Aglomeraciones en la costanera con motos con escape libre
Hubo gran operativo, pero “no es fácil sostenerlo en el tiempo”
El secretario de Gobierno de la ciudad dijo que todo comienza por la educación en casa. Consideró que hay un cambio cultural. Marcó que, de 400 motos, hacen infracciones en 10 y se les “escapan 390”Con noviembre creció la aglomeración de adolescentes y jóvenes en la zona costera y, con esto, el malestar de muchos vecinos por el ruido que se genera, sobre todo por la circulación de motocicletas.
Decenas de quejas quedaron plasmadas en las redes sociales.
Esto no es nuevo, ya ocurrió en los veranos anteriores, pero en esta temporada, los ánimos parecen más caldeados.
Colisionan dos realidades. Por un lado, la de jóvenes que van a espacios libres y públicos los fines de semana ante lo costoso que se ha tornado una noche de boliche o de bar. Por el otro, la de quienes habitan en cercanías del río y quieren descansar.
“Hay algunos cambios culturales a los que habrá que acostumbrarse. Las motos están, y los recursos de todas las fuerzas muchas veces se ven superados. Hay una cuestión de educación que debe resolverse por otros medios”, consideró ayer el secretario de Gobierno del municipio, Eduardo Rodríguez, al ser consultado por El Diario.
El funcionario resaltó que el último sábado a la noche se desarrolló un operativo interfuerzas coordinado por la Fiscalía del Segundo Turno, en que intervinieron Seguridad Ciudadana, Policía Federal, Policía de la Provincia, Agencia Nacional de Seguridad Vial y Gendarmería.
Como resultado del mismo, fueron retenidas 40 motos, por infracciones como escape libre, tres vehículos fueron retenidos por alcoholemia de sus conductores y además hubo tres detenidos ante la intervención de la Fiscalía.
Rodríguez precisó que además hubo acciones alrededor de los boliches Lola Cruz y, posteriormente, en inmediaciones del bar Hoock, a la vez que hubo puestos fijos y móviles en el ingreso al Arenero -en barrio Vista Verde-, en calle Saavedra y costanera, en el empedrado detrás del Anfiteatro, en la zona de la Gruta de la Virgen de Pompeya y en el sector del Desagüe. Mencionó que la Agencia Nacional de Seguridad Vial hizo controles en ruta 158, desde la disco Amsterdam hasta el hípermercado.
El titular de la cartera de Gobierno aseguró que estos controles se hacen de manera rutinaria, “la diferencia es que ahora se sumó la Fiscalía a cargo de (Juliana) Companys con personal judicial y por eso hubo tres detenidos”.
“No es fácil sostenerlo en el tiempo, hay que pagar extras a inspectores, la Federal tiene que recargar gente, etcétera”, comentó ante una consulta.
Hizo foco en la educación y marcó que esta empieza en casa. “La persona no se reeducó por el solo hecho de que le sacaran el vehículo. Pagan la multa y lo recuperan. Hay que buscarle un lugar a un grupo de jóvenes que buscan visibilizar su situación”, opinó.
“Si, como algunos sugieren, les haces un circuito en las afueras de la ciudad, no van a ir, lo que quieren es ser vistos por el resto”, indicó.
Expresó que “es muy difícil tratar de educar a una masa que se comporta transgrediendo leyes y ordenanzas” y subrayó que “las fuerzas terminan teniendo la limitante de los recursos, que hace que en más de una oportunidad se vean superados”. “De 400, hacés 10 infracciones y se te escaparon 390”, reflejó.
“Hay cuestiones culturales que empiezan en la casa, ni la escuela ni las fuerzas de seguridad pueden reemplazar eso, que entiendo que, no sé si está perdida, o por lo menos está en debilidad”, analizó.
Dijo que entiende a los vecinos costeros y sostuvo que “tiene que haber una nueva política a diseñar entre todos”.
Sin tranquilidad
“Hace 50 años, mi abuelo estaba muy enojado porque el centro comercial ya no estaba en la zona de la Catedral, en donde él estaba, sino en el centro de hoy. Las cosas cambian. La costanera es el espacio más querido y por eso es el más usado, todos los barrios cercanos a la misma dejaron de ser tranquilos y pasaron a ser muy visitados”, consideró Eduardo Rodríguez.
“La tranquilidad barrial hoy no está en la costanera, está en otros lados”, marcó.
Señaló que entiende a quienes habitan esas zonas, pero destacó que hay una cuestión cultural de aglomerarse cerca del río.
