Hoy, desde las 8, en el Centro Favio, se desarrollará una formación
“Si una persona no tiene conocimientos, no tiene poder”
Emanuel Medina, un uruguayo de 28 años, es barbero y ofrecerá este lunes una capacitación. En este sentido brindó detalles al respecto y habló sobre el momento que vive la profesiónEsta historia comienza en Montevideo, Uruguay, con amigos que se cortaban el pelo entre ellos. En realidad, casi siempre, era uno el que le cortaba a los demás y el problema era que ese que cortaba no tenía a nadie. Sin embargo, apareció alguien en ese grupo de amigos que se animó: se llama Emanuel Medina, tiene veintiocho años y cuando era un chico de unos veinte probó cortarle el pelo al que no tenía quien le cortara, le gustó lo que había hecho y continuó con sus otros amigos, que en algún momento le dijeron: si te gusta tanto, ¿por qué no estudiás?
Medina dudó. “En Uruguay no se tomaba tan en serio la profesión”, dijo. Medina se hizo preguntas: ¿Le sería rentable? ¿Podría vivir con ese trabajo? Certezas no había. Entonces intentó y lo que había sido un hobby comenzó a tomar forma: estudió peluquería femenina en un instituto público uruguayo. “Me di cuenta de que había todo un mundo detrás; un mundo de cosas increíbles que con el tiempo fui descubriendo”, contó.
Estudió, luego trabajó en una peluquería femenina y desde hace algún tiempo viró hacia eso que se ve bastante seguido y se llama barbería.
Así, Medina, llega este lunes a la ciudad para ofrecer una capacitación que se desarrollará, entre las 8 y las 15.30, en el?Centro Cultural Comunitario Leonardo Favio, con más de cien inscriptos.
Cuando habló del mundo que descubrió, de lo que estuvo hablando es de las oportunidades que encontró en el rubro. Y en este sentido, señaló que son muchas las personas que “no le tienen el respeto que se merece” a una profesión que “trascendió a través de muchas culturas y de muchos años”.
En este plano, valoró que en cualquier parte se puede conseguir trabajo y “vivir tranquilamente”. De este modo, refirió que el trabajo de barbero contrasta con el prejuicio de que, por ejemplo, un abogado gana más dinero. Y lo sostuvo él, que comenzó esa carrera y la abandonó.
“A la gente le falta darse cuenta de lo que es este rubro. Hay muchos que lo hacen por hacer. En Uruguay, por ejemplo, decimos que prostituyen la profesión”, insistió. Y reflexionó acerca de la importancia de “tomarse en serio” la labor que cada uno hace.
En su caso, destacó que se capacita “todo el tiempo” y esas instancias de formación son las que le posibilitan viajar para seguir aprendiendo. “Todo es a través de la educación: si yo no me capacito, nadie me va a llamar para que vaya a dar un curso. Si no sigo estudiando, no voy a poder seguir avanzando, creciendo. A mí, lo que me abrió las puertas para conocer el mundo fue educarme; si una persona no tiene conocimientos, no tiene poder. Es así”, expresó.
Para todos los gustos
Por otra parte, Medina contó detalles de lo que sucederá durante la jornada de hoy, a la que llegará gente de otras provincias como La Rioja, Santiago del Estero, Jujuy, Neuquén y Mendoza. En primer lugar, refirió que actualmente él está radicado en Mar del?Plata, donde se encuentra su estudio, en el que trabaja con otros tres profesionales. “Los estoy formando para que a futuro también se dediquen a la educación. Sinceramente, no quiero brillar yo solo, me gusta que los que estén a mi alrededor también lo hagan”, resaltó.
Al respecto, indicó que este lunes, entonces, se presentará su equipo. “Son gente que sabe mucho, pero que nunca han tenido la posibilidad de presentarse”, dijo. Y añadió que la dinámica de la capacitación será “fluida”: se exhibirán estilos de corte y, a la vez, habrá sorteos. Asimismo, remarcó que los alumnos podrán llevarse aprendizajes múltiples: vinculados a la forma de hacer un degradado, un peinado y hasta aquellos conocimientos relacionados con el uso del color.
“La gente sabe hoy; está educada. Los barberos se han capacitado y parte del crecimiento también es para las personas”, contó. Y narró: “Yo antes me iba a cortar el pelo y capaz que en cinco minutos me sacaban para afuera”. En esta dirección, hizo referencia al cambio que registra actualmente. En su estudio, por ejemplo, el cliente puede pasar una hora o más. “Se llevan una experiencia”, recalcó.
