Anegaciones en el sector norte de Villa María
La nueva laguna de retardo “permitirá que los desagües puedan funcionar”
El intendente dio precisiones a El Diario sobre las intervenciones que se realizan y que se gestionan para un amplio sector de la ciudad hacia donde escurre el agua cuando llueveLa nueva laguna de retención que tendrá la ciudad será enorme, de seis hectáreas, pero tendrá una menor profundidad en comparación a las ya existentes.
La misma es fundamental para una serie de desagües que tienen incidencia en un amplio sector de la ciudad, algunos de los cuales no funcionan correctamente.
En diciembre pasado, el Concejo Deliberante aprobó la expropiación y la forma de pago de un terreno de 15 hectáreas, para la creación en un sector de las mismas de una nueva laguna de retardo de aguas de lluvia que remplazará a la Smitarello y que captará el agua de lluvia de los barrios Botta, Carlos Pellegrini, Parque Norte y Trinitarios.
Actualmente, Villa María presenta tres grandes lagunas de retención. El Gobierno de Martín Gill lleva adelante gestiones con el objetivo del cierre de una y la construcción de otra.
Un desagüe parado
Las intervenciones previstas están vinculadas a los desagües pluviales del sector norte de la ciudad.
“Tenemos un desagüe pluvial que se construyó en su momento, que abarca barrios Parque Norte, Botta, San Martín, Nicolás Avellaneda, que no pudo continuarse. Estamos ejecutando una obra para optimizar todo ese desagüe que hoy no funciona como debería funcionar. Una obra que consiste en un gran ducto por la calle Seydell, desde la altura de prolongación Vélez Sarsfield, hasta calle Buenos Aires. Con un sistema de bombas en calle Buenos Aires que regule cómo todo ese sector norte de la ciudad va escurriendo las aguas. Para eso hacía falta una laguna de retención moderada, pero que permita colectar y después programar la salida ordenada de esa agua”, describió Gill al ser consultado ayer por El Diario.
“Llegamos a un acuerdo con el propietario, que es Genovese -convenio aprobado recientemente por el Concejo Deliberante- y allí en la intersección de prolongación Vélez Sarsfield y Seydell vamos a desarrollar una laguna de retención que optimizará todo esto y que va a permitir que los desagües puedan funcionar y que se habilite la nueva etapa de desagües”, manifestó.
Cerrar la Smitarello
Apuntó que con esta operatoria es que podría salir de uso lo que es la laguna Smitarello. “Por supuesto hay que coordinar todo mientras una se hace y la otra se clausura, dándole tranquilidad a todo ese sector que hoy convive con una laguna, con el peligro por el caudal que tiene justamente ese recurso pluvial en esa zona”, advirtió.
Detalló que la nueva tendrá aproximadamente seis hectáreas, “pero será de menor profundidad, para que justamente funcione armónicamente con el entorno y no sea un peligro para el contexto”. “Va a transformarse en una especie de parque que funciona como un retardo cuando llueve, pero que después se vacía gradualmente y forma parte del espacio verde, de lo que va a ser también un loteo que vamos a generar en el remanente de esa zona y que acordamos con el propietario”, describió.
Ducto finalizado
Consultado sobre la obra por la Seydell, especificó que “el ducto se ha terminado, está terminada toda la celda de las bombas y están compradas las bombas”. “Nos hacía falta esa laguna. Con este acuerdo realizado, esta semana mandamos todo a Recursos Hídricos de la Nación, y seguramente la obra que está neutralizada se reactivará y rápidamente comenzamos con ese proceso”, analizó.
Gill anticipó que todo esto tendrá fuerte impacto sobre una zona que va desde las 76 viviendas y la esquina de la ESIL, los barrios Botta, Avellaneda, San Martín, los nuevos loteos y calle Buenos Aires, “sector hacia donde escurre el agua cuando llueve”.
