Crisis habitacional - Esperan una solución para Sandra Pereyra, la vecina de Las Playas

El juez le pide a la Municipalidad que ayude a la mujer desalojada

El magistrado Álvaro Vucovich emitió una resolución dirigida a la Municipalidad para que, en la medida de lo posible, atienda la situación habitacional de la vecina de Las Playas que está a punto de quedar en la calle con sus hijos
domingo, 7 de agosto de 2022 · 08:30

El 30 de julio publicamos la preocupante historia de una mujer del barrio Las Playas, que estaba a punto de ser desalojada de la casa que ocupa hace casi tres décadas en la calle Salto Grande 145. Se trata de Sandra Pereyra, quien no sabe leer ni escribir, es mamá y tiene un certificado de discapacidad.

El 1 de agosto, el juez Álvaro Vucovich, quien firmó la orden de desalojo, decidió rubricar  otra resolución, en este caso, dirigida a la Municipalidad de Villa María, pidiéndole que “otorgue una solución habitacional a Sandra Pereyra”.

Es claro que no obliga a actuar al Ejecutivo local, pero le pide que procure dar respuesta a la mujer.

El 3 de agosto, la Municipalidad recibió la resolución del juez de Primera Instancia de los Tribunales de Villa María. Todavía no hay novedad de alguna acción concreta y definitiva. Solo le ofrecen pagarle un alquiler por unos meses.

 

La historia

La orden de desalojo o “lanzamiento”, como lo expresan en la Justicia, fue firmada por Vucovich el 10 de mayo de este año.

Al noticiarse de la medida, la mujer recurrió a El Diario para contar su historia.

Dijo que “hace unos meses” apareció en su casa un “chico joven” y la amenazó: le dijo que tenía que irse de ahí y que si no lo hacía iba a mandar policías. Ella le respondió: que lo iba a denunciar.“Pero no lo denuncié, por miedo”, sostuvo.

Después, el hombre no volvió a aparecer.

Sandra comparte el hogar con un hijo de 17 años y una beba de 4 meses. Vive ahí hace “27 o 28 años”, cuando una mujer se la dejó para que la cuidara. A esa mujer, señaló, tampoco la volvió a ver.

Antes de que naciera la beba, hacía changas como coser pelotas de fútbol o, muy de vez en cuando, plancharropa a una mujer que le pedía. Ahora no puede: tiene que cuidar a la pequeña y, además, se quebró una pierna. Solo se las arregla con una pensión que, de todos modos, no le alcanza para mucho, y menos para pagar un alquiler en caso de que la desalojen.

Si bien el desalojo iba a ser la semana pasada, hasta ahora no se concretó. La Justicia aguardó unos días más para dar tiempo a la Municipalidad que le dé respuesta. Si no, Sandra y sus hijos quedarán en la calle.