El Gobierno local, en pleno, repudió “el atentado contra la democracia”
Se solidarizaron con Cristina tras el intento de magnicidio y pidieron el esclarecimiento del atentado. Gill pidió terminar con los enfrentamientos y la grieta
“No es solo un atentando a la figura de la vicepresidenta, sino un atentado a la democracia argentina, una democracia que le dice No y Nunca Más a la violencia”, sostuvo ayer a la mañana el intendente de Villa María, Martín Gill, horas después del intento de magnicidio ante el ataque a Cristina Fernández de Kirchner.
El Gobierno local en pleno apareció en el Salón Blanco, ubicado en el primer piso del Palacio Municipal, para condenar el hecho.
Cerca de las 10, en silencio, Gill ingresó al espacio en el que ya aguardaban varios funcionarios y funcionarias de la primera línea del Gabinete.
A su lado izquierdo estuvo la auditora general, Alicia Peressutti; a su derecha, el presidente del Tribunal de Cuentas, Mauro Beltrami.
Lo acompañaron todos los secretarios: Santiago Tovo (asesor letrado), Omar Regueira (Obras Públicas), Daniela Lucarelli (Economía y Modernización), Rafael Sachetto (Cultura), Celeste Curetti (Inclusión Social), Héctor Muñoz (jefe de Gabinete), Eduardo Rodríguez (Gobierno), Otto Wester (Planeamiento) y Pedro Trecco (Salud), en ese orden de izquierda a derecha de la mesa.
También estuvieron Silvia Cuello (Instituto Municipal de la Vivienda) y Gerardo Russo (asesor de Intendencia).
Un hecho “grave”
“Los políticos y dirigentes debemos tener una voz común en este momento”, declaró el jefe del Ejecutivo.
Afirmó que “lo sucedido representa en la democracia quizá el hecho institucional más grave que podamos recordar”.
“Surge en nuestro espíritu la necesidad de expresar el más enérgico repudio con todas nuestras fuerzas a este intento de matar a la vicepresidenta, y la exigencia de que las autoridades policiales, judiciales, políticas, tomen todos los medios que se encuentran a su alcance para lograr rápidamente dispersar las dudas y encontrar a los responsables materiales e intelectuales del hecho”, señaló.
La historia
“Hemos tenido situaciones graves” en la historia, dijo, para resaltar que este es el más grave de los últimos tiempos. “El siglo XX fue marcado por la violencia política, ilegal, de grupos organizados, y del Estado, que tuvo su máxima expresión en el golpe de Estado del 76”, contextualizó.
Gill dijo que se pudo construir una democracia de 40 años, que le dice No a la violencia, y evaluó que “esta tiene que ser una oportunidad” para el rechazo a la misma.
“No hay lugar para ningún tipo de mezquindad en términos políticos. Tiene que ser absolutamente clara la condena a un atentado que no es solo a la persona de la vicepresidenta, sino intento de atentado a la democracia”, recalcó.
Apuntó que más allá de las consecuencias directas, “es imprescindible una reflexión de cuestiones indirectas, que no tienen vínculo causal con lo que sucedió, pero que vienen siendo el escenario del devenir político de los últimos meses y los últimos tiempos”.
La grieta
Mencionando a la grieta, analizó que “la política pareciera vivirse de un lado y del otro” de la misma, “y donde la construcción política se hace en términos de esa interpelación”.
Hablando de un tuit reciente del diputado Ricardo López Murphy, quien posteó “Son ellos o nosotros”, dijo que “es el planteo claramente de exclusión del otro, y no de aquello que la política en democracia tiene naturalmente, que es lograr la unidad en la diversidad, la pluralidad”.
El exsecretario de Obras Públicas de la Nación, sostuvo que “los discursos de odio, exacerbados, los proyectos de ley descabellados, los minutos y minutos de televisión en horario de prime time, dados no para discutir planes económicos, programas sociales, situaciones de complejidad del orden internacional, sino que todo se lee en función de la destrucción del otro, termina siendo un caldo de cultivo para manifestaciones como estas”.
Un milagro y “el cambio del ciclo de la historia”
El mandatario indicó que “por milagro” no asistimos “a una situación que hubiera cambiado el ciclo de la historia, y que nos hubiera planteado un escenario de violencia y confrontación inusitada”. “Es como si la democracia nos hubiera dado una oportunidad de reflexionar todos”, interpretó.
Gill no miró solo hacia el resto. “Los primeros que tenemos que hacerlo, somos nosotros. Esto no es una apuesta a mirar siempre en el ojo ajeno, sin ver la viga que nos puede tocar a nosotros”. “Abarca a toda la clase dirigente, no solo a la política”, aclaró, mencionando a la dirigencia social, a los medios de comunicación, a los sectores productivos y religiosos y a la comunidad en general.
Votó para que lo sucedido “anime a reflexionar, a pensar y a construir una democracia no ya para ellos o nosotros, sino para todos”. Marcó que ese es el desafío.
Terminadas sus palabras, gran parte del Gabinete abandonó inmediatamente el recinto.
Había silencio y continuaba la conmoción.
El intendente dijo que nadie en el Gobierno esperaba algo así
Estuvo en Buenos Aires, con ministros, justo el jueves
?El intendente estuvo justamente en la Capital Federal el jueves, se reunió con ministros y dialogó con el secretario general de la Presidencia. “Nadie imaginaba ni pensaba que un episodio como este podía suceder”, confió ayer a la mañana en Villa María.
Tras conocer el atentado, el exsecretario de Obras Públicas de Nación, y quien fuera secretario de Políticas Universitarias en uno de los mandatos de Cristina como presidenta, se contactó “con dirigentes nacionales”. No habló con el círculo de la vicepresidenta, y según su información, tras el intento de magnicidio Cristina “permaneció en su ámbito familiar únicamente”.
Gill está convencido de que este es el hecho más grave desde la restauración de la democracia desde 1983. “Solo basta pensar qué hubiera pasado si ese gatillo resultaba efectivo, cuesta imaginarse la situación”, dijo tras hablar en el Salón Blanco del Palacio Municipal (ver texto central).
“Creo que hay investigar, cuidar la vida del imputado, tomar los recaudos para eso y que se investigue hasta las últimas consecuencias”, expresó.
Consideró que hay que pensar distinto, que hay que criticar lo que uno ve mal, “pero a veces se cruzan líneas, que terminan generando un ánimo exacerbado, que de un lado y del otro terminan planteando un escenario como el que vivimos”.
“Todos los sectores tienen que bajar los decibeles”, advirtió el titular del Ejecutivo.
