Día del Escribano - Confianza, honestidad y trayectoria
Noventa años de la Escribanía Spila-Durán
Escribe: Adrián J. Romero ESPECIAL PARA EL DIARIO
Este es un estudio notarial de excelencia con reconocimiento en Villa María y la región central del país. En el presente año conmemora su 90º aniversario de trabajo honesto y confiable. Cuatro generaciones de profesionales protagonizan una historia pública de compromiso con sus clientes y el desarrollo de la ciudad
Domingo Spila Perachiolo, joven escribano
La Escribanía Spila comenzó a prestar sus servicios el 23 de junio de 1933 bajo la dirección del escribano nacional Domingo Pablo Spila Perachiolo, un joven de tan solo 27 años que tempranamente dio muestras de contracción al trabajo y vocación de servicio. La bella edificación en estilo racionalista de Santa Fe 1278, declarada Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Cultural de Villa María, fue sede del Registro N° 237. Desde allí cimentó las bases de su ejercicio profesional y de un vínculo comunitario. Villa María era una ciudad en crecimiento, con una población cercana a las 20 mil personas y en el proceso de definir su perfil productivo. En 1940, a solo siete años de su apertura, el anuario del diario Córdoba ya destacaba que la conducida por Domingo Spila era “de las escribanías más acreditadas de la ciudad, que trabaja abundantemente, se caracteriza por su actividad, por la seriedad y por la seguridad de las operaciones que realiza su registro”.
El hombre público
El compromiso con el crecimiento de Villa María llevó al escribano Spila a incursionar en la actividad pública y encontró en las filas del radicalismo la corriente de opinión que mejor encarnaba sus ideales. Eso le permitió colaborar con los dirigentes que gobernaron la ciudad en la primera mitad del siglo XX y progresar en el ejercicio de funciones cívicas de responsabilidad, por ejemplo, integrando la comisión de vecinos que recaudó fondos para erigir el caído puente Vélez Sarsfield. Rápidamente se convirtió en la joven promesa del radicalismo cordobés y su nombre siempre sonó al momento de definir candidaturas. Fue elector por la UCR en las elecciones presidenciales de 1937, cuando se usaba el sistema de Colegio Electoral. En beneficio de Villa María y del Departamento, por entonces llamado Tercero Abajo, Domingo Spila supo tener gestos generosos promoviendo a otros hombres, aunque no adscribieran a su propia línea interna. Así fue que llegó a ser electo senador departamental en las elecciones del 29 de septiembre de 1941, luego de renunciar a una precandidatura a diputado nacional.
Política y periodismo
Como era habitual en esos años, la participación política demandaba la publicación de las ideas por la prensa y en 1942 fundó el semanario Democracia que, con orientación radical intransigente y carácter liberal, circuló hasta el año 1944. Aunque de espíritu conciliador y conducta serena, Domingo Spila supo participar con templanza en el debate público y en cierta controversia dejó una sentencia que la prensa local reservó para la posteridad: “Con palabras huecas no se acallan las verdades”. Esa voluntad de acuerdos lo llevó a integrar, en 1945, la conducción del unionismo cordobés junto a encumbrados dirigentes del radicalismo provincial. Por entonces, el periódico Tercero Abajo lo calificaba como “brillante y joven figura del radicalismo de la provincia... un hombre con raíces morales y materiales en nuestra ciudad”.
Compromiso con la ciudad y la región
El 8 de marzo de 1946, Domingo Spila se recibió de abogado, con título extendido por la Universidad Nacional del Litoral, y el 22 de marzo del mismo año dejó la escribanía, cumpliendo así la legislación que prescribe incompatibilidad entre ambas funciones. Ello no limitó, sino que potenció, su vida pública en la región, colaborando con emprendimientos deportivos, sociales y culturales. Así fue que donó un terreno en Arroyo Algodón para el nacimiento del club de fútbol “Spila Perachiolo” y avaló a una de las sociedades que participó del concurso público por la primera estación de radio de Amplitud Modulada en Villa María.
Por su parte, el prestigioso estudio notarial Spila pasó a ser conducido por la mujer con la que Domingo había contraído matrimonio el 17 de octubre de 1941.
