En análisis de Seggiaro sobre lo que se viene en materia económica

El paquete que va para el Congreso

En su informe semanal a las empresas que contratan sus servicios de asesoramiento, el economista villamariense dejó entrever alguna de las medidas que intentará aplicar el Gobierno nacional
miércoles, 20 de diciembre de 2023 · 08:30

“En los últimos días, desde el propio Gobierno nacional se dejó filtrar a los medios de difusión y algunas instituciones empresarias, el borrador del paquete de reformas impositivas que ingresarán al Congreso en las próximas horas. Si bien se trata de un texto que aún puede sufrir modificaciones, consideramos que expresa el espíritu de los temas que podrían transformarse en ley a partir del próximo año”, expresó ayer el economista Carlos Seggiaro en su reporte semanal sobre la situación imperante en materia económica.

Y en uno de los apartados a los que tuvo acceso El Diario, señaló que los puntos centrales del paquete de medidas son los siguientes:

1. Moratoria impositiva:

Implica un plan de regularización de obligaciones tributarias, aduaneras y de seguridad social, que estén vencidas a la fecha de entrada en vigencia de la ley.

Aquellos que acojan al plan obtendrán una reducción de entre el 50% y el 10% de los intereses y la condonación de las multas.

También prevé un plan de pagos de hasta 24 cuotas para personas humanas, 30 meses para micro y pequeñas empresas, 18 cuotas para empresas medianas y hasta 12 para el resto de los contribuyentes.

2. Blanqueo:

Consiste en un blanqueo de activos no declarados con un plazo de vigencia considerablemente corto (hasta el 29 de febrero de 2024, con prórroga hasta el 30 de abril). En dicho plan se puede incluir: dinero, activos financieros, bienes, créditos y todo tipo de derechos en el país y el exterior.

3. Bienes personales:

Incluye una baja gradual de las alícuotas y la posibilidad de un pago anticipado de 5 períodos fiscales (2023-2027), antes del 29 de febrero de 2024. Quienes opten por esta modalidad obtendrán una alícuota del 0,75% sobre la base imponible y se les garantizará la estabilidad fiscal por 12 años, a partir de 2028.

Por otra parte, el proyecto prevé una reducción gradual de la alícuota en 5 períodos fiscales, a partir de 2023 (la tasa máxima baja del 1,75% al 1,50%) y llegando al 0,75% al 2027.

Adicionalmente, se elimina el diferencial que grava el pago de bienes del exterior.

4. Impuesto a las Ganancias:

Se da marcha atrás a la Reforma de Ganancias aprobada meses atrás para el período fiscal 2024 y la confirmación de los cambios de 2023.

5. Impuestos internos:

Se implementan cambios en el impuesto interno a los cigarrillos.

6. Régimen de transparencia fiscal:

El objetivo es discriminar el IVA en los tickets de compra de los consumidores.

7. Transferencia de inmuebles:

El proyecto prevé que a partir del 1 de enero de 2024 se dejará sin efecto el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles, que grava la venta de propiedades con el 1,5% del monto escriturado.

 

Aumento de la presión fiscal

En otro pasaje del informe distribuido ayer, Seggiaro recordó que “en distintas oportunidades hemos expresado que conseguir el equilibrio fiscal el año próximo constituye una prioridad absoluta para el Gobierno de Javier Milei”.

“Este objetivo se conseguirá con la acción simultánea de un fuerte ajuste del gasto público, pero también con un aumento de la presión impositiva, en una proporción que algunos analistas consideran en un rango de 60% reduciendo gastos y en un 40% aumentando gravámenes. En realidad, la jugada es audaz, ya que en ambas direcciones se empujará a la economía a una profundización de la recesión, con lo cual cabe esperar un debilitamiento de la recaudación impositiva. Es, por ejemplo, la situación que cabe esperar con la marcha atrás de la eliminación del impuesto a las ganancias para los asalariados, dado que restará poder de compra a un segmento importante de consumidores”, planteó.

Más adelante sostuvo: “ya está decidido no elaborar un nuevo presupuesto, sino ‘reconducir’ el del año pasado, pero en términos nominales. Con una inflación anualizada en torno al 160%, esto significa que la mayor parte de las partidas se quedarán sin recursos entre abril y mayo. Lo cual implica que, a partir de ese momento, el reparto de recursos se manejará de manera discrecional desde el Ministerio de Economía.

Comentó luego que, “mientras tanto, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció el lunes último que desde esta semana la tasa de referencia de la política monetaria serán los pases pasivos a un día de plazo y ya no las Leliqs, a una tasa que en diciembre será del 100% nominal anual”.

 

Plazo fijo, Leliqs y dólar

“Complementariamente a lo anterior estableció que la tasa de interés mínima de los plazos fijos se reduce del 133% al 110%, con lo cual la tasa mensual se ubicará, en promedio, en torno al 8,2%. Adicional, el Banco Central también anunció que no se licitarán más Leliqs a 28 días y se confirmó la continuidad de los plazos fijos UVA (colocaciones a 90 días que rinden la inflación más una tasa mínima de interés), instrumento en parte resistido por los bancos”, puntualizó.

Se preguntó entonces “¿Qué busca el Banco Central con estas medidas?”, para indicar que, “en parte, licuar las Leliqs, apuntando a que los bancos opten por participar en las licitaciones del tesoro a través de las llamadas Ledes, es decir, instrumentos del Gobierno nacional” y “también incentivar depósitos a más largo plazo, como los plazos fijos UVA”.

“Sin embargo, al plantear una tasa de plazos fijos claramente por debajo de la inflación esperada en diciembre (en torno al 20%), es posible que se estimule la compra de dólares, a partir de lo cual volverá a aumentar la brecha cambiaria”, escribió el economista en su informe.

Y el último pasaje que llegó a nuestra Redacción deslizó que “todo indica que los exportadores se comprometieron ante el Gobierno nacional a liquidar en las próximas semanas granos, harinas y aceites por unos 5.000 millones de dólares, a los efectos de colaborar con la recuperación de reservas del Banco Central” lo que explica en parte que el tipo de cambio oficial mayorista se ubicará en los 800 pesos, un valor claramente por encima del dólar de referencia que reclama el FMI, que tendría que estar en un valor entre los 600 y los 650 pesos”.