Desde hace 18 años no se sabe nada de Mariela Bessonart
“Quisiera que nadie se olvidara de Mariela”, dijo su amiga Miriam
Como el Poder Judicial, Angelelli está convencida de que la mataron. Reniega por el juicio que nunca comenzó y señaló que no se puede bajar los brazos“En un momento había dicho basta. Luego, el año pasado, cuando hicimos la marcha, cuando se reactivó la investigación, quise saber. Bajar los brazos es darle el gusto a quien la mató”.
Quien habla es Miriam Angelelli, amiga de Mariela Bessonart, de la que no se tienen noticias desde el miércoles 28 de septiembre de 2005.
La semana pasada se cumplieron 18 años de impunidad. El fin de semana, en Los Zorros, donde vive la hermana de la víctima, Gladys, hubo una misa por ella.
Hoy Miriam quiere hablar con la fiscal Juliana Companys, quien hace dos años reactivó el caso, tomó nuevos testimonios, realizó rastrillajes e imputó al exmarido de la víctima, Rodolfo Delpino, por homicidio. Hasta entonces, Delpino estaba acusado (anteriormente por el fiscal Gustavo Atienza) por privación de la libertad.
Miriam está convencida de que a Mariela la mataron. Es terminante al señalar que ella nunca se fue, porque “no hubiera abandonado a sus hijos”.
Entrevistada por El Diario, habló mucho de los tres hijos de la víctima y Delpino (son dos varones y una mujer). “Ellos tenían una convicción sobre lo que pasó. Saben que su mamá no se fue. Mariela fue una madre presente, que los cuidó. Creo que saber cuál es la verdad no es fácil de asumir para ellos”, expresó.
“Entiendo que crean que la cosa no va para ese lado (la hipótesis que tiene a su padre como responsable), pero entonces deben buscar al culpable. Buscar un juicio, para que quede limpio el nombre de su papá si no hizo nada”, consideró.
Confió que pide para que desde donde esté Mariela ilumine a sus chicos, y que quien la mató pueda decir lo que hizo.
Recordó que en las horas posteriores a la desaparición insistió a Delpino para que hiciera la denuncia. No puede olvidar, por ejemplo, que las cámaras del peaje de James Craik no anduvieran.
“Tenía mucha esperanza con Companys, pero acá hay mucho poder político detrás. Cada vez que pusieron fecha para el juicio, los abogados lograron evitarlo”, marcó.
Contó que ha llorado mucho por su amiga. “Quisiera que nadie se olvide de ella. No dudo que la mataron, y quiero justicia”, dijo conmovida.
El caso Mariela, en el Tribunal Superior de Justicia
Desde hace más de un año, el caso judicial Mariela Bessonart se encuentra a la espera de qué resuelve el Tribunal Superior de Justicia, el máximo órgano del Poder Judicial en la provincia. Los jueces tienen que resolver sobre dos planteos realizados por los abogados defensores de Delpino, Gerard Gramática y Débora Ferrari. Sostienen que la posibilidad de perseguir penalmente a Delpino está prescripta.
