Comunicado de residentes de los loteos Valle Escondido, La Arbolada I y II y Francisco García
Vecinos piden soluciones urgentes para poner fin a incendios y fumigaciones
Las y los vecinos que vivimos en los loteos privados Valle Escondido, La Arbolada I y II y Francisco García del barrio Felipe Botta, en los que venimos construyendo nuestras viviendas desde hace ya cinco años, cansados de no ser escuchados y ante la falta de solución por parte de la Municipalidad a nuestros reiterados reclamos de urbanización contenidos en los 11 puntos presentados el 26 de mayo pasado ante autoridades del área de Servicios Públicos municipal (que autorizó el loteo) y luego ante la Auditoría General (donde la parte desarrollista no se presentó a ninguna de las dos audiencias), queremos poner en conocimiento a toda la población que en asamblea hemos dispuesto medidas de acción directa para manifestarnos públicamente en forma pacífica y exigir la satisfacción inmediata de nuestro petitorio al Gobierno municipal.
Tomamos esta determinación porque nuestra situación como ciudadanos se va agravando día a día. Padecemos incendios cotidianamente, provenientes del enormes baldíos aledaños que los especuladores inmobiliarios compran para invertir, desmontando el ya escaso bosque nativo urbano que va quedando, y en los que no construyen, ni mantienen desmalezados, ni les hacen trabajos de rastreado con maquinaria para evitar el propagado de las llamas por el pastizal, como es su obligación. Tampoco la Municipalidad hace cumplir las ordenanzas al respecto. La última quema fue este sábado 20 de agosto. El fuego del baldío, que sería de un empresario que realiza obras para el municipio, ubicado detrás del Hotel Amerian, al otro lado de la calle y a 10 metros de nuestras moradas, llegó al frente de nuestras viviendas y el humo entró a nuestras casas provocando ahogos y miedo en criaturas y mayores, quienes corrieron riesgo de muerte. También provocaron la hospitalización de bomberos y la evacuación de familias de nuestro loteo. Y no hubo que lamentar explosiones de garrafas ni víctimas de quemaduras o asfixias por milagro. Los vecinos tuvimos que actuar solidariamente, como siempre lo hemos hecho, para contener la situación en los numerosos hogares del loteo y rescatar a los vecinos encerrados dentro de las viviendas.
En esta área urbana también sufrimos por las fumigaciones con agroquímicos tóxicos que se realizan en el campo sembrado con soja de un productor, al lado del baldío mencionado y a 300 metros de nuestro loteo. Las consecuencias nefastas del veneno derivado del glifosato y herbicidas para el ambiente y nuestra salud y vidas ya han sido denunciadas por especialistas en el tema, quienes han alertado de enfermedades cancerígenas provocadas por dichas sustancias transportadas por el viento. Pero la Municipalidad, al parecer, no aplica la ordenanza de prohibición de fumigaciones en el área para defendernos.
Basta de postergar soluciones y de abandono gubernamental. Exigimos en forma urgente el cumplimiento de los 11 puntos planteados oportunamente a la Municipalidad relacionados con la urbanización de nuestros loteos, y que también se tomen las medidas necesarias sin más demoras, para poner fin a los incendios y fumigaciones en el ejido urbano, que tanto nos afectan. Por una ciudad que nos incluya y con calidad de vida.
