Se prevé una movilización para el próximo lunes a las 12 en plaza Centenario
Van a cumplir 60 días sin cobrar
Virginia Genné es psicopedagoga y habló sobre la situación que están atravesando las prestadoras que trabajan con personas con discapacidad. Contó que las obras sociales les dijeron que no recibieron los fondos desde la SuperintendenciaHay un flyer que circula y que explica cómo es el circuito de pagos. Dice lo siguiente: “Los prestadores de discapacidad trabajamos un mes completo (ejemplo: mayo). Los primeros días de junio, la obra social nos recibe la facturación. La obra social la audita. Si está todo bien, la gira a la Superintendencia entre julio y agosto. Una vez que llega, la Superintendencia audita, deposita el dinero a la obra social y, luego, la obra social nos transfiere a nosotros. Esto lleva un mes más”.
O sea, se cobra a partir de 60 días de presentada la primera factura y, por lo general, a los 90 de empezada la prestación.
Virginia Genné, una villamariense de 47 años que hace 15 que trabaja como psicopedagoga y maestra de apoyo para la inclusión, y que tiene consultorio propio en Villa?María y en Ticino, contó que cada mes cobran a partir del 22: esta vez no percibieron los haberes.
Entonces, reclamaron a las obras sociales y, desde estas, les respondieron que no habían recibido los fondos de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). A la vez, desde la SSS les enviaron un comunicado que señala: “En función a las proyecciones de recaudación y del incremento en los montos de las prestaciones a financiar, se estima completar dicho acopio para su distribución por parte de la AFIP, dentro de la primera quincena de septiembre de 2022”.
“El último pago que recibimos fue el 20 de julio”, dijo Genné. Y remarcó: “En septiembre, en el mejor de los casos, estaríamos cobrando mayo/junio. Eso ya es una situación irregular”. En esta dirección, a la vez, indicó que, si bien este año tuvieron dos aumentos, “hacía 18 meses que no aumentaban los aranceles”.
Repercusiones
Cuando se habla de prestaciones por discapacidad se habla, por ejemplo, de kinesiología, de psicopedagogía, de maestras integradoras, de enfermeras, de internaciones domiciliarias, de hogares de día, del transporte.
“Los profesionales nos hemos puesto en estado de alerta; en Buenos Aires hay lugares donde ya suspendieron las prestaciones”, comentó y mencionó que en las ciudades “chicas” eso aún no ha ocurrido.
Ella insistió en que este escenario repercute “en el colectivo de las personas con discapacidad”. En este sentido, destacó que sus tareas son “24/7”. Y agregó: “Uno no va a cortar el teléfono y va a dejar a una familia sin atención”. Al respecto, relató que el abordaje contempla labores vinculadas que van más allá de una sesión: hay casos, dijo, en los que madres las llaman para que las ayuden con una tarea escolar o casos en los que personas con “alguna condición del espectro autista” tienen una “conducta disruptiva” y eso genera “angustia en la familia”.
En este plano, la psicopedagoga sostuvo: “Los que trabajamos de esto amamos lo que hacemos”. Sin embargo, subrayó, estas circunstancias las afectan porque no pueden pagar, entre otras cosas, el alquiler de sus hogares y consultorios, el monotributo, la prepaga, los alimentos. “Vivimos al día, nadie tiene un respaldo para tirar dos o tres meses sin cobrar. Es muy difícil mantenerse”, destacó.
A la par, otra colega de Genné, Cintia Vilella, se sumó al reclamo y dijo: “Uno dedica tiempo, esfuerzo, movilidad. Y al margen de que uno realmente disfruta el trabajo y lo elige, me parece una falta de respeto porque vivimos de esto. Es muy desgastante trabajar y estar pensando si van a pagar o no. Es una vocación, pero también somos seres humanos que tienen cuentas”.
Movilización
A raíz de lo que se está advirtiendo, también comenzó a circular otro flyer que expone que el próximo lunes 29 habrá un paro y movilización.
“Prestadores, familias y transportistas decimos basta”, se lee en el texto.
Se concentrarán en plaza Centenario a las 12.
