Violencia contra la diversidad - Lo que fue, en parte, una fiesta del colectivo, también tuvo momentos inaceptables
Agresiones e intimidaciones contra la Marcha del Orgullo este sábado
Tristemente, ayer, durante el recorrido del colectivo LGBTQ+, hubo insultos y violentas expresiones de varias personas, quienes, sin razón alguna, atacaron lo que siempre ha sido una fiesta para toda la comunidad, que afirmó sentir mucho miedoEl sábado pasado se llevó a cabo la 6ta. Marcha del Orgullo Villa María-Villa Nueva, como se desarrollaron semanas antes también en distintas ciudades del país, incluyendo la capital cordobesa y CABA, las cuales fueron multitudinarias y se realizaron antes del balotaje; es decir, en un contexto social y político muy diferente luego de que Javier Milei fuera elegido como el nuevo presidente.
La marcha local recorrió calles de Villa Nueva y una parte de Villa María, después de cruzar el puente Juan D. Perón, y tuvo como destino final el Escenario Vanzetti de la costanera villamariense, en donde se realizó la tercera edición del Festival del Orgullo.
Agresiones
Sin embargo, la marcha y el festival, que tuvieron como objetivo visibilizar a la comunidad y que esta festeje su día, así como también reclamar por la implementación de la Ley Integral Trans y el programa trans-no binarie en la provincia, al igual que la ley provincial antidiscriminatoria, no fue todo lo feliz que pretendían sus participantes debido a agresiones, expresiones de violencia verbal y graves intimidaciones a lo largo del recorrido.
Incluso, estos desagradables dichos pueden ser vistos en los comentarios de la nota publicada ayer en el Instagram de El Diario sobre la marcha, en donde queda demostrada una alarmante discriminación, odio, y violencia en contra del colectivo local LGBTQ+, y que remiten a épocas que pensábamos habían quedado atrás.
Se pueden leer frases -con nombre y apellido, sin vergüenza alguna- como: “Hay que empezar a afilar la cadena de la motosierra que en breve pondremos en marcha”; “Ojalá Milei les saque todos los derechos”; “A laburar se ha dicho, eso debería ponerles orgullosos, y no hacerse romper el coso”; “Cachivaches”; “Orgullo es hacerse romper el OGT Vayan a otro lado, DESVIADOS”; “Qué están pidiendo ley, váyanse a la mierda, desgracia nacional con ustedes”; “Más que orgullo es vergüenza... por favor ¿de qué circo son?”; y otros comentarios más en el mismo tono violento e intimidatorio.
Alegría y miedo
Por esta razón hablamos con Alan, miembro y uno de los responsables del colectivo, quien confirmó las agresiones y actos violentos durante la marcha, así como la baja participación de la misma con relación a años anteriores, “porque muches compañeres tienen miedo, y es algo que nos han hecho saber, porque a solo una semana de la elección ya hemos recibido diferentes amenazas”.
“Fue una jornada con menos cantidad de gente. Justo acabo de hablar con compañeres y vemos que lo que prima es el miedo. Creemos que eso es lo que hizo que se notaran las ausencias. Pero fue una jornada como caracteriza a la diversidad: con alegría, con brillo, con color, pero también demandado por políticas públicas y marcos normativos en pro del colectivo. Fue un día en el que hubo niñeces, adolescencias, vejeces, donde había familias, amigues, una jornada cargada de amor, y que en estos tiempos que corren, que haya sucedido esta marcha y este espacio de encuentro, fue muy hermoso”, señaló Alan.
Ante la pregunta de si este miedo que sienten, y el que no haya sido tan grande la marcha como otros años, tiene que ver con el resultado de las elecciones, expresó que “no sé si con el resultado, pero sí con los discursos que manifiestan las personas vinculadas al Gobierno electo. Porque ha habido expresiones que legitiman el odio, llaman a que las personas salgan con violencia a la calle, que comparan a la diversidad con personas que tienen piojos o con personas enfermas, que les revuelve el estómago cuando ven a dos hombres besarse, y ese discurso repercute en cómo se manejan otras personas”.
Insultos y violencia
“Ayer, en cada una de las cuadras había gente gritándonos, de que había que matarnos, de que nos vayamos a trabajar, de que nos iban a mandar a Milei. Los discursos de esta gente es de que no les importa nada. Y da mucho miedo. Hay mucho miedo en nuestra comunidad. Esto de los insultos en la marcha fue muy recurrente y es algo que no había ocurrido jamás en las marchas previas. Mucho menos expresiones como que directamente no existamos”, indicó.
Detalló que durante la marcha también fueron varios los autos que les tiraron agua y otras cosas, “incluso, antes de cruzar el puente, nos tiraron botellas de plástico con algún líquido, cosas que pueden lastimar. Claramente, las marchas, a pesar de estas expresiones de odio, tienen que seguir haciéndose. Estos espacios tienen que seguir existiendo, porque nos tenemos, porque el colectivo es una familia que se abraza”.
Seguir resistiendo
Por último, Alan dijo, en nombre del colectivo, que buscarán hablar con el Gobierno local electo: “No sé si habrá una acción puntal por lo sucedido el sábado, pero seguiremos luchando contra las situaciones de odio que en la última semana se han incrementado. Nos pasó también durante una actividad en el Consejo Deliberante, la semana pasada, donde ocurrió una situación similar. Hay un odio legitimado. Seguramente generaremos acciones para hacer visibles estos hechos, como el del acceso restringido, y que se implementen las leyes antidiscriminación en la provincia; así como también la Ley Integral trans y el programa no binarie, porque somos un colectivo que resistimos y lo seguiremos haciendo. Somos un sujeto político que existe y exigimos que nuestras vidas sean más vivibles. De hecho, tuvimos que solicitar a la Policía de ambas ciudades el acompañamiento y protección, porque sabíamos que las agresiones y la violencia podían suceder. Sin su presencia, probablemente hubiera sido aún peor de lo que vivimos”.
