Desde el 2016, 600 personas lograron finalizar sus estudios primarios y secundarios
El programa de alfabetización y terminalidad educativa ya alcanzó a 3.500 villamarienses
Así lo confirmó el Director de Educación de Jóvenes y Adultos, Pablo Ghione. A su vez, destacó la distribución de los centros de tutoría como uno de los factores de éxito de la iniciativaEl programa de alfabetización y terminalidad educativa continúa brindando la oportunidad a los vecinos de avanzar en sus estudios. De acuerdo a cifras municipales, desde el 2016 (cuando se aprobó la ordenanza que impulsó el proyecto) hasta la actualidad se han inscrito alrededor de 3.500 personas en los diferentes niveles. A su vez, de ese número se desprende que 600 estudiantes se han recibido a lo largo de estos años.
“Si vamos sumando, estamos hablando de que el programa abarcó a un porcentaje mayor al 1% de la población objetiva, y si nos referimos a la población que no había terminado el secundario, ese porcentaje es mucho mayor. Nos falta todavía, pero estamos bien encaminados”, comentó el Director de Educación de Jóvenes y Adultos, Pablo Ghione, a El Diario.
Cabe señalar que, para aplicar al programa de finalidad secundaria, se debe ser mayor a 18 años, en tanto para la etapa de educación primaria o alfabetización, la edad debe superar los 15 años.
En ese marco, el funcionario destacó la distribución de los centros de tutoría como uno de los factores de éxito de la iniciativa. Mencionó que, en un primer momento, el proyecto contó con 12 centros de tutoría y que en la actualidad son 15.
“Para realizar el mapa donde decidimos distribuir los distintos espacios destinados al programa, recaudamos información de múltiples fuentes. Tomamos datos de la Encuesta Anual de Hogares Urbanos que realizaba el INDEC, de los padres cuyos niños asisten a los Centros de Promoción Familiar (CPF), de los Municerca, de los clubes de boxeos de los barrios, iglesias, sindicatos, entre otros”, dijo Ghione y continuó: “Desde allí, fuimos armando la población potencial y estableciendo lugares en los barrios donde contábamos con alguna dependencia municipal o buscando alguna otra dependencia de diversas entidades. Con la experiencia, notamos que a los lugares institucionales de la Municipalidad concurre más gente, aunque todas las sedes funcionan”.
Otros aspectos que resaltó el director se vinculan con “una serie de decisiones políticas, donde se optó que los horarios de cursado fueran por la siesta o la noche, para evitar interferir con los trabajos de los alumnos, y la Municipalidad otorgará todos los materiales y módulos de estudios”. “Además, se contempló que los CPF estuvieran abiertos durante los horarios de cursado para que entonces los padres pudieran dejar a su hijo en un lugar educativo y de cuidado mientras ellos también estudiaban. Esto es lo que la UNESCO denomina educación a dos puntas y fue una política en particular que generó que la mayoría de las inscriptas sean mujeres, hablamos de que dos tercios de la matrícula está conformada por mujeres”, aseveró.
Adecuarse a los cambios
En el 2019, el programa funcionaba dos veces por semana de manera presencial en los distintos centros, pero esto cambió al año siguiente, con motivo de la pandemia. “Decidimos cerrar las inscripciones para los primeros años y seguir con los grupos existentes, aunque la modalidad debió cambiar. Realizamos una encuesta entre los estudiantes que arrojó que la mayoría no tenía wifi en su casa y solo un 30% tenía computadora, por lo que la opción de utilizar Zoom o Meet quedó descartada y nos concentramos en trabajar con las herramientas gratuitas de Google y comunicarnos a través de grupos ya existentes de WhatsApp”, relató Ghione.
Además, explicó: “Una hipótesis que manejamos, y luego corroboramos con la experiencia, fue que los dispositivos que las familias tenían disponibles se destinaban a que fueran utilizados primero por los niños, luego por los adolescentes y finalmente por los adultos. Por lo general, recibimos las respuestas después de las 12 de la noche”. “En octubre de ese año realizamos la inscripción de un primer año especial, amparado en la excepcionalidad pedagógica, que tuvo un cursado un poco más intensivo y es la cohorte que se va a recibir este año”, dijo.
“Para este año, viendo la buena recepción que tuvimos con la virtualidad en el secundario, decidimos volver a realizar dos encuentros semanales, pero, uno de ellos, mantenerlo de manera virtual. En tanto, primaria y la etapa de alfabetización se desarrolla de manera presencial”. En ese sentido, Ghione precisó que el número de alumnos que requieren de alfabetización, “por suerte, es bastante chico para Villa María”. “Contamos con ocho estudiantes actualmente”, señaló.
En tanto, resaltó que, “por lo general, los barrios más numerosos de estudiantes son Los Olmos, Las Playas y Roque Sáenz Peña, además de la Medioteca, que nuclea a todos los barrios alrededor del Centro”.
Por último, el funcionario afirmó: “Este programa es muy importante, porque brinda oportunidades a la gente que quizás por una u otra cuestión no pudo estudiar en su momento. Además, es de gran relevancia tener una sociedad con ciudadanos cada vez con mayor nivel educativo, si bien aún hay mucha materia pendiente, Villa María tiene mejores números, en promedio, que la media provincial y nacional”. “Es un programa que me causa orgullo, porque realmente es difícil dimensionar que un municipio que tal vez no tenga jurisdicción específica sobre educación, sí tenga la voluntad política de hacer esto por sus ciudadanos y aceptar la responsabilidad que nos confiere la Ley Nacional acerca de que el primario y el secundario son obligatorios y facilitar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho”, concluyó.
Es importante destacar que, aquellos vecinos que deseen inscribirse en el programa de alfabetización o primaria, pueden hacerlo durante todo el año. En tanto, quienes quieran finalizar sus estudios secundarios deberán esperar hasta febrero próximo. La iniciativa es gratuita y no mantiene cupos.
