Cuatro de cada 10 villamarienses habilitados para votar no lo hicieron
Hegemonía peronista y baja participación
Accastello recibirá el poder de manos de a quien se lo dejó hace ocho añosEduardo Accastello hizo ayer una excelente elección que le permite volver a ser intendente de la ciudad, siendo el primero en la historia en hacerlo por cuarta vez.
Se impuso por sobre Darío Capitani, el referente del PRO, el principal partido opositor, por cerca de 16 puntos. Fue un triunfo contundente, con una ventaja que le auguraban las encuestas que manejó en los días previos, que reflejaban esa abrumadora diferencia en un contexto de retroceso del peronismo a nivel nacional.
Manuel Sosa fue el otro protagonista de la jornada. Superó el 11% de votos, fue la tercera fuerza más votada y de esta manera un tercer espacio tendrá representación en el Concejo Deliberante, cuyas bancas se repartieron generalmente dos alianzas o partidos mayoritarios. Sosa, desde Uniendo Villa María, prácticamente duplicó al radical Braulio Zanotti, quien junto con Guillermo Lorenzatti, del Frente Cívico, cosechó el 6,5% de los votos.
Entre los datos sobresalientes de la jornada democrática está el peronismo extendiendo su proyecto a 28 años y, por otra parte, la baja participación de la ciudadanía.
Es que solo el 60,78% del padrón electoral fue a sufragar. Cuatro de cada 10 personas habilitadas para emitir su opinión no lo hicieron.
Es preocupante. De 71.970 electores, votaron 43.742 vecinos y vecinas.
Según datos oficiales, la hora pico se produjo cerca del mediodía, cuando se registró la mayor afluencia.
Hasta las 11, la movilización hacia el cuarto oscuro fue en ascenso, se mantuvo al mediodía y cayó a las 14, justo cuando se jugaba el superclásico entre Boca y River.
La adhesión al peronismo, en perspectiva
Accastello compartió anoche el escenario céntrico montado frente a Casa Villa María, en calle José Ingenieros, con Martín Gill, su sucesor cuando hace ocho años dejó el poder, y a la vez su antecesor en el cargo que asumirá en diciembre próximo.
?Gill había llegado a la Intendencia con el 48,6% de los sufragios en 2015, por sobre el 39,7% de Juan Zazzetti, de Juntos por el Cambio. Cuatro años después, el actual intendente alcanzó 53,95% (0,73% menos de la cifra informada ese domingo electoral, diferencia vinculada a sobre cómo deben considerarse los votos en blanco), también otra vez por encima de Zazzetti, que tuvo el 30,2%, en comicios con nueve listas.
Ayer, Capitani tuvo una adhesión menor a la de Zazzetti con la misma alianza en las ocasiones anteriores. Accastello también registró caudal menor a Gill, pero en un contexto distinto, mucho más adverso para los peronismos que en aquel entonces.
Gill y Accastello se entregan así mutuamente el Sillón de Viñas, al estilo Juan Schiaretti- José Manuel de la Sota. Y extienden la hegemonía peronista en la ciudad, con la singularidad de que esto se ha centrado en ellos dos, y en un solo mandato de Nora Bedano (2003-2007), por entonces esposa del ahora intendente electo.
Otro hecho para repasar es el caudal de Accastello hace apenas dos años, cuando en elecciones legislativas nacionales tuvo en Villa María solo el 18,1%, como candidato a senador por el peronismo cordobés.
El ministro provincial sumó ayer otro capítulo a su fuerte carrera política, que tiene como antecedentes estos porcentajes: en 1999, tuvo el 53,4% al llegar al poder, ganándole al radical Luis Caronni. No le fue muy bien en 2007, igual alcanzándole para volver al gobierno; mientras que en 2011 se anotó el récord de 54,3%.
La caída de la oposición
Lo de este domingo representa un golpe duro para la alianza opositora, conformada por el PRO, el radicalismo, el Frente Cívico y la Coalición Cívica - ARI.
Nuevamente, fue infructuoso el intento por llegar al Ejecutivo, cuando se les presentaba probablemente la mejor oportunidad para hacerlo. Es que Villa María fue durante mucho tiempo prácticamente una isla en la Córdoba históricamente antikirchnerista, ya que el electorado local supo respaldar a los referentes K. Pero esto se modificó hace varios años, cuando la ciudadanía villamariense se inclinó hacia el macrismo a nivel nacional.
Justamente desde el principal partido opositor llegaron a la ciudad en los últimos días la candidata a presidenta, Patricia Bullrich, y el expresidente Mauricio Macri, para apoyar a Capitani. Bullrich dijo que ayer había que quitarle este “reducto” al kirchnerismo, aunque Accastello está alejado del peronismo nacional. No sirvió. En una elección local, la mayor parte de los votantes no escogió al PRO, y dejó debilitada a la oposición.
Otro acontecimiento de peso es la performance de Manuel Sosa, quien capitalizó de alguna manera su larga campaña localista en las calles. Relegó a los puestos siguientes al radical Braulio Zanotti, quien había virado hacia los libertarios (nunca de todos modos fue el candidato de la UCR, que eligió orgánicamente a Capitani); y a Julieta Ceballos, la candidata del Partido Libertario, a quienes no les llegó la adhesión hacia Javier Milei.
La Junta debió pronunciarse
?La alianza Uniendo Villa María presentó un planteo relacionado con el lugar de residencia de los fiscales de mesa.
La Junta Electoral se pronunció marcando que si los fiscales no tienen domicilio en la ciudad, no pueden serlo.
El apoderado del partido que llevó a Manuel Sosa como candidato, Federico Sanz, fue quien realizó la presentación.
Con la resolución número 37, siguiendo la Ordenanza 3.975 y el Código Electoral Provincial, la Junta Electoral sostuvo que para ser fiscal, hay que tener domicilio en Villa María.
Julio Aliciardi, presidente de la misma, comentó que la normativa “establece claramente los requisitos para ser fiscales: saber leer y escribir y ser elector del circuito que corresponda. Dicho en otras palabras, si no está con domicilio en Villa María no puede ser fiscal, es así de sencillo”.
“Esta resolución se aplica para todos los partidos que están interviniendo en los comicios”, indicó durante la tarde del domingo.
Uniendo Villa María contó con ayudantes que no votan en la ciudad.
“Creemos que si bien está contemplada esta cuestión, los usos y costumbres sostenidos por la jurisprudencia, por la normativa nacional, protegen la democracia y han establecido que el bien jurídico tutelado es la democracia efectiva”, consideró Sanz.
Además, el partido denunció formalmente faltante de votos en los cuartos oscuros.
“Estamos sufriendo la sustracción de votos y también advertimos que existían fotocopias entremezcladas con los votos oficiales”, expresó Sanz.
Por eso, pusieron en conocimiento de la Junta para que arbitre las medidas necesarias y aplique el Código Electoral “para que no se empañe el proceso”.
Sachetto, auditor
El gillista Rafael Sachetto, actual secretario de Educación, Cultura y Promoción de la Ciencia del municipio, será el nuevo auditor general de la ciudad. Fue en la lista encabezada por Accastello.
