Explicaron que la falta de figuritas y álbumes se debería a cambios en la logística de distribución de Panini
El fervor de la gente, insaciable
Walter Grappi, uno de los representantes de la Asociación de Pequeños Comerciantes, contó que los quiosqueros se han sentido “un poco usados” por ser, históricamente, los canales naturales de ventaDurante la mañana del último martes de agosto, en el mostrador de la distribuidora de diarios y revistas Guzmán, ubicada sobre calle Salta, casi esquina Chile, en el Centro norte de la ciudad, los trabajadores Horacio y Fabiana dijeron que, por lo menos desde hacía tres semanas, gente y gente se acercó, sin parar, a consultar por el álbum y las figuritas de la Copa Mundial de la Fifa Qatar 2022.
Incluso contaron que se vieron sorprendidos por varios días cuando al abrir su local, a las 6.30, había adultos, jóvenes y niños que se encontraban esperando en la vereda desde una hora antes.
Este escenario los llevó a que, recientemente, dejen de atender el teléfono porque los llamados, para poder adquirir los productos, eran constantes.
Ambos, para ejemplificar el furor, remarcaron: “Si teníamos 10 mil (álbumes), los vendíamos”.
Respecto del álbum, contaron que el domingo 28 de agosto fue el último día que se pudo adquirir comprando La Voz del Interior, por $410. Esa jornada sucedió lo mismo con el diario Olé.
Aquella mañana, desde otro comercio situado en la esquina de Tucumán y Carlos Pellegrini, en el Centro este, también coincidieron con el panorama descripto por la distribuidora.
Lucía, la empleada que estaba atendiendo al público, señaló que el día previo habían recibido una última tanda con 10 álbumes (lo venden a cada uno por $900) y 250 figuritas (que representan 50 paquetes -la unidad la comercializan a $180). Eso se agotó rápidamente y lograron abastecerse otra vez el jueves 1 de septiembre. Sin embargo, nuevamente, las vendieron de inmediato.
Entre los motivos por los que no disponían de álbumes y figuritas aquella jornada, precisó que Grupo Panini “no cumplió con el distribuidor”.
En otro punto de la charla, resaltó el fervor que hay en torno a este tema y apuntó que el público no solo pasa por el negocio, sino que además llaman telefónicamente y hasta les envían mensajes de WhatsApp para reservar.
Rosana tiene un puesto de diarios y revistas en la intersección de Entre Ríos y San Martín, también en el Centro este, y su testimonio estuvo en consonancia con lo indicado por los demás trabajadores.
“Nunca se vio esto”, subrayó. Y añadió que, en su caso, observó a aproximadamente 50 personas haciendo fila -algunas de las cuales le habían hecho reserva- para llevarse, cuando estaba disponible la oferta, el álbum y las planchas de figuritas que venían con algunos diarios. Por lo demás, comentó que no ha recibido más de estos artículos.
“Bastante complicado”
“El tema está bastante complicado”, dijo Walter Grappi, uno de los representantes de la Asociación de Pequeños Comerciantes (Apecor) de Villa María y Villa Nueva.
Y agregó: “Panini, por cuestiones que corresponderán a los intereses de la propia empresa, ha cambiado la logística de distribución e hizo una primera tirada muy reducida en quioscos y afines”. La demanda, como se ve, fue muy superior y no logró satisfacerse.
En este plano, dijo que se entiende que, por la “situación económica, se busquen alternativas” para no salir perjudicados, pero expresó que muchos se olvidan de aquellos a los que les vendieron “toda una vida”.
“Nadie tiene, no se consiguen. Eventualmente, algún colega viaja a otros puntos de las provincias y trae”, afirmó.
De todos modos, aclaró que espera que en las próximas semanas el reparto sea masivo. “No creo que esta gente siga con la logística de repartir únicamente a las grandes distribuidoras y grandes editoriales”, puntualizó.
En esta línea, aseveró que los quiosqueros se han sentido “un poco usados” porque “históricamente” fueron los canales naturales de venta de estos productos. E insistió: “Se atiende siempre a las grandes superficies en detrimento de las economías de los negocios más pequeños”.
Por último, habló del descontento del sector y manifestó que ese disgusto también se extiende a la gente que, contó, les reclama. “Lamentablemente, no tenemos respuesta”, cerró.
