Reclamo
Cuestionan a una empresa prepaga
Afiliada a una empresa de medicina prepaga cuestionó duramente a la entidad que le niega la autorización de estudios médicos indispensables para el control y la prevención del cáncer de mamaC. V. es una joven mamá que practica la fórmula más eficiente y económica para la salud: la prevención. Se hace controles ginecológicos de manera semestral, particularmente en lo que hace a las mamas, porque sabe lo que es luchar contra el cáncer, dado que su mamá lo tuvo.
En el último control realizado tras pasar por la maternidad y el período de lactancia, le detectaron un aumento de volumen en un nódulo alojado en una de sus mamas. La médica ginecóloga que la controla periódicamente no la asustó, le dijo que el aumento del tamaño podía deberse a varias razones, pero le recomendó ir a otro especialista. Como se sabe, lo peor en estos casos es no hacer nada.
Así que C. V. fue al mastólogo en el Instituto Roentgen, quien la revisó 15 días atrás, aproximadamente, y le pidió, por prevención, un estudio de más complejidad: una resonancia mamaria.
Con esa solicitud, C. V. se dirige hacia las oficinas de la empresa de medicina prepaga a la que está afiliada hace una década aproximadamente -Sume Salud- y allí le dijeron que tenía que llenar una planilla para los procedimientos de alta complejidad, adjuntando en esa planilla el resultado de la ecografía en la que le detectaron el crecimiento del nódulo.
Antes de presentar los datos, las empleadas la desalentaron: “Total no te la van a cubrir, a otra paciente le pasó lo mismo y no se la cubrieron”, le dijeron, sin dar mayor argumentación.
La indignación de la joven mujer iba creciendo, porque hacía pocos días le habían rechazado otro estudio para determinar las causas del reflujo de su pequeña niña y, por esa razón, tuvo que pagar 20 mil pesos abonándolo de manera privada. Ahora, debe afrontar el pago de los 36 mil pesos que cuesta la resonancia.
“Yo me indigné y hasta amenazaron con llamar a la Policía”, dijo la mujer a El Diario.
Después de hablar con varias personas de la empresa de medicina prepaga, le recibieron la planilla con los datos y el resultado fue el que le habían anticipado las empleadas: no le autorizan la resonancia mamaria.
“Encima, me sugieren que vaya a un mastólogo en Córdoba para que diga si está bien lo que pidió el mastólogo de Villa María”, relató.
Consideró esa propuesta “como una falta de respeto”, tanto al profesional de esta ciudad, como a ella, que mensualmente paga 10.500 pesos para tener cobertura médica junto a su hija.
“Yo, gracias a Dios, me puedo pagar el estudio, pero recurro a El Diario porque pienso en toda la gente que no puede afrontar esos gastos y que no le queda otra que esperar el avance de la enfermedad”, dijo, indignada.
Espera que modifiquen los criterios, no solo por un criterio de humanidad y respeto hacia las personas que confían su salud en esa prepaga, sino también por un criterio de economía, dado que es en definitiva más barato cubrir una resonancia que un tratamiento oncológico.
¿Dónde acudir?
Ante cualquier dificultad con obras sociales pueden recurrir a la Defensoría Pública Federal de Villa María, sita en 25 de Mayo 372. Por otra parte, también realizan gestiones de buenos oficios en la Auditoría General de la ciudad, sita en Chile 327.
