el acceso al 80% de la población objeto (niños y niñas de 45 días a 3 años de edad), y del 50% a nivel ciudad.
Lo otro es el trabajo de equipos móviles y de la educación de adultos. Llegamos al 10% de la población objeto terminando las clases, y al 30% de la población objeto estudiando.
El acto que más hace libre a una persona es la posibilidad de aprender. Uno ve cambios en sus historias de vida.
- ¿Con quién tomas las decisiones?
- Trato de hablar con los responsables de cada área, entenderlos, escucharlos, reconocer sus esfuerzos. Trato de no ejercer una vocación autoritaria del poder. Incluso hablamos con los destinatarios de los programas.
- Por lo general, es buena la recepción de la gente
- Me he sentido respetado, querido, aun por quienes plantean disidencias. Sí, por supuesto, muchas veces nos ha tocado aclarar cosas.
- ¿Sufriste la Intendencia en algunos momentos?
- No diría sufrir, pero hubo momentos de mucha, mucha dificultad. Nos tocó atravesar momentos enormemente complejos.
- ¿Te quitó energía o vida? Porque uno ve que el poder es desgastante.
- Es desgastante. El poder siempre es desgastante.
Los primeros cuatro años fueron de tratar de acomodarnos en el mapa político.
Es difícil cuando alguien que tiene todo el derecho y la necesidad de algo siente que no se le da una respuesta.
- Nunca respondes a dirigentes con ataques o chicanas. Evitas confrontar.
- Una de las grandes deudas que tenemos en democracia es la de construir, entre los que pensamos políticamente diferente, la capacidad de advertir que quien está al frente no es un enemigo, entender que tiene la misma motivación de uno, de querer lo mejor para la ciudad. Cuando uno es un dirigente, tiene que saber que puede generar con sus palabras un daño mayor que si fuera un vecino de a pie.
- ¿Seguís vinculado a la Iglesia Católica? ¿Rezas?
- Soy una persona de fe, rezo, me encomiendo. Tengo una mirada o cosmovisión cristiana, y desde allí, la apertura con otros sectores, la pluralidad, el entender cómo esta visión debe iluminar nuevas realidades del mundo.
- Tuviste dos imputaciones por parte de la fiscal Juliana Companys. Una fue de violación de la cuarentena. ¿En qué quedó esa causa?
- No tengo conocimiento. Yo era personal esencial, tenía domicilio acá, me hice los estudios antes de venir. Fue un proceso de aprendizaje. Vine a mi domicilio. Durante el día concurrieron varias personas a visitar a mi madre en el día de su cumpleaños. A la luz del tiempo ocurrido, fue un momento particularmente difícil.
Desde la función pública, la pandemia fue una experiencia muy dura, veíamos el miedo de la gente en los lugares del país adonde íbamos en el marco de las gestiones para hacer obras para atender la emergencia sanitaria (fue secretario de Obras Públicas de Nación en 2020 y 2021).
- La otra imputación es por violencia de género. Dijiste que sos inocente.
- Me puse a disposición de la Justicia y confío en que se resuelva lo más pronto posible.
- ¿Sigue en investigación?
- Sigue en trámite, en curso, y confío en la Justicia.
“Cuando uno es un dirigente, tiene que saber que puede generar con sus palabras un daño mayor que si fuera un vecino de a pie”.
La necesidad de casas, los proyectos y las tomas de tierras: por qué se demoraron las viviendas, qué se hizo y qué se gestionó
- En estos 8 años se hicieron muchas obras muy importantes. En política de viviendas se gestionó, pero el inicio fue más lento de lo esperado. ¿Mucha burocracia? ¿Qué pasó que recién en las últimas semanas comenzaron con construcciones?
- Es muy complejo. Una política habitacional que recaiga en el Estado municipal es prácticamente imposible. En los primeros 4 años, esto se paralizó. Con fondos propios hicimos las del barrio Evita, cerca de 30 casas (es el plan de 250, financiado por Nación, paralizado durante la administración de Macri). Luego comenzamos las 47, incorporándolas al programa Reconstruir, de Nación, cuando asumió la nueva gestión (la de Alberto Fernández). Después empezamos a pensar varios proyectos. Fueron años de trabajo. Se gestionó la torre Procrear al lado de la Terminal y 680 lotes (detrás de barrio Nicolás Avellaneda). Por ahí no se advierte, pero se compró la tierra y se terminaron todos los proyectos ejecutivos de agua, cloacas, pavimento, cuneta, vereda, forestación, reconexión de agua y cloacas para esos 680 lotes. Se logró la licitación hace 20 días para la construcción de toda esa infraestructura. Los cimientos están marcados. Resolvimos el tema de Lo tengo (programa provincial), buscando alternativas, y se volvió a hacer los llamados del loteo de Sol de Mayo y Reale, de Lo Tengo, y poder sortearlos.
