Sus allegados lo recordaron por su labor incansable y su activismo en distintas instituciones
El adiós a un pionero del periodismo local
A sus 86 años, falleció ayer Héctor Cavagliato. Precursor de la radiofonía villamariense, la primera voz en el Anfiteatro y quien fue parte de la primera transmisión experimental de la televisión en nuestra ciudadLa ciudad despidió ayer al pionero del periodismo villamariense, Héctor Cavagliato. Hijo de inmigrantes italianos, padre de dos hijos y abuelo falleció a sus 86 años, dejando un legado indiscutible para la cultura local y regional.
Durante tres décadas, Villa María amaneció con su voz a través de El Tren de la Noticia, una marca registrada de su carrera. Su programa estuvo 20 años en Radio Centro, uno en la añorada Radio Río y culminó en Radio Líder.
Es que “La máquina de informar la verdad” -el lema inconfundible- acompañó el desayuno de todos, y en sus inicios contó con la participación de su hija Laura.
Otros de sus hitos fue que a finales de 1950, la Liga Villamariense de Fútbol y sus asistentes pudieron ser testigos de un hecho sin precedentes por aquellos momentos. Con Banda Ciudadana, un sistema interconectado en diferentes estadios locales, Héctor podía transmitir cómo iban los demás partidos a través de un altoparlante ubicado como la voz del estadio. “Las personas podían volverse a su casa sabiendo cómo habían terminado los demás partidos”, había comentado Héctor en su momento a El Diario.
En 1969, su voz llegó a Río Cuarto. En la LV16, disponía de un espacio de una hora durante los días sábados titulado “Villa María y su gente”, momento de aire donde difundió notas, comentarios, avisos publicitarios, entrevistas y artistas nuestros.
Previamente, en 1963, fue el encargado de llevar adelante el primer noticiero de la televisión local, el Telenoticioso Vanova, en el también pionero Canal 2. También se desempeñó como conductor en programas de Canal 10 de Córdoba.
Gracias al mundo de la radio -y a su tremendo trabajo- viajó por Europa y estuvo presente en las competencias de Fórmula 1, tales como los grandes premios de Barcelona, Montecarlo, Monza y Zolder (en Bélgica).
En sus últimos años Héctor escribió para este matutino, destacando hasta los más ínfimos detalles del mundo del golf. Anteriormente, lo hacía en Noticias y fue el creador, en 1964, de la revista Impactos Deportivos.
Pionero artífice del Festival de Peñas, se desenvolvió sobre el escenario Hernán Figueroa Reyes y, en febrero pasado, participó del Festival del Adulto Mayor.
Su trayectoria también abarca Mesa de Redacción, su trabajo para los SRT, Automovilismo en Órbita, la Fundación del Círculo de Cronistas Deportivos, su tarea docente y miles de proyectos más.
“Un ser dado para la sociedad”
Uno de sus más antiguos amigos, Julio Benítez, brindó unas palabras para Héctor. “Fuimos compañeros de la escuela primaria, al principio íbamos a diferentes cursos, pero por casualidades de la vida en sexto grado compartimos el banco durante todo el año. Siempre fue un excelente alumno, muy aplicado y llegó a ser abanderado”, contó.
Luego, relató que por distintas razones, fueron a colegios separados. Benítez estudió Bachiller en el Rivadavia, en tanto Cavagliato finalizó el secundario en el Colegio Nacional. “Héctor estudió Contabilidad, pero su amor por el periodismo venía desde chico. En el barrio, él vivía cerca de la excanchita de Alumni, ya de jovencito daba discursos en reuniones familiares o sociales, quería comunicarse, era su sentir”, destacó y agregó: “Cada uno siguió con sus cosas, fue un ser dado para la sociedad y cada tanto nos juntábamos en algún café y, en los últimos años, me pidió que lo acompañara en El Tren de la Noticia, donde lo ayudaba a buscar información”.
“Todo el mundo lo escuchaba y Héctor nunca fallaba, ni aunque estuviera enfermo. Permanecía firme en su trabajo hasta que sufrió una descompensación y debió dejar la radio”, precisó Julio.
A su vez, señaló: “Compartimos mucho juntos, solíamos desayunar y almorzar en su casa. Fue una persona con un amor y cariño extraordinario, si bien ambos tenemos amigos, creo que en este tiempo fuimos los últimos dos grandes amigos que quedaban desde tan chicos, nos conocimos hace más de 70 años”.
“Hemos sido grandes amigos, nos hemos querido muchísimo y siempre compartimos algún chiste o alguna anécdota. Por muchos años no estuvimos juntos, pero la lealtad nunca nos faltó. Lo llevo en el alma y en mi corazón”, dijo Benítez.
Activo miembro de la sociedad civil
Héctor tuvo también una activa participación en múltiples instituciones de la sociedad civil, dejando una huella imborrable en la historia de la ciudad. Fue integrante de la Comisión Pro Universidad y desde 1994 acompañó cada etapa de la Universidad Nacional de Villa María. También fue padrino de Fundayt, institución que lo reconoció en su 15º aniversario.
Otro padrinazgo incluyó la Escuela Rosario Vera Peñaloza, situada en la zona rural de Silvio Pellico. Al respecto, la directora de la institución, Alejandra Ruiz, recordó a Héctor. “Fue alguien que, humildemente y desde un primer momento, aceptó ser el padrino de la escuela. Estuvo siempre al lado nuestro, con muchos actos y momentos lindos compartidos, siempre en permanente contacto y trabajando por las necesidades de la escuela”, dijo la docente y agregó: “Se preocupaba y quería conocer a los alumnos nuevos que llegaban. No tenemos palabras para decir todo lo que significa y significó para nuestra querida escuela Rosario Vera Peñaloza, un ser maravilloso que estaba siempre ayudando”.
Sus restos serán inhumados hoy a las 10 en el cementerio Portal del Sol.
Desde El Diario despedimos a quien supo ser nuestro compañero y expresamos las más sentidas condolencias a sus hijos, junto a su familia y amigos.
