La obra está ubicada en inmediaciones de la plaza Pedro Viñas sin que, hasta la actualidad, se haya concluido
Una familiar de los hermanos Seco quiere que le saquen el nombre al túnel
Se trata de María, bisnieta de Juan, uno de los hermanos Seco, quien dijo que solicitará formalmente el retiro del apellido ante el Ejecutivo y el Concejo Deliberante, cuando asuma el nuevo gobierno localMaría Serapia Seco, bisnieta de Juan, uno de los hermanos Seco, solicitará que el apellido de su pariente sea retirado del túnel, cuya obra de refuncionalización se inició en 2021 y aún no se concluyó.
“Quiero que le saquen el nombre porque es una mugre, está abandonado y destruido. Voy a esperar que cambie el gobierno para presentar formalmente el pedido ante la Municipalidad y el Concejo Deliberante”, anunció María, en diálogo con El Diario.
“Cuando era intendente, Horacio Cabezas le da el nombre de Hermanos Seco al túnel, que ha corrido con distinta suerte, en algunas intendencias le dieron un poco más de importancia y en otras poca o nada, pero la destrucción del túnel viene con esta última Intendencia”, consideró María.
“Y es muy desagradable que se tome la identidad de la gente para destruir y para abandonar. Eso está hecho una mugre. Para cualquier ciudadano de Villa María no puede ser que su nombre esté puesto en semejante lugar, que está hecho un desastre, con un importante estado de peligrosidad, porque hay zanjas abiertas, con árboles crecidos dentro, yuyos que están altos, y ese es un lugar de paso y en el que andan muchos chicos”, remarcó.
“Si bien siempre fue un paso y lo usaba mucha gente, el túnel también fue un lugar de abandono”, apuntó.
“Los hermanos Seco eran siete, todos trabajaron y vivieron en Villa María, además, tenían cuatro o cinco mujeres hermanas. Juan, uno de los hermanos, era mi bisabuelo”, contó María, al hacer un poco de historia.
“Los Seco vinieron de España, de Galicia, en una época en la que se perseguía a los masones y a los republicanos. Primero se instalaron en Gualeguaychú, donde tenían una pequeña finca; después, fruto de su trabajo, compraron una casa en Rosario. Fueron personas que trabajaron mucho, eran muy emprendedores”, afirmó.
“Unos años después de que empiece la expansión inmobiliaria con la llegada del tren a Villa María, ellos llegaron a la ciudad, a finales del siglo XIX. Se instalaron aquí, donde tuvieron muchos emprendimientos comerciales”, recordó María.
“Fueron de la Unión Cívica Radical, participaron en la revolución, por lo que les entregaron a cada uno una medalla. Yo tengo la que le tocaba a mi bisabuelo Juan. Fueron quienes impulsaron la llegada de Amadeo Sabattini a Villa María, para que trabajara como médico en el comité radical en la época de una gran peste. Todos se han dedicado a la política, dos de ellos, Bernardo y Francisco, fueron intendentes, el resto ocupó concejalías y tuvo alguna actividad política, además de distintos emprendimientos comerciales, como panadería, cerealera, carbonería, ramos generales”, precisó.
“Lo ideal hubiera sido conservar ese túnel como estaba, porque lo hicieron los ingleses, había otro igual en Buenos Aires, que todavía existe. Es un túnel con entrada y salida por los que eran los galpones de uno y otro lado del ferrocarril, y por arriba pasaban las vías del tren. A un costado, tenía dos puertas que salían a la estación del ferrocarril. Pero lo valioso del túnel, que era su obra arquitectónica, ya se destruyó, ya no se puede volver a reconstruir”, señaló.
“Lejos de honrar a alguien, avergüenza a quien sea. Por eso quiero que le saquen el apellido Seco y que le pongan otro nombre, que busquen el nombre de alguien a quien le interese estar”, añadió.
“Gill anunció el proyecto de arreglar el túnel cuando los vecinos autoconvocados, de los que formo parte, peleábamos por la defensa de la plaza Ocampo. Creo que el objetivo fue distraer, lo inició y cuando ya no le servía para sus intenciones lo abandonó”, afirmó.
“Cuando asuma el nuevo gobierno, voy a presentar formalmente el pedido de cambio de nombre ante la Municipalidad y el Concejo Deliberante”.