- ¿Por qué en el segundo mandato no se hicieron viviendas Eva Perón?
- Fuimos haciendo, hubo programas de mejoras importantes. Se construyeron siete viviendas para relocalizar a la gente del gabín (hoy, Centro Comunitario Integral). Son casas en condiciones de emergencia. Hubo muchos programas de mejora, con herramientas de Provincia y de Nación. Siempre es insuficiente, porque tenemos una demanda muy grande y porque crece la ciudad, llega gente de otros lados.
- Hubo toma de tierras, recientemente, y en otros momentos del mandato.
- El 50% de la Argentina no cobra un sueldo en blanco, por lo tanto, el acceso al crédito se hace imposible. Por otro lado, en otras personas hay condiciones de desesperación. Desde el municipio se trabajó mucho con quien queda en la calle para conseguirle un alquiler, con quien no tiene un espacio, con quien sufre violencia y requiere un lugar para habitar. Uno no cuestiona lo que puede existir de legitimidad del reclamo, pero esa legitimidad no es que quien más grita o toma una acción tendrá una respuesta más inmediata, porque no es justo. Tiene que haber un parámetro de trabajadores sociales que marquen la gravedad de los casos.
Siempre hemos apostado a mesas de diálogo. Fuimos solucionando la situación de cientos de personas, y cuando se concrete la obra de Renabap será la solución para quizás las 250 familias de mayor emergencia.
Lo habitacional es una de las grandes problemáticas que existen y que se plantean hacia adelante.
8 años: son los que gobernó Villa María el intendente saliente Martín Gill. Tuvo dos mandatos como intendente. Entre 2020 y 2021, tomó licencia para asumir en el Gobierno nacional.
Sin hablar con Alberto ni con Cristina
- ¿Hablas con Alberto Fernández?
- Hace un tiempo que no. He tenido un diálogo bastante asiduo en su momento.
- ¿Con Máximo Kirchner? ¿Con Cristina?
- Con Máximo me he saludado, pero no es una persona con la que mantenga diálogo. Con Cristina hablé cuando fui su funcionario en Educación. No he hablado en los últimos 8 años.
- ¿Y con Juan Schiaretti?
- En muchas oportunidades, por tareas de la ciudad, fundamentalmente, en los primeros 4 años.
- Sos más cercano a Martín Llaryora.
- Lo conozco desde hace mucho tiempo. Fue la primera persona que me tocó recibir al asumir como rector de la UNVM, era el intendente electo de San Francisco y vino con la idea de un polo de conocimiento.
- ¿Vas a tener un lugar en el Gabinete provincial?
- No lo sé.
- Me cuesta creer que podrías volver a la docencia.
- Si me toca, lo haré con gusto.
- ¿Tenés dirigentes a los que solés consultarles?
- A muchos integrantes del equipo les consulto, algunos me han acompañado desde la adolescencia. Gabriel Katopodis (el saliente ministro de Obras Públicas de Nación) es una persona a la que se puede consultar sobre sus experiencias, como Juanchi Zabaleta (intendente del partido de Hurlingham) en su momento. En Córdoba hay personas muy valiosas, la mirada de Martín me ha sido de mucha utilidad.
- ¿Crees que tenés enemigos?
- Ojalá que no. Creo que la visión de enemigo descalifica la vida cívica. Me gustó mucho hablar con personas que no comparten quizás la totalidad del pensamiento de uno. Como diputado, eso me sucedió mucho, acá también, incluso con Eduardo, cuando me tocó ser su funcionario, o en los últimos tiempos. Respeto y valoro mucho todo eso, me generó procesos de aprendizajes de muchas cosas.
- ¿Cómo te definís? ¿Sos de centroizquierda, progresista...?
- Soy un justicialista en el sentido más profundo, de inspiración de visión humanista. Podría decir que soy más de centro progresista. Tengo diálogo con todos los sectores.
- ¿Querés expresar algo?
- Estoy tremendamente agradecido con los villamarienses. Traté de dejar todo.
