Encuentros - Fin de año

Los carpinteros despidieron 2023 con una juntada “para revivir”

Así la significaron los más antiguos en este oficio, que se acompañan con los de distintas edades en una juntada que se repite cada diciembre y en marzo, para San José
domingo, 10 de diciembre de 2023 · 08:30

Los une el oficio y las ganas de juntarse. De contarse sobre los trabajos y las comidas compartidas. Reunir a los de hoy y los de siempre. Los que hicieron escuela y los que fueron alumnos de ellos. Los carpinteros de Villa María, Villa Nueva y un vecino de Tío Pujio, volvieron a realizar esa juntada tradicional para despedir el año.

Son una treintena de artesanos de la madera, mayoría de carpinteros ebanistas que en torno a la mesa, al asado y la charla, convidan a los más antiguos de la noble tarea para pasar juntos estas fechas.

“Para mí es revivir”, dijo José Lícari sobre lo que significa este encuentro con sus pares. A sus 82 años y en silla de ruedas, recordó que comenzó en la carpintería de su padre “a los 7 años ya” porque lo mandaron a meter mano como ayudante. Hijo de Juan Bautista, aprendió de él el oficio y contó que sostuvo “hasta hace menos de diez años la Carpintería Lícari, por bulevar España 474 (entre La Rioja y Salta), ebanistería y muebles de estilo”, cuando “unos sinvergüenzas” le jugaron una mala y asegura que cayó víctima de una estafa. “Que si lo extraño… No tenés idea”, comparte el hombre, rodeado de colegas que siguen el diálogo y piden que cuente a qué familias tradicionales villamarienses les produjo los muebles y los alumnos que pasaron por ese taller. “Había buenos carpinteros como Róvere, Raimondi, Tocachelli… Nos conocíamos todos y hacíamos toda clase de muebles”, repasó. Y a la hora de mencionar “secretos del carpintero”, dice que “lo primero es saber pararse frente a la máquina”. “Muchos pasaron por la carpintería, para aprender, porque los padres iban a ofrecer a sus hijos como ayudantes, para que tuvieran un primer trabajo y aprendieran el oficio”, rememoró.

Para Lícari, esto de “encontrarse” es como “revivir”. Así lo definió, sin vueltas. Y todos se quedaron mirando y compartiendo.

Ivo, José y Cipriano dialogaron con un cronista de El Diario y posaron para la cámara de nuestra fotógrafa

Un buen alumno

Uno de los alumnos de la Carpintería Lícari, que llegó a ese taller de la mano de su padre, fue Cipriano Yema, quien con 85 años tampoco se iba a perder esta reunión. “Trabajamos juntos”, admitió quien fuera aprendiz y compañero. Egresado de la “Escuela del Trabajo” (hoy IPET Nº 49 Domingo Faustino Sarmiento), asegura que le gustó la carpintería y lleva más de medio siglo realizando este trabajo, aunque ya se estaría retirado, sigue ayudando a su hijo, contó. Tuvo primero el taller en la calle Salta, también en Villa María (barrio Güemes) y luego sobre Tucumán.

 

El tallador

El podio de los más longevos en la materia se completa con Ivo Cassi, de 73 años, ya retirado, pero que se jacta entre sus trabajos más logrados y vistos, haber tallado las puertas de la Catedral villamariense en su taller de barrio Carlos Pellegrini.

La juntada, esa que al final de cada año y para San José, el 19 de marzo, demanda la fotografía y todos se disponen luego para la mesa, porque dos asadores “internacionales” como Eduardo Frosasco y Juan Carlos Rodríguez se encargaron de la parrilla en la quinta de Luis. Mientras, las enseñanzas y las anécdotas, como el queso, los salames y el vino, se comparten.