Empresa centenaria - Ciclo organizado por vinoteca Valfré
Charlas de pasión y vinos
El cumpleaños 100 tuvo cinco charlas con grandes referentes de la viticultura y presentaron el vino alusivoCinco referentes de la viticultura de Argentina, brindaron charlas a los consumidores y amigos de la Vinoteca Valfré, en el ciclo denominado “Amor por el vino”, en el marco de la celebración de sus 100.
Carmelo Patti fue presentado por Sebastián “Yani” Valfré como “un prócer” de esta industria y el mendocino con bodega en Luján de Cuyo abrió el fuego el viernes por la mañana, exponiendo su filosofía como hacedor de vinos de autor. Mientras, llevó adelante un intercambio ameno con más de 30 asistentes en el salón Angélica, del Amerian Park Hotel Villa María, donde fueron los encuentros, hizo una degustación vertical de cinco añadas de su cabernet sauvignon, al que se considera el “rey de las cepas”: 2018, 2017, 2013, 2007 y 2002. Carmelo Patti solicitó conocer la experiencia de los presentes y explicó que no produce esos vinos si las cosechas no se corresponden con la calidad deseada. Además, compartió un sexto vino, un blend también del año 2022, “como homenaje a los 100 años” del comercio local. El productor también dedicó minutos a repasar el proceso enológico y a derribar teorías sobre la calidad y la edad de los viñedos, a la vez que practicó con sinceridad lo que busca con un 40% del vino con paso o crianza en barricas (y el 60% restante en tanque de cemento), por un año, mientras que luego se embotella y reposan
Sostuvo que “la meseta de un vino es cuando se queda cómodo en boca y que “un vino tiene que ser como es”, para cerrar con dos máximas: “Esta es una continuidad y un arte de hacer vino. Cada botella que se destapa, no se vuelve a repetir”.
Por la tarde del viernes, llegó el turno de Laureano Gómez, con bodega y vivienda en el Valle de Uco (Tunuyán). Resumió los motivos que lo llevaron a estar presente en el Amerian, convocado por Valfré, marcando que los 100 años de una vinoteca así lo ameritan. Hizo degustar tres vinos de cepa pinot noir, reserva sin barrica (línea terroir), reserva con paso por barrica y gran reserva con paso por barrica, mencionó a los sommeliers para “que sean más simples” y propuso “que sea una charla y no una degustación dirigida”. “Vivimos de la gente que toma vino”, adujo para indicar que “no se la debe espantar” y hacer que el consumidor sienta “no pertenecer a este mundo que no podemos describir” y bregó para librar los condicionamientos. También señaló el uso de la crianza en madera. “Para qué querés barrica si no tenés buen vino”, dijo Laureano Gómez, y aseguró que eso se logra “con limpieza y control de temperatura, siempre y cuando tenga buena uva”.
Tras los pinot, hizo servir tres merlot de diversas añadas (joven, reserva y gran reserva), en tanto afirmó que en todos los casos busca “tipicidad”, mientras que todos destacaron el color de este varietal en las copas, rojo y brillante, pero rojo siempre.
Laureano hizo gala de los pinot como “tintos de verano”, apuntó que es cierto que la gente se está alejando de los vinos con barrica” y que muchas veces prefieren los “desnudos” (sin crianza en barrica) y sentenció que “no todos los vinos son para barrica”. “Cuando dicen que tiene mucha madera, yo me pregunto si no tiene poco vino, o si no pusieron el vino equivocado en la barrica”, confió. Además, repasó anécdotas y tecnicismos, abrazando la postura de “hacer pinot noir al estilo francés, pero con uvas de la Argentina”.
Las charlas continuaron ayer, con Carlos Tizio y su emprendimiento de Malbec con 2 hectáreas en Los Chacayes (Valle de Uco). Tizio expuso su conocimiento en una clase magistral, sintética y veloz, entre la que fue brindando precisiones y haciendo degustar cuatro vinos de la uva insignia del país, con cosechas 2016, que dejó ver un año bien distinto, de mucha lluvia, austero, donde dijo “se respeta lo que dio el año”, compartió detalles técnicos y prefirió no discutir sobre suelos, “porque son los mejores”. Pasó a un malbec 2017, más untuoso y afirmó que la diferencia está en el clima y en ambos casos (como en la 2016) se utilizaron barricas de segundo uso, “buscando siempre equilibrio en el aporte de taninos para sustento”, con crianza entre 16 y 18 meses y luego maduren en la botella por cuatro años antes de salir al mercado (es la añada que está a la venta); en tercer lugar probaron un malbec 2018, que demuestra ese objetivo logrado y ganado, con complejidad aromática; quedando para el final el primero de los cosechados en su finca, el 2014, exponiendo que las plantas tenían por entonces apenas 30 meses de haber sido estacas, pero que “fueron criadas con equilibrio”.
El quinto vino de la mañana fue el de los 100 años de Valfré, una producción limitada (cosecha 2022) y alusiva al significativo aniversario, que fue presentado por Yani y Carlos Rivier, enólogo y propietario de la bodega Jean Rivier, de San Rafael, Mendoza. Fue “puesto a criterio” de los presentes y de los maestros viticultores disertantes, el vino elaborado “a partir del casamiento de varias variedades”, incluye “un blanco (2% sauvignon blanc) que hace de tapón, aporta al color y corrige acidez, todas tienen su aporte: el Malbec (44%), Cabernet Franc (20%), Cabernet Sauvignon (19%), y el Merlot (15%) que amalgama todo”, describió Carlos Rivier. Marcaron que es “un bebé de 110 días (de embotellado), tras ser criado 15 meses en barricas de primer uso”. Es muy joven y tiene un potencial de guarda, porque “nació muy bien, se puede tomar y se puede esperar”, acotó Patti, mientras que Tizio amplió que “cuando un vino nace bien, tiene muchas particularidades, es redondo, tiene fineza, el cabernet Sauvignon le da espalda y sutileza…”. Rivier obsequió un cuadro a Valfré y cerraron con aplausos y brindis el encuentro,
El cierre de las charlas, ayer, tuvo por Zoom al enólogo Ángel Mendoza, desde su Domaine St. Diego (Maipú), con su particular visión como hacedor de vinos. Habló de los casi 4.000 kilómetros al pie de la Cordillera de los Andes y diversidad de lugares, más el talento de los enólogos y propuso una caja variada de vinos, “propia de explorador”, en tanto invitó a que “no se pierdan de hacer esos viajes sensoriales”. “No hay grandes vinos, sino grandes momentos que pueden ser acompañados con vinos”, marcó Mendoza, siguió con que “no es lo mismo destapar felicidad que descorchar felicidad” e instó a beber “champán”, como “palabra divertida” sin renegar de la denominación de los vinos espumosos. “En el único lugar donde se puede practicar el poliamor es probando distintos vinos. No se lo pierdan”, subrayó.
Fue Valfré quien le agradeció a Don Ángel “la pasión y la poesía que le pone desde siempre”, y para cerrar, el reconocido enólogo remarcó: “Con el vino, nunca prólogo, siempre epílogo. Dejar probar y que pregunten de dónde sacaste este vino”, y levantó una copa con su Pura Sangre 2016, “por salud y por los sueños”.
Anoche, al cierre de esta edición, se llevaba a cabo la presentación de la velada exclusiva de Queen Sinfónico en el teatro Verdi, organizada por la centenaria vinoteca.
