La grave crisis económica - La mirada de un economista y docente universitario local
“El Gobierno tiene que poner el foco en eliminar el déficit fiscal”
Alexis Aguilar dijo que se pierde energía en restricciones. Dijo que se necesita un cambio de rumbo en la política económica“Las diferentes caras de la economía que recibió la ministra Silvina Batakis se encuentran en un terreno altamente inestable, con serios desafíos en el corto plazo y dificultades a la vista. Las alarmas se encendieron ante un segundo semestre que se anticipa menos armonioso para el total de la economía, tanto en el plano real como financiero. La tregua entre las facciones de la Coalición Gobernante se celebra, sin embargo, un mero cambio de nombres, pero no de rumbo, no es suficiente para revertir la delicada situación macroeconómica”, sostuvo Alexis Aguilar, economista y docente universitario de Villa María.
Abordado por El Diario, el profesional consideró que la Argentina “vive una crisis política y económica que interactúan al mismo tiempo y se complican la una a la otra”.
A la crisis política la vinculó a la salida de Walter Guzmán, como último hecho, con indicadores como inflación, dólar y riesgo país “escalando, en un contexto de gran incertidumbre”.
El economista evaluó que la de Guzmán fue “una salida inoportuna e irresponsable” y apuntó que dejó el Gobierno “tras sucesivas limitaciones a su poder, pero principalmente por percibir que los próximos meses iban a ser más difíciles para su gestión por las dificultades económicas y las restricciones políticas”.
“La resonancia de tal salida impactó aún más en los desequilibrios macroeconómicos que viene teniendo el país”, marcó, repasando lo sucedido desde entonces con el dólar blue, la brecha entre el oficial y el paralelo, y el riesgo país.
“Los empresarios mostraron su preocupación a través de aumentos de precios que alcanzaron a la gran mayoría de los productos de la economía, en un intento por resguardarse ante la incertidumbre, y ante las nuevas medidas de endurecimiento al cepo a las importaciones”, señaló.
Dijo que “los mismos advierten que las actuales dificultades para acceder a productos importados para la producción generarán faltantes y aumentos de precios en el corto y mediano plazo”. “Se interfiere directamente sobre la adquisición de bienes de capital, bienes intermedios e insumos provenientes del exterior, que impondría un freno sobre gran parte del sector productivo, y que además deberán financiarse en los dólares alternativos, incrementando sus costos, que seguramente trasladarán a precios”, añadió.
Crecimiento del primer trimestre, “difícil de replicar”
Aguilar interpretó que “de profundizarse esta dinámica, el crecimiento evidenciado en el primer trimestre será difícil de replicar en el resto del año, dado el escenario de creciente inflación, falta de insumos, mayor control de capitales y gran cantidad de parches que se van agregando a la economía”.
“El crecimiento de 3% proyectado para 2022 empieza a transformarse en un techo, y dependerá en gran parte de la ausencia de factores tensionantes en el escenario político. La pregunta es: ¿la vicepresidenta avalará el accionar fiscal que anunció la nueva ministra de economía Silvina Batakis?”, planteó.
“La frágil tregua, con el nombramiento de Batakis, entre el presidente y la vicepresidenta, se celebra. Pero lo cierto es que, en pocos meses, Argentina pasó de esperar una inflación de 50%, similar a la de 2021 (50,9%), a casi una del 80%. En rigor, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado del BCRA publicado la semana pasada, mostró que la inflación de 2022 será de 79,2%. Esto es 4 puntos más de lo que preveía a fines de mayo. Casi no hay dudas de que la inflación de este año será la más elevada desde 1991”, precisó.
Meses positivos alternándose con negativos
El especialista contextualizó que “los indicadores de industria y construcción muestran variaciones que alternan meses positivos seguidos de meses negativos, sin posibilidad de consolidar un crecimiento sostenible”. “En el plano financiero, el panorama es tanto o más complejo. La estrategia conjunta entre el exministro Guzmán y el FMI planteaba una reducción de la asistencia monetaria por parte del BCRA, sustituida por captaciones de deuda en el mercado local, es decir, emisión de letras y bonos en lugar de darle a la maquinita. Si bien esto se cumplió durante los primeros meses del año, en junio los desajustes macroeconómicos erosionaron la capacidad de financiamiento del Tesoro, que no solo debió acudir a la ayuda del Banco Central para contener el desplome de los bonos, sino que también las renovaciones de deuda comenzaron a concentrarse cada vez más en el corto plazo”, detalló Aguilar.
Reparó en que el acuerdo con el FMI “llegaba para calmar la inflación local y ayudar al crecimiento de la economía”, pero el resultado es que “la inflación va rumbo a los 3 dígitos”.
“El Estado no logra financiarse”
“Los bonos en pesos dejaron de ser una inversión deseada y el Estado no logra financiarse en ninguna moneda, recurriendo en forma excesiva a la emisión monetaria. Además, cuando el sector externo nos sonríe, (los precios de las materias primas que exportamos llegaron a niveles récord y a pesar de tener uno de los términos de intercambio más altos de toda la historia) con exportaciones récord, el Banco Central está perdiendo reservas”, advirtió.
Para el economista, “el gobierno pierde energía poniendo restricciones, cuando tiene que poner el foco en eliminar el déficit fiscal, algo que la nueva ministra por lo menos lo declamó en su conferencia de prensa”.
En ese sentido, se preguntó si Batakis contará con todo el aval político de la coalición gobernante. “De no ser así, con el paso de los días se podría transformar en una ministra de transición”, estimó el docente universitario.
