Reclamo por viviendas - Instaladas en una esquina de plaza Independencia

Dejaron el terreno de Las Playas y se asentaron frente al municipio

Para evitar el desalojo dispuesto por el Poder Judicial, se retiraron voluntariamente de Las Playas y se dirigieron al Palacio Municipal. Piden ser recibidas por el intendente
viernes, 3 de noviembre de 2023 · 08:30

Familias que habían tomado terrenos el domingo pasado al final del barrio Las Playas, abandonaron ayer esas tierras y se dirigieron al Palacio Municipal, adonde llevaron su reclamo por viviendas.

Cerca de las 10 de la mañana de un jueves frío y lluvioso, numerosas mujeres, varias con sus hijos e hijas, intentaron sin suerte mantener contacto personal con algún funcionario o funcionaria del Ejecutivo.

En ese marco, cortaron la calle Mendoza durante cerca de una hora. Finalmente, se instalaron en la vereda de la esquina de Mendoza y Sobral en plaza Independencia.

Como se conoce, esta semana se produjeron dos tomas de tierras en dos puntas de la ciudad. Una, al final de barrio Las Playas. La otra, al final del barrio Las Acacias. Es decir, cada una en extremos de Villa María.

En ambas destacaron que lo que buscan es que el Estado genere planes de acceso al suelo urbano con cuotas accesibles.

La fiscal Silvia Maldonado los notificó el martes que tenían que abandonar los terrenos en el término de 48 horas.

Ayer, mujeres que estaban en Las Playas recibieron una nota que las encaminaba a dejar el espacio antes de las 15 horas. Ante esto, definieron abandonar el predio, que se encuentra en el marco de la construcción recién iniciada del Ecobarrio, y se dirigieron al centro de la ciudad, para asentarse en el Palacio Municipal.

Allí, el Ejecutivo decidió cerrar las puertas de la sede del Gobierno.

No obstante, las mujeres pudieron ingresar para escribir notas dirigidas al intendente Martín Gill, en las que plasmaron su situación habitacional y demandaron programas de viviendas.

El intendente se encuentra justamente esta semana en China, participando de los diez años de la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje, invitado por la Unesco, en donde expuso sobre políticas educativas llevadas adelante en la localidad.

El Diario dialogó con las mujeres que se asentaron frente al municipio, y que hasta ayer a la mañana participaron de la toma en Las Playas.

“Nos fuimos antes de que exista una orden de desalojo, porque no queríamos que nuestros chicos tuvieran problemas”, dijeron Jésica y Rocío.

Se quejaron por la ausencia de interlocutores del municipio. “Nadie nos atendió. En la oficina central escribimos una carta, pero no sabemos nada”, declararon.

Contaron que decidieron cortar la calle para ser escuchadas, pero luego declinaron de continuar interrumpiendo el tránsito porque, a instancias de policías, entendieron que afectaban la circulación de otros vecinos.

“Varias mamás tienen desalojos en puerta. Ninguna tiene marido. Todas vamos de casa en casa, nos juntamos en la casa de una chica que alquila, y luego de otra”, contó una joven.

En las cartas, indicaron que necesitan hablar personalmente con el intendente, y que “no quieren que los terrenos sean regalados”. “Todas laburamos y queremos pagarlo, nadie quiere nada de arriba”, dijo Jésica.

“Queremos algo propio, de la familia”, apuntó.

Precisaron que 27 familias participaron de la toma en Las Playas, pero con el correr de las horas varias desistieron. Dijeron que muchos chicos se engriparon durante el asentamiento, lo que llevó a las madres a decidir retirarse del predio.

Explicaron que tienen trabajos del día a día. Rocío comentó que hace “pan casero, bolas de fraile”. “Todos me conocen porque vendo todos los días en el barrio, incluso vendo en Villa Nueva. Lo publico en Facebook y vivo de eso”, dijo.

“Mi marido perdió la visión en un ojo, con el otro ve en un 40%. Hace diez años que tiene esto porque se quemó con cal. Trabaja de changas, no consigue trabajo fijo. La remamos, pagando alquiler, vistiendo a los chicos, visto a uno y el otro me queda descalzo, más lo que es el costo de las cosas para la escuela”, relató. Contó que hizo trámites para una pensión de su marido, pero no logra que se concrete.

Jésica expresó que también hace cosas para vender, y  que vive “el día a día”.

“No queremos llegar a estar meses acá, pero no puede ser que nadie nos reciba. Hoy en día, o pagamos el alquiler o le damos de comer a los chicos. No hablo por mí, sino por todas”, declaró.

Instaladas en un gazebo, expusieron carteles con las leyendas: “No queremos vivir en la calle”, “La necesidad nos llevó a usurpar”, “Tener casa no es un lujo, es un derecho”, “Queremos una solución”.