La Fábrica de Pólvoras y Explosivos Villa María “rejuvenece” a sus 85 años
Nueva exportación de Mastermix y se prepara para envíos de Gelamón
Cumple con un contrato por el que tiene toda la producción vendida al exterior por cinco años (con opción a tres más) y comenzó a abastecer a la Fábrica de Fray Luis Beltrán, que ya produce las municiones para las fuerzas de seguridad nacionalesLa empresa Fabricaciones Militares (FFMM) realizó desde su polvorín de Villa María el quinto envío del año de Mastermix a Perú, en el marco de un convenio con la empresa Exsa, perteneciente al Grupo Orica. En esta oportunidad fueron 43 toneladas, con las que se alcanzaron 151 de las 475 previstas para 2022.
Al mismo tiempo, la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de la ciudad se prepara para realizar el mes que viene el primer envío de Gelamón al mismo comprador, y en este caso de trata de un producto con mayor valor agregado.
El establecimiento local comenzó, además, a abastecer de pólvora a otro integrante del complejo de FF.MM., el de Fray Luis Beltrán, en Santa Fe, dedicado a la producción de municiones para las fuerzas de seguridad nacionales.
Así lo precisó ayer a El Diario el titular de la fábrica local, Miguel Toselli, quien describió la situación actual que se vive en el cruce de las avenidas Savio y Borrás como “un momento de resurgimiento”.
“Se llegó actualmente a los 350 trabajadores, cuando a comienzo de año habíamos alcanzado los 320 y esto tiene que ver con los trabajos de reparación y mantenimiento que se rotomaron y que permitieron poner en funcionamiento las distintas plantas. Ya estamos fabricando nosotros la nitrocelulosa en una planta, los ácidos en otra...”, señaló Toselli.
El directivo subrayó los estándares de calidad de los productos que se fabrican mientras se hacen obras de refacción, “después del abandono de muchos años, porque ya sabemos el destino que le tenía asignado a estos establecimientos el gobierno anterior”.
“Todos esos trabajos de reparación y mantenimiento se hacen siguiendo estrictas normas de seguridad, algo que es necesario para que los operarios no corran riesgo alguno”, apuntó.
Ayer, la agencia estatal de noticia Télam daba cuenta de la exportación de un nuevo cargamento de Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de nuestra ciudad.
“Seguimos avanzando en dar cumplimiento al contrato por 5 años firmado con el cliente por la provisión de Mastermix”, consignaba el cable redactado a partir de un comunicado emitido por Fabricaciones Militares.
El acuerdo entre FF.MM. y la peruana Exsa fue firmado en octubre del año pasado.
En esa ocasión, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, afirmó que “estamos demostrando que Fabricaciones Militares y la industria para la Defensa producen a niveles competitivos internacionalmente, recuperan capacidades y nos dan mayor autonomía”.
“Es un convenio que muestra la calidad de nuestros productos y que nos abre la posibilidad a mercados internacionales”, señalaba Taiana.
Más de ocho décadas
Esta quinta exportación del año se da un mes y medio después de la celebración de los 85 años de la creación del polvorín local en un predio de 316 hectáreas, ubicado a 7 kilómetros del centro de la ciudad.
“La historia de Fabricaciones Militares estuvo marcada por los vaivenes políticos y económicos, pero hoy atraviesa una etapa de reconstrucción para ponerse de pie en un contexto de pandemia”, remarcaba el intendente Martín Gill, al participar de la ceremonia.
Gill aludía entonces a “un contexto de comercialización muy favorable, que plantea un escenario de incrementar la producción, lo cual años atrás era impensable”.
Por su parte, Iván Durigón, presidente de Fabricaciones, sostenía que “en honor a estos 85 años se debe asegurar la fuente de trabajo y duplicar los esfuerzos para poner la Fábrica en el lugar que se merece”.
Un poco de historia
En 1926, el Ministerio de Guerra realizó estudios sobre la necesidad de tener una planta que permitiera a la Argentina abastecer pólvoras y explosivos a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, para la defensa nacional. Así, fue creada la de Villa María en 1937.
En su inicio funcionaron las plantas de éter dietílico, pólvoras monobásicas, pólvoras de doble base, nitrocelulosas, de ácidos, de nitroglicerina y de dinamita.
Luego inició la producción de explosivos de uso civil, de nitrocelulosa para lacas y pinturas y pólvoras de uso en cartuchería deportiva.
Explicaron que la planta de éter dietílico y la planta de pólvoras deportivas cuentan con certificación de Calidad ISO 9001.
La Fábrica dependió de la Dirección General de Fabricaciones Militares, creada en 1941, hasta el año 2019, cuando se transformó en sociedad del Estado. Es decir, nació antes que la propia Dirección General de Fabricaciones Militares.
En agosto de 1942 empezó la fabricación de pólvoras. Posteriormente, se fueron incorporando las demás plantas, que han continuado produciendo hasta la fecha la nitrocelulosa, los explosivos, las pólvoras y el éter.
