UOM Villa María - Entrevista a Leonardo Lualdi, secretario general
“Antes de ser dirigente gremial hay que ser dirigente social”
El secretario general de los metalúrgicos dialogó con El Diario sobre la situación del sector, valorando que en medio de la pandemia se abrieron 23 Pymes que generaron 116 puestos de trabajoLeonardo Lualdi, actual secretario general de la UOM Villa María, es metalúrgico “desde la cuna”. Está al frente de un gremio que nuclea a 1.200 trabajadores del sector en una región limitada por Oliva, Las Perdices, Etruria, Ballesteros y Pozo del Molle. También es un artista, aunque prefiere que no lo llamen así. Pero los dibujos de su autoría en el escritorio dan muestra de su talento. Y también es un estudioso. Actualmente, cursa la Diplomatura en Formación Sindical y aspira a realizar una carrera universitaria.
“Creo que un dirigente sindical, antes de serlo, tiene que ser dirigente social”, definió.
Esa definición significa que, a su criterio, “hay que contemplar la vida de los afiliados, incluso más allá de las ocho horas de trabajo”.
Por eso, el amplio salón de la UOM Villa María, ubicado en pleno centro de la ciudad, alberga múltiples actividades como clases de gimnasia, artes marciales y otras disciplinas que son gratuitas para los afiliados.
Por eso, también, están trabajando para abrir, en el corto plazo, una biblioteca que se llamará Juan Mangas, en reconocimiento a un histórico dirigente sindical.
“Tendrá una biblioteca de papel y los mismos ejemplares estarán de manera virtual a disposición de los afiliados. El objetivo es, por un lado, apoyo escolar, y por el otro, sumar bibliografía de interés general”, dijo.
También están abocados a la gestión de un espacio para hacer un camping
En lo que hace a salud, informó que mejoraron los servicios. “En la Clínica Rucci teníamos cinco médicos y hoy son 21. Además, llevamos servicios de medicina y farmacia a los pueblos de la región donde tenemos afiliados y agregamos también prestaciones en Córdoba”. ¿Cómo hizo? “Hicimos un aporte desde el sindicato, porque si bien eso se sostiene con la obra social, entendemos que, como dice la Madre Teresa, si hay más comida, hay que hacer una mesa más grande y no levantar muros más altos”.
Su historia sindical
“Estuve al frente cuando Osmar Carreras se enfermó en la pandemia, siempre bajo su supervisión, y luego, tras su fallecimiento, continuando con las tareas que él había iniciado”. En marzo de este año, cuando se hicieron las elecciones de renovación de autoridades, fue avalado por el voto de los afiliados como titular de la organización.
Comenzó su carrera sindical en el año 2005, como delegado de Rasan, la empresa que fabrica cadenas ubicada en Ballesteros. Luego integró la comisión directiva hasta llegar a dirigirla.
A la hora de definir la impronta que quiere darle a su gestión, señala que “el mundo ha cambiado, el trabajo ha cambiado”. “Los trabajadores ya no tienen el sentido de pertenencia que tenían antes. Muchas veces, nosotros creemos que las masas nos siguen y no es así. Yo soy consciente de que el sindicalismo ha hecho muchas cosas mal, como formar parte de políticas partidarias, lo que ha alejado a las bases, nuestros afiliados, que son los que nos pagan el sueldo”.
“Esto no quiere decir que no podamos analizar los datos de cada gestión. En el año 2003, la UOM tenía, en todo el país, 75 mil afiliados, y en 2015 éramos casi 300 mil. Hubo una política de Estado de los gobiernos de Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández de Kirchner) que nos ayudó a crecer. Los años que gobernó el PRO perdimos 30 mil puestos de trabajo y, sin ir más lejos, acá en Villa María, cerraron 9 Pymes”.
Y agregó, para concluir: “Otro dato más, verás que hablo de datos y no de opinión partidaria. Desde que es presidente Alberto Fernández, a pesar de la pandemia, se abrieron en Villa María 23 nuevas empresas metalúrgicas que generaron 116 nuevos puestos de trabajo”.
Por primera vez, una mujer integra la comisión gremial
En las elecciones donde Luandi fue electo secretario General, por primera vez en la historia de la UOM Villa María, la lista tuvo a una mujer en la nómina. Se trata de Bárbara Miret, una trabajadora bajo convenio metalúrgico, delegada en su lugar de trabajo, quien comenzó el camino dirigencial como mujer en un gremio con amplia mayoría de trabajadores varones. “Además, tenemos nueve delegadas mujeres. La mayoría son administrativas, pero también hay en la planta”, dijo.
Espera seguir trabajando en tareas de capacitación dirigidas a hombres y a mujeres, “porque vemos que hay un crecimiento de algunas empresas que están necesitando trabajadores o trabajadoras, pero no hay gente capacitada”. Por eso, en breve, iniciarán un curso de soldadoras en Ballesteros y esperan hacerlo pronto en Villa María.
