El lunes de Navidad
Un año más, "Mamá Noel" recorrió las clínicas de nuestra ciudad repartiendo regalos y sonrisas
Se trata de una vecina villamariense que desde hace varios años realiza esta iniciativa junto a su esposo, de manera voluntaria y desinteresada
El lunes de Navidad, muy temprano, alrededor de las 7.30 horas, una vecina de nuestra ciudad se calzó el traje de "mamá Noel" o "una Papá Noel", como todos los años, y comenzó a recorrer por distintos nosocomios de la Villa.
El recorrido inició por Clínica Marañón, continuó por la Asistencia Pública, el Cruz Azul, la Cañada, Especialidades y terminó en la clínica San Martín.

Según contó su esposo a El Diario, lamentablemente este año no pudieron trasladarse hacia el Fusavim porque ya eran las 13.30 horas y teníamos gente para almorzar en su casa.
"El tema es que había mucha más gente internada que otros años. Fuimos testigos de momentos de mucha angustia, de soledad, de ánimos caídos. Todas emociones que afloraban aún más con la llegada de Papá Noel, aunque parezca increíble viniendo de adultos. Son emociones que dejaban escapar tanto quienes estaban internados o sus familiares, como así también el personal de salud que a pesar de estar acostumbrados a lidiar con el sufrimiento ajeno veían en nuestra visita un poco de la luz al final de camino", contó la pareja de Jorgelina.
Cabe mencionar que los protagonistas de esta historia no quisieron que sus nombres completos trasciendan porque su intención "concientizar, intentando que cada año se sume más gente a colaborar".

Entre lágrimas y sonrisas
"Realmente es difícil expresar con palabras lo que se vive, es algo mágico. Jorgelina habla con todos y cada uno de los enfermos y con quienes los acompañan. La gente se abre con ella de una manera increíble, como si esa figura vestida de Papá Noel mitigara parte del sufrimiento".
"Nuevamente vimos rodar lágrimas también en el personal de salud seguidos por una enorme sonrisa por la emoción de la visita; realmente es una experiencia increíble".
"Todo esto nos motiva a seguir. Hubo trabajadores que nos dijeron que les parecía raro que todavía no habíamos pasado y otros que justo este año les había tocado trabajar y que nos estaban esperando. O sea, esta visita de Papá (o Mamá) Noel está dejando una huella en aquellos a quienes toca con su palabra, con el abrazo o solo con el acompañamiento en momentos de desesperanza".

"Una Navidad más que se va y que nos deja con el enorme desafío de que el año que viene este Papá Noel pueda volver a recorrer esos pasillos y que por un ratito la magia vuelva a aparecer", resaltaron a este medio.
