La herencia que le dejó un Gobierno peronista a otro
Qué representa la deuda que le dejó Gill-Lucarelli al nuevo Gobierno
Los al menos 7 mil millones de pesos significan el 42% del presupuesto anual de la Municipalidad, el que está en ejecuciónEn el ámbito político e institucional de Villa María es el comentario de los últimos días. Todos hablan de la “herencia” económica-financiera que dejó el gobierno de Martín Gill al de Eduardo Accastello.
La novedad causó cierta sorpresa, porque la administración saliente escondió la situación hasta último momento.
La semana pasada, cuando le hicimos la entrevista a Martín Gill, el asunto todavía era desconocido, aunque arreciaban los rumores. Había movimientos que permitían tener un indicio de que algo no estaba bien, pero como la relación entre los equipos de Gill y Accastello nunca fue fluida, también se podía especular con que era una cuestión más dentro de ese contexto.
Desde el accastellismo había trascendido que la gestión de Gill no le estaba brindando ningún tipo de información financiera. Nosotros nos hicimos eco de esto con una nota publicada el jueves 23 de noviembre, en la que hablamos de la tensión existente.
Finalmente, la olla se destapó en las horas finales de la gestión Gill.
El viernes pasado, Daniela Lucarelli, la secretaria de Economía durante los ocho años de Gill, entregó distintas documentaciones a la nueva gestión, pero en ese momento no se supo la dimensión de la bomba.
Se habla de una deuda que supera los 7 mil millones de pesos.
Ese saldo negativo choca con una disponibilidad en bancos y caja de 230 millones de pesos. Además, se pidió un adelanto a entidades bancarias para poder pagar los sueldos de noviembre, con intereses superiores al 130% anual en algunos casos.
Pero, ¿qué significan estos montos para el municipio villamariense?
El presupuesto anual vigente es de 16.701 millones de pesos.
Es decir, la deuda estaría representando nada menos que el 42% del presupuesto en ejecución.
Según la ejecución presupuestaria oficial, la que informó Daniela Lucarelli al Concejo Deliberante, al 30 de septiembre el municipio tuvo ingresos por 10 mil millones, y egresos por 9.958 millones.
Entonces, la deuda que se tendría representa el 70% de los ingresos conseguidos en nueve meses del año.
El proyecto de presupuesto para el año próximo elaborado por la gestión saliente comprende 25 mil millones de pesos (es un 53% superior al que está en ejecución). De esta manera, la deuda que se hereda representa casi un tercio del mismo.
Para tener una mayor perspectiva de lo que significan 7 mil millones, podemos compararlo con lo que Lucarelli y equipo presupuestaron para las distintas áreas municipales para el año que viene:
- Para Inclusión Social se proyectaron más de 1.500 millones. Prácticamente duplica la partida de este 2023.
La deuda municipal es mayor.
- Para salud y prevención se proyectaron más de 2.300 millones.
La deuda municipal es mayor.
- Para educación y cultura se previeron más de 1.800 millones, un incremento del 105% con relación a 2023.
La deuda es mayor.
- Para seguridad se proyectó más de 3 mil millones.
La deuda es mayor.
- Para obras públicas se dispusieron 4.700 millones.
También en este caso, la deuda es mayor.
El domingo 10 de diciembre, apenas asumió, Accastello envió al Concejo Deliberante el proyecto para declarar en emergencia al Estado municipal.
En los fundamentos reveló que asumió el cargo “sin poder lograr que se aporte, por parte de las autoridades económicas salientes, información fidedigna”.
“Tendríamos una deuda que exorbita las posibilidades de pago y las partidas presupuestarias”, marcó.
Mencionó una deuda de casi 1.500 millones de pesos en cheques de pago diferido, y una deuda flotante de casi 4 mil millones de pesos. “A ello debe adicionarse que se ha solicitado a los bancos para pagar sueldos, y que conforme el arqueo de caja es escasa la existencia de dinero y no hay ahorros”, señaló.
Agregó que “existen juicios cuyos montos superan ampliamente las posibilidades de pago, llegando los mismos a alcanzar los 2 mil millones”. Algunos ya tiene orden de embargo de las cajas municipales.
Una fuente del oficialismo marcó ayer a la siesta, ante nuestra consulta, que el monto de deuda total todavía no está esclarecido, y habría superado los 7 mil millones.
