Calles - Lugares - Pasajes / Hoy, Intendente Maciel
Aquella ruta de los camiones
Su sola mención nos remite a aquella arteria por donde cientos de vehículos de gran porte transitaban diariamente por el extremo norte de la ciudad, hoy remplazada principalmente por la autopista. El nombre fue impuesto el 13 septiembre 1954, sancionada durante la intendencia de José PerazzoloFermín Maciel fue el cuarto intendente municipal, durante el período 23/12/1895 - 26/7/1898. Era oriundo de la ciudad de Santa Fe, donde nació en 1868. Horacio Cabezas, en su “Diccionario de calles y avenidas”, lo recuerda como un joven que asumió la intendencia de nuestra ciudad, destacándose por su dinamismo verdaderamente progresista.
Desde su gestión, fue un verdadero visionario, propulsor del descanso dominical y la limitación de la jornada de trabajo en el ámbito de la ciudad.
Vivió estrechamente ligado a los Padres Trinitarios cuando estos desplegaron en la vasta zona su misión evangélica. Se unió en matrimonio a Laura Broggi y, junto a la comunidad trinitaria, trabajaron y fundaron la capilla de la localidad de Luca.
Tras su paso por la Intendencia, Maciel intensificó sus actividades privadas, sobre todo en el ámbito rural. Fue también gerente del Banco Agrícola Comercial de Río de la Plata. La Estancia San Fermín era un oasis para descansar, recambiar cabalgaduras y proveer agua a los visitantes.
El matrimonio peregrinaba por los campos y parajes, llevando el Mensaje Divino. Ellos venían desde Dalmacio Vélez, donde tenía asiento la Orden Religiosa. De regreso a nuestra ciudad, ejerció la Presidencia de la Comisión Administradora en 1909, iniciando durante su gestión el servicio de riego de las calles.
Falleció el 21 de mayo de 1934 y sus restos descansan en el portal de ingreso al templo de la Santísima Trinidad.
Maciel y las plazas
En 1896, en vista al desarrollo que va registrando Villa María, el intendente municipal, Fermín Maciel, elevó un proyecto al Deliberante para que las plazas modifiquen sus denominaciones tradicionales. La histórica "Plaza del Este", o "Libertad", se conocerá con el nombre de "Independencia"; la del "Sur", frente a la Catedral, como "San Martín"; la del “Oeste”, o "Igualdad", donde se construirá la Plaza de Ejercicios Físicos, como "Belgrano"; y la del radio céntrico, o "Plaza del Norte", llevará el nombre de "Mercado 12 de Octubre", en razón de funcionar en ese espacio el citado mercado, si bien el Concejo Deliberante modificó su denominación por "Colón".
Las plazas -en especial la "Independencia", que era la más concurrida- constituyeron, para las sucesivas épocas, una sustancial preocupación de las autoridades municipales, ya que se trataba de espacios de recreación para los vecinos, principalmente los fines de semana.
El 14 de mayo de 1910, en homenaje al año del centenario de la Revolución de Mayo, que con pompas y jubilosas manifestaciones se celebró a lo largo del país, en Villa María se dispuso que la “Plaza del Mercado Colón” pasara a denominarse "Centenario" y, con este nombre, se la reinauguró el 27 de mayo de 1910.
A fines de los años 20, se erradicó de ese lugar el Mercado y en 1935 quedó inaugurada la flamante plaza que sería orgullo de los villamarienses, que la consideraban como la "mejor de Sudamérica".
Durante el Gobierno peronista (1946-52) se le cambió su denominación por la de "4 de Junio", primero, y "Eva Perón" luego, aunque en el año 1955 recuperó su identidad de "Centenario", que ostenta en nuestros días.
(La ciudad, las obras y los días, de Bernardino Calvo).
El riego
El servicio municipal de riego de las calles se moderniza en el año 1908, ya que en los comienzos urbanos funcionaba precaria y deficientemente, utilizando un carro aguatero. Se autorizó a Maciel la adquisición de dos carros regadores y una bomba con motor a nafta, lo cual permitió mejorar y normalizar el servicio. En 1913 se instalaron bombas eléctricas, el riego se efectuaba, en forma más o menos regular, solo en las calles del radio céntrico que permanecieron sin pavimentar hasta el año 1935
Robo de votos: una práctica antigua
Bernardino Calvo señala, en su trabajo de “Villa María y los barrios”, que en el año 1895, el mandato del tercer intendente municipal de Villa María, Florencio Arines, llegaba a su fin (1891-95). Las elecciones que se llevaban a cabo para designar a su sucesor, el 1 de diciembre de 1895, debieron suspenderse a raíz de que un jinete abruptamente atropelló la mesa ubicada en el atrio de la iglesia parroquial, frente a la actual plaza San Martín. En una rápida acción, el sujeto arrebató la única urna donde los vecinos de Villa María depositaban sus votos. Cuentan que el jinete actuó, "al parecer, con la conformidad del comisario de Policía y los dos soldados" que custodiaban el acto electoral, quienes, en lugar de apuntar contra el hábil sujeto, dirigieron las miras contra los integrantes de la mesa. El incidente, seguido de disparos, ahuyentó a los sufragantes que hacían colas frente a la mesa electoral, mientras el jinete escapaba a los montes de las vecindades con la urna y los 200 votos emitidos, por lo que no se pudo verificar el resultado de esta mesa.
En estas condiciones, días después, asumió la Intendencia municipal Fermín Maciel.
