Fabricaciones Militares - Fuerte contraste tras la idea del ministro de Industria, Comercio y Minería
Una propuesta que es un Polvorín
Eduardo Accastello planteó que se analice el proyecto que transforma los predios de las plantas de Fabricaciones en parques industriales. Hubo fuerte repudio de los representantes de trabajadores del Polvorín localEl exintendente de Villa María y ministro de Industria, Comercio y Minería de la Provincia, Eduardo Accastello, le propuso al Directorio de la empresa Fabricaciones Militares que analice un proyecto para que los predios de sus plantas en la ciudad y en Río Tercero se constituyan como parques industriales. Sin embargo, la propuesta causó malestar en los representantes de los trabajadores del Polvorín local, que cuestionaron no solo al funcionario provincial, sino a los responsables de Fabricaciones.
Accastello dijo que su propuesta es potenciar la articulación con las Pymes locales y mejorar el acceso a beneficios impositivos.
Luego de la reunión, Fabricaciones Militares informó que “ya se encuentra trabajando en las tratativas necesarias para encaminarnos a la concreción de este proyecto y estamos agradecidos con el compromiso que el ministro Accastello tiene con el desarrollo de la industria para la defensa y nuestro protagonismo dentro de ella”.
En la reunión participaron, además de Accastello, el ministro de Defensa de la Nación, Jorge Taiana, y representantes de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CARAE), además de autoridades de Fabricaciones Militares.
Gustavo Vilches, dirigente gremial que está ligado al accastellismo, también formó parte de la reunión como miembro de Fabricaciones, y resaltó que el proyecto “sin lugar a dudas, es generar más demanda de los productos, asegurando los puestos de trabajo activos y creando nuevas oportunidades laborales para los y las cordobesas”.
Trascendió que la idea sería darle impulso al clúster aeronáutico y aeroespacial y alentar la vinculación con la fábrica de aviones Fadea, también del Ministerio de Defensa.
“Otra vez los mismos”
José Gorozo, conocido representante de los trabajadores de FF.MM., fue uno de los primeros en cuestionar el proyecto y recordó que Accastello, junto a Miguel Veglia, el entonces presidente de AERCA, Jorge Valinotto, y el director de la Fábrica en los años 94 y 95, “intentó avanzar con el proyecto de instalar, en los predios de la Fábrica, el Parque Industrial”.
“El argumento que esgrimieron era aprovechar las prestaciones que el establecimiento tenía a favor para ofrecer a las empresas a radicarse. Energía eléctrica, agua industrial, gas y, por supuesto, terrenos. Pero el fin escondido de la propuesta era hacer desaparecer la Fábrica, dado que el menemismo que gobernaba el país tenía como objetivo destruir Fabricaciones Militares”, remarcó.
Gorozo recordó que ATE?repudió “el accionar de los ‘salvadores’ y actuó en consecuencia, oponiéndose a ese intento”.
Además, indicó que se planteó, en defensa de la empresa, “que los mencionados se convertían en cómplices del intento de cierre de la Fábrica. Que no conocían con qué trabajábamos en el Polvorín. Tercero, que cualquier ensayo explosivo en balístico que dañara a alguna de las empresas que se iban a instalar significaría una demanda hacia la fábrica militar... Y además, nos quedábamos sin terrenos donde realizar la destrucción controlada de los descartes productivos”.
“Que un dirigente del schiarettismo, que bancó al menemato, vuelva con una propuesta de cierre de la Fábrica Militar, no sorprende, tuvo varias de esas”, sostuvo Gorozo, apuntando a Accastello.
“Lo que debería sorprender es la actitud de funcionarios de un ‘Gobierno nacional y popular’ que escuchan semejante atrocidad”, añadió, tratando a los funcionarios “vestidos de macrismo”.
Por su parte, María Teresa Romero, de ATE, hizo una reflexión y coincidió tanto en el planteo de Gorozo como el de Walter Secondino, otro delegado de la FF.MM.
La dirigente indicó que no sale del asombro “con estos personajes, cómo una y otra vez buscan destruir a Fabricaciones Militares”.
“Unos directamente, como lo hizo Menem y Macri, cerrando fábricas, y otros, como los actuales, disfrazándose de salvadores y comienzan a ofrecer cuál es el negocio que sale mejor”, agregó.
“Pero nosotros, los trabajadores, no compramos espejitos de colores porque ya aprendimos cómo se repite esta historia y también estamos preparados para, una vez más, dar la pelea”, remarcó.
Romero sostuvo que “las razones que nos asisten son tan distintas que no podrán doblegarnos, porque somos patriotas y como tal defendemos nuestras empresas nacionales para la defensa”.
Por último, dejó en claro que “habrá que emprender la resistencia”.
