Otro anotado para las municipales - El secretario de Comunicaciones de la Gobernación no se anduvo con vueltas
Marcos Bovo: “Sí, aspiro a ser el intendente de Villa María”
Alineado con Juan Schiaretti y con Martín Llaryora, el funcionario provincial que trabajó con Eduardo Accastello y con Martín Gill planta ahora su propia banderaEl secretario de Comunicaciones de la Provincia, Marcos Bovo, reconoció en diálogo con un periodista de El Diario que una serie de actividades netamente políticas que viene desarrollando en los últimos meses tienen relación directa con su decisión de competir este año por la Intendencia de Villa María. Y afirmó que más allá de su vocación personal, lo importante es “saber el para qué uno quiere llegar a ser intendente”.
En ese sentido expresó: “Debemos partir de la base que la prioridad es el vecino; con él hay que construir la ciudad del futuro y para ello hay que escucharlo, gestionar para satisfacer las demandas y transformar la realidad del lugar que elegimos para vivir”.
“No alcanza con relatar los problemas; hay que encontrar las soluciones y ese es el desafío”, completó.
Resultaba evidente que Bovo estaba repartiendo su tiempo entre su trabajo como funcionario provincial y el desarrollo de una agenda local y regional en la que abundaban los encuentros con vecinalistas, dirigentes sociales, deportivos, cooperativos y políticos (en las últimas semanas se reunió, por ejemplo, con el intendente de Villa Nueva, Natalio Graglia, y con el presidente de la Cooperativa de Servicios Públicos y Vivienda de Tío Pujio, Darío Ranco, ambos con peso específico propio dentro del justicialismo en el Departamento General San Martín).
Bovo mantenía un bajo perfil, inclusive cuando desempeñó funciones de relevancia en las gestiones de Eduardo Accastello y de Martín Gill, lo mismo que cuando fue funcionario de Cultura de la Provincia con Nora Bedano. Ahora, desde la proximidad al gobernador Juan Schiaretti a raíz del cargo que ocupa, está decidido a avanzar por el Sillón de Viñas.
Entonces, cuando se le hizo notar el cambio de perfil, ya no lo negó: “Sí, aspiro a ser el intendente de Villa María”.
“Las sociedades, para crecer, necesitan ser escuchadas y también de gente que se comprometa con ella para transformar la realidad... Uno ve en las instituciones dirigentes con profunda vocación social que hacen mucho esfuerzo para mantener viva la esencia de las mismas, para así ofrecerles a otros vecinos la posibilidad de desarrollar actividades sociales, culturales o deportivas. La política no puede mirar para otro lado, debemos tener un profundo compromiso con todos ellos, reitero no solo escucharlos y acompañarlos, sino también fortalecerlos y lograr soluciones de forma conjunta. Y yo creo que tengo esa condición. Lo siento cuando voy hablando con quienes trabajan en cada entidad, en cada institución”, explicó.
“Yo creo que tengo esa condición. Lo siento cuando voy hablando con quienes trabajan en cada entidad, en cada institución”.
-El año pasado lanzó la Asociación Civil “Red Ciudadana” junto a un grupo de profesionales. ¿Ese fue el puntapié inicial?
-Ojo, esa es una institución con compromiso comunitario que trasciende lo político. Está claro que ahí se idean actividades que puedan servirle a la sociedad. Y si aspiro ser intendente de Villa María y tengo claro para qué quiero serlo, más vale que me voy a nutrir con los pensamientos que se manejan en esa asociación, donde los profesionales, los jóvenes, plantean sus inquietudes y las líneas de acción que consideran oportunas. Por lo que ya dije, en el sentido de que concibo la función pública como el instrumento de escucha activa para después gestionar las demandas y ayudar a transformar la realidad. El diálogo, el respeto y el consenso deben ser la regla básica de ese camino.
-¿Cuál es la transformación de las que habla?
-Las sociedades crecen, las tecnologías avanzan, hay una nueva agenda social y evidentemente debemos acompañar ese cambio impulsando acciones y programas de segunda generación. Para ello se requieren mentes abiertas, personas nuevas, alineadas con el pensamiento del mundo, empatizar con los vecinos, ponerse en el lugar de ellos y no distanciarse del ciudadano, como sucede a menudo en la política. Hay que reconstruir ese vínculo. Ahí donde tomó distancia la política de los ciudadanos, se debe amigar, se debe reconstruir el vínculo... Esta es la ciudad que elegimos para vivir, y tenemos la obligación de contribuir a mejorar ese entorno, promoviendo así el desarrollo humano integral, donde cada uno se realice como persona: con políticas que prioricen el cuidado del ambiente y la economía circular, las soluciones habitacionales, la salud desde una mirada integradora, el hombre y la mujer y la vida que los circunda, la igualdad, los jóvenes, la producción y el empleo articulando entre público, lo privado y las universidades... Son tantas las cosas que veo... Pero, reitero, debemos tener la capacidad necesaria de escuchar a todos, de mirar al futuro, proyectarlo y ejecutarlo juntos.
-¿Pero, cómo es su relación con Accastello y Gill, con quienes trabajó?
-Es una relación respetuosa, buena, de diálogo. Integré el equipo de ambos y siempre he aportado con profesionalismo lo mejor desde el lugar que se me asignó. Nadie puede desconocer el proceso de transformación que vivió Villa María. Debe ser la ciudad que más progresó y creció en estos años, se sentaron los cimientos de la transformación, pero no podemos quedarnos en eso. Podemos y debemos seguir creciendo y ese desafío es el que quiero afrontar junto con la comunidad. Ya hay un grupo de personas con las cuales estamos trabajando; debemos animarnos a proyectar la Villa María del 2050.
-¿Qué opina el gobernador de esta decisión suya?
-No me corresponde a mí decirlo. Es un gobernador que trabaja con previsibilidad y certezas, con una mirada clara en lo local, lo nacional y con inserción internacional, un hombre que respeta el federalismo trabajando con todos los municipios, sin distinción de color político, un dirigente que entiende claramente que hay que integrar al sector privado con el público para generar más empleo. Toda esta visión de gobierno es la que debemos replicar en Villa María. Hay un cambio en Córdoba que está en marcha desde hace mucho tiempo y que cada cuatro años es avalado por el voto de la sociedad porque la ciudadanía ve que Córdoba avanza y progresa y siempre va por más. E irá por más con Martín Llaryora, que es la persona indicada para continuar ese cambio, ese progreso que hará que la provincia no se detenga y se aggiorne a los nuevos tiempos que vive el mundo.
