Día del Escribano - Este día nace con la fundación de la Unión del Notariado Latino

“La ley es también lo que notamos”

lunes, 2 de octubre de 2023 · 09:54

Esta frase, emblema de los escribanos, tiene su origen en latín: “Lex ext quodqumque notamus”. La misma evoca el espíritu de la vocación escribana, una profesión que da fe y certifica los acuerdos hechos por el ser humano ante la ley.  Y se los celebra hoy como cada año desde el nacimiento de la Unión Internacional del Notariado Latino (UINL)

 

El escribano es un profesional del Derecho, el cual ejerce una función pública delegada por el Estado. Tiene como principal trabajo el autentificar y dar seguridad jurídica, imparcialmente (al contrario de un abogado), a los actos y contratos jurídicos y comerciales entre las personas físicas y morales. Sin su trabajo, difícilmente habría un orden, y no existiría una certificación legal, en las transacciones y acuerdos entre dos partes.

Cabe recordar que el Día Nacional del Escribano, es concomitante con el Día Internacional del Notariado Latino, y se remonta a 1948, cuando en la ciudad de Buenos Aires, Capital Federal, se llevó a cabo el Primer Congreso Internacional del Notariado, precisamente el 2 de octubre de aquel año.

Fue por iniciativa de José Adrián Negri, en ese entonces presidente del Colegio de Escribano, que se llevó a cabo dicho encuentro que reunió a más de 750 escribanos (o notarios, en algunos países, e incluso acá, se les llama también así) de 18 países latinoamericanos y europeas, quienes, regidos por el Derecho latino, fundaron así la Unión Internacional del Notariado Latino (UINL).

Fue en ese congreso, llevado a cabo en el Colegio Nacional de Buenos Aires, donde se tuvo como base un texto escrito por Negri, “Principios del notariado latino”, inspirado en la Ley Nº 12.990, sancionada en 1947, para que estos profesionales, a nivel mundial, obtuviera autonomía funcional.

Esta unión, que dio pie al Día Nacional del Escribano, tuvo como objetivo la promoción, coordinación y el desarrollo de la actividad del notariado en el ámbito internacional, con el fin de mantener la integridad e independencia de los notarios como profesionales del derecho, quienes aconsejan a las partes de manera independiente imparcial.

Su función es delegada por el Estado, sí; sin embargo, no encuadra su actividad jerárquicamente en la administración pública. Los escribanos o notarios, confieren autenticidad a los documentos que redactan, en garantía de la seguridad jurídica y el Estado les da la potestad de ser “depositarios de la fe pública”.

Además, el notario, como presupuesto del control de la legalidad, crea seguridad jurídica en el ámbito de su actuación en un entorno cambiante en las formas, pero reiteradamente presente en el fondo.

Por supuesto: la función básica de un escribano consiste en prevenir los problemas antes de que sucedan, orientar a los ciudadanos y personas jurídicas a ejercer, adecuadamente, sus derechos y cumple sus deberes, instalar, alterar y terminar actos legales, a fin de evitar controversias y reducir litigaciones.

Así, escribanos y escribanas (cabe destacar que de 8 mil profesionales del ramo en el país, 60% son mujeres) festejen hoy su día. Con el orgullo de serlo, con el profesionalismo, legalidad e imparcialidad que los y las caracteriza.

¡Muchas felicidades!