Concejo Deliberante - Los ediles del PRO hicieron hincapié en las deficiencias del sistema de riego
“No es el gasoil, es con G de gestión”
Bruno, González y Primo consideraron que las falencias del servicio se deben a la falta de control del municipio a la concesionariaLos concejales del PRO, Karina Bruno, Natalia González y Carlos Primo, hicieron hincapié en las deficiencias que presenta el servicio de riego en la ciudad, a la vez que adjudicaron esas deficiencias a la falta de control del municipio a la prestataria y a una mala gestión del Ejecutivo municipal.
“Desde hace bastante tiempo, y en nuestros habituales encuentros con los vecinos de los diferentes barrios de la ciudad, uno de los reclamos recurrentes es que ‘al camión regador no se lo ve por el barrio’”, señalaron los ediles.
“Ante esta demanda, y siendo canal del vecino para lograr que su pedido sea escuchado y subsanado, hemos presentado innumerables pedidos de informes al área pertinente, recibiendo nulas o escasas respuestas. Para citar algunos, que en las fotos se adjuntan, hicimos pedidos en el mes de marzo, abril, mayo, y uno la semana pasada”, remarcaron.

“El sábado, con sorpresa, vemos una declaración del intendente Martín Gill en un matutino local, donde reconoce las falencias del servicio, pero se las atribuye a la falta de gasoil”, agregaron.
“Esto no es verdad, y basta para ello ver desde cuándo se vienen haciendo los reclamos, esto tiene que ver con la falta de control del municipio en el incumplimiento del servicio por parte de la prestataria”, consideraron los concejales.
“La crisis por la falta de gasoil, provocada por errores en las decisiones de políticas energéticas del gobierno kirchnerista nacional, puso sobre la lupa las deficiencias de este servicio concesionado desde hace ya varios años y con una prórroga de contrato”, subrayaron.
“Esta situación solo ha desnudado una verdad que se reclama día a día: que se está ante un pésimo servicio que no tiene control por parte del municipio, con un pésimo diseño de los recorridos y frecuencias, y que hoy se ve colapsado mientras que los vecinos sufren las consecuencias con las calles de su barrio intransitables”, afirmaron.
“La falta de gasoil evidenció los extensos recorridos que deben hacer los camiones regadores para llenar sus tanques y realizar el regado correspondiente a cada barrio”, continuaron.
“¿Es que no se han dado cuenta, acaso, los que gestionan la ciudad desde hace 23 años, que Villa María se extendió, en la mayoría de las veces con poca o nula planificación, y los puntos de extracción de agua para riego quedaron en zonas cercanas al núcleo urbano original de la ciudad, donde desde hace bastante tiempo existe pavimento?”, puntualizaron.
“Esto obliga a aumentar los recorridos desde esos puntos de llenado hasta los sectores que necesitan el riego. La mayoría de las veces es mayor el recorrido para llenar los camiones regadores, que el recorrido de riego”, añadieron.
“¿Cuánto gasoil se consume en estas idas y vueltas? ¿Cuánto tiempo hace que no se ejecuta un nuevo punto de llenado en la ciudad? ¿Por qué no se conocen los recorridos y frecuencias de los camiones regadores en los distintos barrios? ¿Quién controla este servicio?”, se preguntaron Bruno, González y Primo, y se respondieron: “Las evidencias dan una respuesta clara: nadie”.
“Le pedimos al Ejecutivo Municipal que deje de poner bajo la alfombra la realidad y se ocupe de que los vecinos reciban un servicio eficiente, y si eso requiere revisar la concesión en su integridad, deberá avanzarse sobre ello”, remarcaron.
“Hoy, la falta de gasoil evidencia la verdadera causa de la queja de los vecinos sobre la concesión del riego. Es con G, pero con G de gestión”, concluyeron.
