Empresas - Y un día se levantaron las persianas...

Ignacio Serra, un nombre propio en vidrios y aberturas de aluminio

Una firma que se renueva y que contagia optimismo en tiempos que no son fáciles
sábado, 2 de julio de 2022 · 08:30

Trabajó en Santos Trento Vidrios y en Cristales Monetti, que son palabras mayores en la materia en Villa María, de reconocido prestigio inclusive más allá de los límites de Córdoba. También se desempeñó en Vidrios Piazze de la capital provincial, una firma de calidad igualmente probada... No es de extrañar entonces que en la última década Ignacio Serra haya “sembrado” muestras de su conocimiento en vidrios y aberturas metálicas en nuestra ciudad y otros muchos puntos del país.

Uno de los primeros trabajos realizados desde su propia empresa se dio en el Cluster Informático de Electroingeniería, luego llegó otra gran obra en la capital provincial, concretamente en el Aeropuerto Ingeniero Ambrosio Taravella. Y en nuestra ciudad, ni hablar... En una sola cuadra del centro (Buenos Aires al 1300), tres vidriados imponentes. El del local que ocupaba el restaurante Monte Chiaro, el de los policonsultorios del CEC y el del gran edificio que se erige tras la recuperada fachada de la Casa Velo de Ípola.

Todo eso (y mucho más, inclusive en San Luis), silenciosamente, desde el taller ubicado en España 763, con las persianas bajas...

La felicidad en el rostro de quien no se cansa de emprender

Arriba las persianas

Pero la noche del jueves todo cambió. Serra lo venía pensando, la diseñadora Alina Olcelli le expuso sus ideas de avanzada y “¡vamos para adelante!”.

“Ahora podemos atender a nuestra inmensa clientela en este ambiente tan agradable, con tanta comodidad”, se alegró Ignacio en el diálogo con el periodista de El Diario.

Y enseguida narró: “Yo hice el jardín, la primaria, la secundaria y la universidad del vidrio con los mejores catedráticos que se pueden tener. Empecé al lado de don Santos Trento y en la inauguración pude rendirle homenaje estando presente su nieto Estéfano y también el querido Mario. Del mismo modo, agradecí a la familia Monetti, porque yo sabía del esmero de ese abuelo que iba a Buenos Aires a cargar y luego repartía en su camión Bedford a cualquier punto del país; a Chaco, a donde fuese. Y nosotros llegábamos a Salta o Misiones como viajantes y sentíamos la responsabilidad por el prestigio de las firmas villamarienses a la que representábamos. Y a los hermanos de Piazze también los recordé con mi agradecimiento. Aprendí todo de todos ellos”.

Un interior en el que reina el buen gusto, y donde queda claro que el minimalismo puede ser tan acogedor como lo más clásico del diseño

Comentó que cuando su contador le preguntó qué nombre de fantasía le podría a la renovada empresa, no dudó: “Yo durante muchos años fui ‘Nacho, el de Trento’ o ‘Ignacio, el de Monetti’. Así me tenían agendado muchísimas personas. Entonces dije que la marca soy yo. Recuperé nada más mi apellido y la empresa es Ignacio Serra”.

Fue necesaria una autorización para cortar la calle. Nadie quiso faltar

A juzgar por la calidad y la cantidad de invitados que se llegaron al relanzamiento -entre los que se pudo apreciar a representantes de los más diversos sectores sociales-, Serra va a tener que hacerse con una buena provisión de café para recibir visitas más allá de la gran fiesta inaugural.

Es en España 763, donde no solo de ventanas se trata, porque hoy hay hasta escaleras, pisos de cavas, mesas, escritorios... de todo se puede hacer con vidrio. Claro que para ello es necesario tener el saber que Nacho adquirió en la mejor universidad del rubro y con los mejores profesores.

Gill y Botta. La ciudad toda, sin distinciones, quiso acompañar