Atención al vecino II - Falta de mantenimiento
La necesidad de disminuir riesgos
Es evidente el deterioro que se puede percibir en distintos sectores del puente Vélez Sarsfield y ello hace urgente una intervenciónNo se trata de levantar el dedo y decir que los responsables son estos o aquellos: quizás se trate, en cambio, y principalmente, de mostrar lo que sucede para hablarlo y pensar soluciones.
Encima del río Ctalamochita, en 1881, se instaló el puente Vélez Sarsfield y se convirtió en la más importante vía de comunicación entre las Villas hasta 1927, cuando el agua acometió y lo hizo ceder en sus tramos centrales.
Pasó más de una década hasta que en 1940 se reconstruyó.

Y, en febrero de 2018, sucedió otra vez: el sábado 3, durante pleno Festival, se derrumbó: ya hacía, por otra parte, unos cuatro años que estaba cerrado al paso de vehículos, luego de que se habilitara el puente Juan Domingo Perón.
El tiempo siguió y, si bien se habló de proyectos para recuperarlo, para convertirlo en peatonal, allí sigue: una postal, quizá, del desgano.
Ayer por la mañana, alrededor de las 10, se observó que una de las puertas de seguridad -del lado villanovense-, que tiene por objetivo prohibir que la gente se meta, estaba caída (como se ve en la primera imagen).
Asimismo, se pudo percibir (como lo exhibe la segunda imagen) un marcado deterioro en la estructura -sobre todo en la base, en el sostén-.
Y es necesario señalar, incluso, que a pesar de que hay carteles que prohíben pescar, no se le da importancia a la indicación y se aprovecha el abandono del sector.
Lo que importa, entonces, es entender que no se trata de ser completamente cautos, porque no es posible. Se trata, en cambio, de mostrar para pensar y tomar decisiones que disminuyan los riesgos, los peligros.
