Emergencia habitacional - Testimonios de quienes recibirán materiales de construcción y viven hacinados

La alegría de poder ampliar la casa

domingo, 21 de agosto de 2022 · 09:18

Fotos: María Victoria Araujo

 

Familias numerosas y de  ingresos que los colocan lejos de poder ampliar su casa, y que viven hacinadas, esta semana retirarán materiales de construcción para poder agrandar sus viviendas, mediante un plan del Estado nacional -gestionado por el municipio- que alcanza en esta primera instancia a 32 familias, y que luego se extenderá hasta llegar a poco más de cien.

Nicolás Centeno y Débora Farías tienen cuatro hijos, de 1 año y medio, 3, 11 y 13 años, y viven en “una casita chica, que la ampliaremos con una habitación”, según contaron a El Diario.

“Actualmente, tenemos una sola habitación para todos”, dijeron.

Viven en barrio Los Olmos, él es albañil, ella cría a sus hijos y es ama de casa, y esencialmente cuidan a la pequeña de 3, que tiene parálisis cerebral.

“Está medio flojo el laburo”, contó Nicolás.

Alejandra Cena,  Kevin Oliveira y la hija de la pareja, Fiama, de 3 años y medio, residen en el Belgrano, en un terreno de la madre de Alejandra, detrás de la casa de esta.

Contaron que pararon la edificación por los altos costos, que les impidieron continuar, y ahora están contentos de poder avanzar.

“Haremos el baño. Tenemos inodoro y ahí se paró, queremos terminarlo. Esta ayuda sirve mucha, estamos felices, muy contentos y agradecidos”, expresó Kevin a este diario.

Alejandra, Kevin y su hija terminarán el baño

El trabaja como seguridad en eventos, de manera independiente, actividad que “se mueve bastante”. Ella es ama de casa.

“Sin esta ayuda se complica bastante”, señalaron. “Vimos precios y no llegábamos”, remarcaron.

Jésica Allende, de 33 años, vive con sus tres nenas, de 12, 8 y 4 años, en el Felipe Botta.

“Levanté unas paredes, me falta el techo y el baño”, explicó ante la consulta.

Jésica dijo que faltan los techos, por lo que está contenta con la ayuda

“Esto es muy bueno, me pone feliz, me ayuda”, afirmó la vendedora de panes caseros, que los comercializa en la calle desde hace 3 años y medio, y que es su principal ingreso junto con la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Desea tener un laburo fijo, porque con los panes “hay días que se vende bien, días que no”, y además no puede salir cuando llueve. Su única movilidad es una moto.

Estos son testimonios que reflejan la enorme importancia de que el Estado ayude a las familias que están en peores condiciones habitacionales, para que puedan ampliar sus residencias. Cambia radicalmente sus vidas.

Es la primera vez que en la gestión se otorgan este tipo de ayudas. Seguirán con cerca de unas 80 familias más