Alcira García Ceballos de Spila: una mujer singular
A partir del 4 de diciembre de 1946, hasta su fallecimiento ocurrido en el año 1998, la Escribanía Spila estuvo conducida por una mujer singular: Alcira García Ceballos. Se había recibido de abogada en marzo del año 1940, una de las primeras mujeres en conseguir esa titulación de la Universidad Nacional de Córdoba. Desafiando el mandato familiar de estudiar Farmacia, no sin sacrificios y a fuerza de buenas calificaciones, culminó la carrera de Derecho y con esa formación llegó a Villa María, proveniente de Córdoba capital, para sumarse a la Escribanía Spila.
Como apoderada representó a numerosas empresas comerciales e industriales de Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Villa María. Cuando los nuevos tiempos hicieron valorar la actuación pública de las mujeres, esa trayectoria de Alcira García Ceballos como pionera en el campo universitario fue reconocida por el Consejo Provincial de la Mujer de Córdoba.
El profesionalismo de Alcira en la escribanía fue paralelo a su condición de esposa leal y madre tierna de sus hijos Rubén y Alcira del Valle.
Alcira del Valle Spila: heredera de una tradición
Se recibió de abogada y notaria en el año 1973. A partir del 17 de mayo de 1974 y hasta el 9 de marzo de 1983 fue adscripta del ya por entonces célebre Registro N° 237 de la Escribanía Spila. Luego se convirtió en titular del Registro N° 747 y es especialista en Derecho Notarial desde el año 1985. El 2 de octubre de 1999, Día del Notario Latino, recibió un diploma por haber cumplido las Bodas de Plata profesionales (1974-1999) de parte del Colegio de Escribanos de la Provincia de Córdoba.
La voluntad de trabajar por el desarrollo institucional y la formación profesional la llevó también a desempeñarse como delegada titular de la Delegación Villa María del Colegio de Escribanos, función que asumió el 14 de diciembre de 2012. Al mes siguiente, y en atención a sus cualidades para representar a sus colegas, fue designada presidenta de la Comisión Delegaciones del Interior por el Honorable Consejo Directivo del Colegio de Escribanos de la Provincia de Córdoba, órgano que integró, para los períodos 2012-2014 y 2014-2016, como vocal titular.
La gestión en la Delegación Villa María
Durante los años que Alcira del Valle condujo la Delegación Villa María el Colegio de Escribanos realizó diversos cursos y seminarios de capacitación, charlas informativas, validación de títulos y las jornadas federales de asesoramiento gratuito a la comunidad en cada año.
También durante los años 2012 y 2016 motorizó las obras de remodelación de las dos plantas que ocupa la sede de la Delegación, que incluyeron la habilitación de una sala de conferencias, la reorganización de la sala de archivos y la biblioteca, la instalación de una sala de reuniones en la planta baja, reformas de la fachada y la vereda, además de compra de mobiliario.
Con la intención de consolidar el vínculo del Colegio de Escribanos con la comunidad, la Delegación Villa María difundió por el canal de televisión local Mirate una serie de audiovisuales explicando las principales modificaciones contenidas en el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación. Con igual objetivo impulsó el Ciclo de Conferencias Villa María 2016, con la participación de destacados especialistas de la actividad notarial.
Natalia Victoria Durán: legado y proyección
Es hija de Alcira del Valle y se recibió de notaria en octubre de 1999 y de abogada en febrero de 2000. El 1 de noviembre de ese mismo año adscribió a la Escribanía Spila con Registro N° 747. Su abuela, Alcira García Ceballos, había planificado para ella el estudio notarial que durante tantos años condujo, pero su muerte en 1998 truncó esa posibilidad.
Natalia también se interesó por la representación de sus colegas desde el Consejo Directivo del Colegio de Escribanos de la Provincia de Córdoba donde fue vocal suplente en el período 2020-2022. Hoy recoge el legado de una actividad familiar y proyecta el ejercicio profesional desde el moderno edificio de calle La Rioja 1253, donde funciona la escribanía desde el año 1982. Componen la construcción una confortable recepción, salas de reuniones funcionales y oficinas donde los clientes reciben una atención personalizada y segura.
Alcira del Valle y Natalia conducen el Estudio Spila-Durán que integra un equipo de profesionales trabajando con calidez, celeridad y responsabilidad.
