Lugares - Paseos - Calles - Hoy: cortada Chazarreta
Una cortada con música de maestro
Su recorrido queda trunco cuando el sonido bullicioso de los chiquilines de la Escuela República del Paraguay te indican que están en un recreo. El homenaje a un pionero del cancionero popular argentinoSu nombre fue impuesto con fecha del 23 de junio de 1975, mediante Ordenanza 1550, sancionada durante la intedencia de Emilio Pizzorno.
Andrés Avelino Chazarreta nació en Santiago del Estero el 29 de mayo de 1876 y fue el primer difusor de la música folclórica argentina por todo el país desde 1911 con su compañía de arte nativo, que llegó a tener 72 filiales en todo el país.
Es considerado el "Patriarca del Folclore Argentino" y una de las figuras más importantes para la música popular.
Después de educarse en escuelas provinciales, se graduó de maestro en 1896. Ejerció la docencia durante 27 años ininterrumpidos, fue profesor y director de diversos establecimientos educativos.

Desde los 15 años tocaba de oído, es decir, como autodidacta, diversos instrumentos musicales como guitarra, mandolín, violín, piano y bandurria.
Desde 1901 se dedicó a la enseñanza de la guitarra y el mandolín, formando varias generaciones de folcloristas. Con la Zamba de Vargas, inició una tarea de recopilación que continuó por más de cincuenta años. No solo fue de los primeros en emprender una tarea de recopilación del cancionero popular, en tiempos en que una nación se estaba fundando y necesitaba sentar las bases que definirían su rumbo, sino que fue, además, el primero en crear y sostener su propia compañía de música y danza, llevando el género a la categoría de espectáculo y a ámbitos que hasta entonces le estaban vedados, como los teatros de las grandes ciudades.
Formó hacia 1906 el Conjunto de Arte Nativo, compuesto por 30 personas, entre ejecutantes y bailarines. Con ellos recorrió el interior del país para culminar en marzo de 1921 en el Teatro Politeama de Buenos Aires, en una representación considerada histórica, porque señaló la primera difusión de carácter nacional de nuestra música folclórica. Entre las crónicas de la época aparece la imagen de una parte del público levantándose y abandonando el teatro espantado, bajo el título “El coro de las selvas y las montañas”. Sin embargo, Ricardo Rojas publicó en el diario La Nación una entusiasta crítica que ensalzaba la presentación como “un trozo de la vida del interior trasplantada a la ciudad cosmopolita”, quien opinaba que la promoción del folclore servía para una floreciente argentinidad.
Desde el canon de la época, se lo criticaba por mostrar hombres y mujeres descalzos en escena y hasta por mostrar ancianos.
La música folclórica como tal solo podía ser mostrada como espectáculo en contextos como el del circo.
Se rescataban así los valores del gaucho y de las “artes olvidadas”, en el mismo proceso en que se combatía una extranjería, cuya llegada al país, al fin y al cabo, no había arrojado los resultados esperados.
Chazarreta llegó a registrar 395 piezas musicales en Sadaic, entre obras de su autoría y recopilaciones. Una de las más famosas, por lo difundida y por el litigio judicial que no se resolvió hasta después de su muerte, fue sin dudas la zamba “La López Pereyra”.
Falleció en Santiago del Estero, 24 de abril de 1960
En conmemoración al natalicio del "Patriarca del Folclore", en el año 2011 se instituyó al día 29 de mayo como el "Día Nacional del Folclorista Argentino", mediante la Ley Nacional 26.665.
Su obra musical
Se le debe a Chazarreta la identificación de gran parte de los estilos musicales folclóricos de Argentina, entre ellos:
el cuándo, el escondido, el minué federal, el llanto, el marote, el pala pala, el palito, el prado, el triunfo, la arunguita, la condición, la firmeza, la lorencita, la mariquita, la media caña, la refalosa, la remesura, los aires, el remedio, el salta conejo, la media caña, el malambo.
Chazarreta publicó once álbumes de música, recopiló y compuso temas clásicos del folclore argentino como: Zamba de Vargas (recopilación), Siete de abril (recopilación), Criollita santiagueña, Zamba alegre, La boliviana, El 180, Mañana de mañanita, Cuando nada te debía, Chacarera del Itin, Caspi Cuchara, El tucumano, La gorostiaguista, Las aves que hicieron nido, Me voy, me voy, El minué federal, Te’hei de querer, La randera tucumana, La Telesita, El salta conejo (recopilación), Santiago del Estero y Ciudad de Córdoba. Llegó a grabar innumerables discos en los sellos discográficos Electra, Odeón y Víctor, convirtiéndose desde 1929 hasta su fallecimiento en artista exclusivo de la RCA Víctor.
