El emotivo acto comenzó poco después de las 17 en el Parlamento de los Niños del Centro Cultural Favio

La lucha, “sobre la indiferencia”

Lo dijo el director del Observatorio de Derechos Humanos, Juan Martín Fresneda, en el marco de entrega de los legajos del Archivo Nacional de la Memoria a familiares de desaparecidos durante el terrorismo de Estado
miércoles, 10 de agosto de 2022 · 07:30

Quizá la única manera de comenzar sea escribiendo sus nombres porque así, tal vez, siga luchando contra el olvido. Ellos y ellas son: Aldo Apfelbaum, Miguel Ángel Arias, María Marta Badano, José Brizuela, Ester Felipe, Noemí Francisetti, Elda Francisetti, Alberto Garbiglia, Marta Ledesma, Juan Ledesma, Susana Libedinsky, Luis Mónaco, Víctor Paciaroni Paccer, Eduardo Requena, Teodoro Rüedi, José Oreste Sorzana, María del Carmen Sosa, Eduardo Valverde y María Elena Viola.

Ellos y ellas, desaparecidos y presos políticos, víctimas del terrorismo de Estado en Villa María.

 

Parlamento colmado 

Ayer, en el Parlamento de los Niños del Centro Cultural Comunitario Leonardo Favio, que estuvo colmado, se les entregaron a sus familiares copias de los legajos del Archivo Nacional de la Memoria. Y un aspecto no menor es que es la primera entrega que hace el Archivo en la provincia de Córdoba.

Y hubo discursos. Uno fue el del director del Observatorio de Derechos Humanos del Senado de la Nación, Juan Martín Fresneda, quien, entre otras cosas, habló de la importancia de la “construcción de sentido” y afirmó que, siente, “han ganado la disputa de sentido por la verdad a pesar de vivir en una sociedad fragmentada”.

En otro pasaje, señaló que madres, abuelas, militantes y familiares, “no superaron el miedo”, sino que más bien “lo atravesaron con amor y coraje”. En esta dirección, afirmó que “no existe la verdad si no hay lucha” y agregó que “la memoria es la disputa por el pasado para resignificarlo en el presente”.

Asimismo, destacó la manera en que Néstor Kirchner y Cristina Fernández “alumbraron el proceso de memoria, verdad y justicia”.

Luego, indicó que “transmitir la memoria” representa una “garantía” para evitar que el terrorismo de Estado se repita. A la vez, remarcó que los Derechos Humanos constituyen una “matriz” que “concibe una sociedad entre iguales” y agregó que la misma debe entrar en tensión con “los capitales y los bloques de poder”.

Por último, insistió en que “la lucha debe primar sobre la indiferencia”.

 

"Deseo decidido de memoria"

Otro de los discursos emotivos fue el de la directora de Gestión de Fondos Audiovisuales del Archivo Nacional de la memoria, Natalia Magrin, quien hizo referencia al “negacionismo del poder desaparecedor” y que, seguidamente, resaltó su “deseo decidido de memoria”. En este plano, también hizo alusión a las “políticas reparatorias” inauguradas con Kirchner y continuadas con Fernández, e hizo hincapié en las “huellas de las luchas históricas”.

La directora de Gestión de Fondos Documentales, también del Archivo Nacional de la Memoria, fue otra de las oradoras y reflexionó en torno a diferentes interrogantes como los siguientes: ¿Para qué sirve un archivo? ¿Para quiénes está destinado? Al respecto, entre otras cosas, mencionó que este archivo “pertenece al pueblo argentino”.

Además, remarcó que no se trata de “documentos estáticos” o que están vinculados solo con investigación histórica, sino que sirven “para garantizar derechos”.

Por último, el intendente Martín Gill hizo lo propio con una alocución que se encontró en consonancia con lo expresado por los demás funcionarios.

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