Personas con alguna discapacidad - “Juegan con una necesidad”
Ven “negativas masivas” de las obras sociales para coberturas
Maximiliano Ortega, abogado, dio pautas a tener en cuenta. Resaltó la importancia de conocer los derechos para poder reclamarEl abogado Maximiliano Ortega, y Juliana Somale, integrante de la Asociación Villamariense Síndrome de Down (Avisdown), visibilizaron los problemas que enfrentan personas con alguna discapacidad para obtener la cobertura necesaria por parte de las obras sociales y prepagas.
“Vemos negativas masivas, con las mismas excusas. Primero, niegan de manera verbal y después en auditoría ponen todas las trabas posibles para lograr que la gente se canse”, señaló Ortega, al ser entrevistado junto con Juliana por El Diario.
“Terminan jugando con esa necesidad”, sostuvo el letrado.
Consideró que es importante “que la gente conozca los medios necesarios para reclamar, sacarnos ese miedo de que las obras sociales van a dejar de dar cobertura si yo reclamo”. “Normalmente, ocurre lo contrario, la obra social o prepaga cambia de actitud si sabe que haré el reclamo correspondiente”, marcó.
Mencionaron especialmente la falta de cobertura en acompañantes terapéuticos e integradores para personas que presentan alguna discapacidad.
“Siempre tenemos el problema de que en el programa médico obligatorio tenemos nomencladas ciertas cuestiones mínimas de piso, pero tenemos que ver el interés superior y la necesidad de cada niño”, destacó Maximiliano. “La excusa más usada es que tienen que respetar los máximos establecidos de módulos. Entonces no respetan cuando la necesidad del niño supera esos módulos, que puede ser dentro o fuera de la escuela”, informó.
Subrayó que “el derecho a la salud refiere a la calidad de vida, comprende la educación, formación, integración, sociabilización, un montón de cuestiones que tenemos que analizar a la hora de reclamar”.
Por otro lado, evaluó que “es importante trabajar con los profesionales, que son quienes presupuestan las horas, porque tenemos un problema con el valor de sus trabajos”. “Hay obras sociales que están pagando $900 la hora, cuando en otros trabajos la remuneración mínima por hora es $1.300. Ellos estudian, se preparan y trabajan en la educación y formación de una persona con discapacidad, está muy desmerecido ese trabajo”, recalcó.
Explicó que “las obras sociales aluden a que a veces se sobrefactura o se ponen más horas de las que se presta para llegar a un honorario justo, cuestiones a veces impulsada desde la misma obra social”.
Llamó a “no bastardear esas profesiones, que trabajan en la formación de las personas”.
Además, mencionó que en los pueblos se presenta el problema de acceder a profesionales. “Profesionales de ciudades más grandes tienen que viajar a esos lugares y no hay reconocimiento de viáticos, diferencias de horas, nada”, advirtió.
Ortega expresó que “no hay que tener miedo de hacer consultas y reclamar”, aclaró que no incita “a nadie a hacer juicio, pero sí a que conozcan sus derechos”.
“Peleamos para que mamás y papás tengan mejor calidad de vida”, señaló.
Qué hacer
“A pesar de no tener todos los recursos humanos necesarios en cantidad, los tribunales están capacitados para hacer frente a estos procesos. Si viene con un pedido médico correcto, con un presupuesto e informe profesional adecuado y con un informe de la escuela, normalmente tienen buenos resultados, porque claramente no es un pedido caprichoso ni infundado”, respondió cuando se le consultó sobre la respuesta del Poder Judicial ante acciones.
Precisó que “extrajudicialmente no hace falta tener abogado, aunque normalmente está bueno asesorarse con un abogado de confianza”.
“Ya luego de la negativa extrajudicial dentro de la obra social, existe un plazo de 15 días para hacer una acción de amparo, para la que se necesita asesoramiento jurídico”, detalló. “Si tenés recursos, tenés que contratar a un abogado; si no acudís a la defensoría federal, a cargo de Luz Felipe, donde hay excelentes personas que laburan muy bien, pero que tienen recursos limitados para la cantidad de causas existentes”, explicó.
Desgaste
“Sentí que la obra social usó mecanismos como generar reuniones para jugar con los tiempos, dilatar, entrar en Feria Judicial. Nos citaban a reuniones en Córdoba y nos encontrábamos con la misma postura indeclinable, todo para retrasar nuestra presentación”, contó Juliana, mamá de dos pequeños que requieren de cobertura, por síndrome de Down y TGD.
“En las obras sociales no se dan cuenta que desgastan nuestra salud, erosionan nuestras energías. Agravan un cuadro”, se lamentó. “Para pagar menos, tienen hasta el descaro de sostener qué necesita mi hijo sin conocerlo y desdecir la palabra del profesional que lo atiende cotidianamente”, declaró.
