La historia de un emprendimiento exitoso
Romina y Flavio, los hermanos que hacen el mejor alfajor de maicena del país
En el primer Campeonato Mundial de Alfajores obtuvieron la medalla de plata, logrando el segundo puesto, detrás de una firma de Canadá, en la categoría de los alfajores de maicena. Cómo empezó este éxito comercial y de sabor
Romina y Flavio Bomprezzi son hermanos, que conjugaron el talento de ella para la repostería y las habilidades comerciales y empresariales de él y construyeron hace casi dos décadas MC, el emprendimiento de los famosos alfajores locales, hoy posicionados todavía más arriba al obtener un gran logro en el Mundial de Alfajores.
El primer Campeonato Mundial atrajo mucha más gente de la esperada, tanto de público como de concursantes, ya que se anotaron 150 empresas -hubo participantes de Países Bajos, España, Brasil, Chile, Canadá, Perú-. Se realizó la semana pasada en Buenos Aires y en la categoría Mejor Alfajor de Maicena, la villamariense MC se llevó la medalla de plata, al obtener el segundo lugar, detrás de Gennaro’s Artisanal Alfajores, de Canadá.
Así, en el campeonato mundial, la firma villamariense se validó como la del mejor alfajor de maicena del país.
Todo comenzó hace 16 años en el corazón del barrio Ameghino, sector donde continúan (en otras sedes).
Por hobby, Romina hacía tortas, mientras estudiaba Ingeniería en Alimentos.
Flavio transitaba la carrera Contador Público cuando el padre de ambos falleció, y él, el hermano mayor, dejó los estudios y se subió “al camioncito chico” en el que trabajaba su viejo.
Luego empezó a trabajar en el reparto de mercaderías de Roggia, lo que hizo durante unos cinco años, y posteriormente, se lanzó solo, con foco en Bell Ville. Mientras, Romina (que analizaba alimentos) hacía por hobbie alfajores de maicena que su madre, María del Carmen, vendía en su almacén.
Un día, a Flavio se le ocurrió pedirle a su hermana una mayor producción de esos alfajores que se comercializaban en el almacén del Ameghino para dejar en Bell Ville cuando llevara quesos y fiambres. Allí comenzó el éxito comercial.
Como el producto gustó, empezó a venderlo también acá, en la ciudad. Y la buena respuesta fue creciendo a tal punto que ambos decidieron dejar sus trabajos y se dedicaron plenamente a MC, el nombre comercial que representa las iniciales del nombre de su madre.
Hoy tienen varias líneas de producción. La de alfajor comprende el de maicena, los de chocolates blanco y negro, los cordobeses de fruta y dulce de leche. También está la línea de galletitas y la matera, con tortas y pastafrolas, entre otras.
Hay productos de hojaldre y otras ofertas que aparecen en algunos momentos del año. Ahora tienen conitos y chocolates, que suspenden en verano, y cerca de fin de año asoman los productos navideños.
En gran parte todo es receta de Romina, dijo Flavio ayer cuando los entrevistamos en el establecimiento de calle Santa Fe al 1600.
Los alfajores siguen siendo elaborados bajo la composición pensada por ella. Pero en otros productos, también está la mano del maestro panadero que los acompaña y que tiene más de 30 años de experiencia, quien “influyó mucho en la variedad”.
Llegar al concurso
Flavio contó que venía teniendo ganas de participar de un festival de La Falda, pero al final nunca lo hicieron.
Por Instagram, se enteró del Mundial y le pidió a Cristian, quien lo ayuda en ventas, que se inscribieran. Era miércoles y había tiempo hasta el viernes. Así hicieron, y mandaron 24 unidades.
La medalla de plata lograda significó una gran alegría para toda la firma, en la que trabajan 28 personas, pero que brinda empleo de manera directa e indirecta a unas 40 personas.
Entre ellos también está Gonzalo, hermano de los dueños, quien es vendedor.
Flavio resaltó que en el muy buen momento actual tiene que ver la consultora que los asesora hace 7 años.
“Nuestro problema siempre fue que la producción estuviese detrás de la venta”, dijo en un momento de la charla, lo que da dimensión de la respuesta de la oferta en la gente.
En cuanto a la incidencia de la crisis económica general, explicó que afecta en las proyecciones, pero que la consultora les es de gran ayuda.
Consideró que el Estado tiene que apoyar a los emprendimientos. “A nosotros nos dieron mucha ayuda al arrancar”, recordó, y luego destacó que es importante el respaldo en el seguimiento.
Hoy MC está presente en 130 kilómetros alrededor de la ciudad, y la idea es tener presencia en toda la provincia, y “por qué no, exportar en un mediano o largo plazo”.
Desde 2016 llevan un registro de ventas. Al principio, el 80% de la producción total era la de alfajores, que hoy “debe ocupar el 50% de las ventas”, y evidentemente son una sensación.
